Las erupciones explosivas ocurren repentinamente, con pocas o nulas advertencias y, por lo general, duran menos de 30 minutos. Estos episodios pueden ocurrir frecuentemente o pueden estar separados por semanas o meses sin agresiones. Puede haber exabruptos verbales menos graves entre los episodios de agresión física. Es posible que te sientas irritable, impulsivo, agresivo o enfadado crónicamente la mayor parte del tiempo.

Los episodios agresivos pueden estar precedidos o acompañados de lo siguiente:

  • Ira
  • Irritabilidad
  • Aumento de la energía
  • Frenesí de ideas
  • Hormigueo
  • Temblores
  • Palpitaciones
  • Presión en el pecho

Los exabruptos verbales y conductuales son desproporcionados con respecto a la situación, no miden las consecuencias y pueden consistir en lo siguiente:

  • Berrinches
  • Diatribas
  • Discusiones acaloradas
  • Gritos
  • Bofetadas, sacudidas o empujones
  • Peleas físicas
  • Daños materiales
  • Amenazas o agresiones a personas o animales

Es posible que tengas una sensación de alivio y cansancio después del episodio. Más tarde puedes sentir remordimiento, arrepentimiento o vergüenza.

Cuándo consultar al médico

Si reconoces tu propio comportamiento en la descripción del trastorno explosivo intermitente, habla con el médico sobre las opciones de tratamiento o pídele la derivación a un profesional de salud mental.

Aug. 25, 2015