Si padeces trastorno explosivo intermitente, es probable que la prevención esté más allá de tu control a menos que acudas a un profesional para que te indique un tratamiento. Estas sugerencias, combinadas o como parte del tratamiento, pueden ayudarte a evitar que algunos incidentes se salgan de control:

  • Cumple con tu tratamiento. Concurre a las sesiones de terapia, practica tu capacidad de enfrentar desafíos o situaciones, y asegúrate de tomar los medicamentos que te recete el médico. Tu médico podría sugerir un medicamento de mantenimiento para evitar la reaparición de episodios explosivos.
  • Practica técnicas de relajación. El uso regular de respiración profunda, imágenes de relajación o yoga puede ayudarte a mantener la calma.
  • Desarrolla nuevas maneras de pensar (restructuración cognitiva). Cambiar la manera de pensar acerca de una situación frustrante usando pensamientos racionales, expectativas razonables y la lógica puede mejorar la forma de ver y reaccionar ante un evento.
  • Usa la resolución de problemas. Crea un plan para buscar una manera de resolver un problema frustrante. Incluso si no lo puedes resolver de inmediato, puede reenfocar tu energía.
  • Aprende formas de mejorar tu comunicación. Escucha el mensaje que la otra persona quiere comunicarte y luego piensa en la mejor respuesta que puedes darle en lugar de decir lo primero que se te ocurra.
  • Cambia tu entorno. Cuando sea posible, deja o evita las situaciones que te incomodan. Además, organizar tu tiempo personal puede ayudarte a manejar mejor una situación futura estresante o frustrante.
  • Evita consumir sustancias que alteren el estado de ánimo. No tomes alcohol ni consumas drogas recreativas.
Aug. 25, 2015