Diagnóstico

En general, solo se necesita realizar una exploración física para diagnosticar una hernia inguinal. El médico verificará si hay un protuberancia en la zona inguinal. Es posible que el médico te solicite que te pares y tosas o que hagas un esfuerzo, porque estas acciones permiten determinar con mayor facilidad si hay una hernia.

Si el diagnóstico no es evidente, es posible que el médico pida un diagnóstico por imágenes, como una ecografía abdominal, una tomografía computarizada o una resonancia magnética.

Tratamiento

Si la hernia es pequeña y no te causa molestias, el médico podría recomendarte esperar y observarla. Algunas veces, usar un braguero de soporte puede ayudar a aliviar los síntomas, pero verifica con el médico primero porque es importante que la prenda se adapte correctamente. En los niños, el médico puede intentar aplicar presión manual para reducir el bulto antes de considerar la cirugía.

Las hernias agrandadas o dolorosas a menudo requieren cirugía para aliviar las molestias y evitar complicaciones graves.

Hay dos grandes tipos de operación para la hernia: la reparación abierta y la reparación laparoscópica.

Reparación abierta de hernia

En este procedimiento, que se puede realizar con anestesia general o anestesia local y sedación, el cirujano realiza una incisión en la ingle y empuja el tejido que sobresale al interior del abdomen. Luego, el cirujano cose el área debilitada y con frecuencia la refuerza con una malla sintética (hernioplastia). La abertura se cierra después con puntos, grapas o adhesivo quirúrgico.

Después de la cirugía, se te pedirá que te muevas lo antes posible, pero podrían pasar varias semanas antes de que puedas retomar tus actividades cotidianas.

Laparoscopía.

En este procedimiento mínimamente invasivo, que requiere anestesia general, el cirujano opera a través de varias incisiones pequeñas en el abdomen. Se usa gas para inflar el abdomen y hacer que sea más fácil ver los órganos internos.

Un tubo pequeño equipado con una cámara diminuta (laparoscopio) se inserta por una incisión. Guiado por la cámara, el cirujano inserta pequeños instrumentos a través de las otras incisiones para reparar la hernia con una malla artificial.

Las personas que tienen una reparación laparoscópica pueden tener menos malestar y cicatrices después de la cirugía y pueden regresar más rápido a sus actividades habituales. Sin embargo, es más probable que la hernia vuelva a ocurrir con la reparación laparoscópica que con una cirugía abierta. Tener un cirujano con mucha experiencia en el procedimiento laparoscópico puede reducir este riesgo.

La laparoscopia permite al cirujano evitar el tejido cicatricial de una reparación anterior de la hernia, por lo que es una buena opción para las personas cuya hernia reaparece después de una cirugía abierta de hernia. También podría ser una buena opción para las personas con hernias en ambos lados del cuerpo (bilateral).

Al igual que con la cirugía abierta, es posible que debas esperar algunas semanas antes de volver a realizar las mismas actividades.

Estudios clínicos

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Preparación para la consulta

Es probable que comiences por consultar a tu profesional de atención médica primaria. La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

Prepara una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas; no olvides contarle cuándo comenzaron y de qué manera se modificaron o empeoraron con el tiempo
  • Información personal importante, incluidos los cambios recientes en tu vida y antecedentes médicos familiares
  • Todos los medicamentos, vitaminas y suplementos que tomas, incluso las dosis
  • Las preguntas para hacerle al médico

Si es posible, lleva a un familiar o a un amigo, para ayudarte a recordar la información que recibas.

Para una hernia inguinal, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacerle al médico:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Cuáles son los tratamientos disponibles y cuál me recomienda?
  • Si necesito cirugía, ¿cómo será mi recuperación?
  • Tengo otros trastornos de salud. ¿Cómo puedo controlarlos de manera conjunta?
  • ¿Qué puedo hacer para evitar otra hernia?

No dudes en hacer otras preguntas que tengas.

Qué esperar del médico

Probablemente tu doctor te haga varias preguntas, como ser:

  • ¿Cuándo comenzaron tus síntomas?
  • ¿Tus síntomas siguen igual, o han empeorado?
  • ¿Te duele el abdomen o la ingle? ¿Hay algo que mejore o empeore el dolor?
  • ¿Qué tipo de actividad física haces en tu trabajo? ¿Qué otras actividades físicas haces regularmente?
  • ¿Tienes antecedentes de estreñimiento?
  • ¿Has tenido una hernia inguinal previamente?
  • ¿Fumas, o eras fumador? Si es así, ¿cuánto?

Qué puedes hacer mientras tanto

Busca atención médica de urgencia si tienes náuseas, vómitos o fiebre, o si el bulto de la hernia se pone rojo, púrpura u oscuro.

June 20, 2019
References
  1. Brooks DC, et al. Classification, clinical features and diagnosis of inguinal and femoral hernias in adults. https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed Dec. 27, 2015.
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