Hernia inguinal
    Síntomas y causas

    16 de septiembre de 2026

    Descripción general

    Una hernia inguinal ocurre cuando una porción de tejido, como una parte del intestino, empuja hacia afuera a través de un lugar debilitado en los músculos abdominales. El bulto que se produce puede ser doloroso, especialmente cuando tose, se inclina o levanta un objeto pesado. Sin embargo, muchas hernias no causan dolor.

    Una hernia inguinal no es necesariamente peligrosa, pero no mejora por sí sola. También, puede derivar en complicaciones mortales. Es probable que el profesional de atención médica le recomiende una cirugía para reparar una hernia inguinal que causa dolor o que se agranda. La reparación de una hernia inguinal es un procedimiento quirúrgico frecuente.

    Ilustración de una hernia inguinal

    Hernia inguinal

    Las hernias inguinales se producen cuando una parte del revestimiento de la cavidad abdominal o del intestino sobresale a través de una zona débil del abdomen. Suelen presentarse a lo largo del conducto inguinal, que en los hombres transporta el cordón espermático.

    Síntomas

    Los síntomas de la hernia inguinal incluyen los siguientes:

    • Un bulto en el área sobre cualquiera de los lados del pubis, que se hace más notorio cuando está en posición erguida y en especial si tose o hace algún esfuerzo.
    • Una sensación de ardor o de dolor en el área del bulto.
    • Dolor, molestias o presión en la ingle, especialmente al inclinarse, toser o levantar peso.
    • De vez en cuando, dolor e hinchazón alrededor de los testículos cuando la parte sobresaliente del intestino desciende e ingresa al escroto.

    Síntomas en niños

    La causa de las hernias inguinales en los recién nacidos y los niños es una debilidad en la pared abdominal que se presenta en el nacimiento. A veces, la hernia puede ser visible solo cuando un bebé llora, tose o hace mucho esfuerzo durante la defecación. El bebé se puede poner irritable y tener menos apetito que lo habitual.

    En un niño más grande, es probable que la hernia sea más evidente cuando el niño tose o hace esfuerzos durante la defecación o permanece de pie durante un largo período.

    Signos de que hay problemas

    Si no se puede empujar la hernia hacia adentro, sus contenidos pueden quedar atrapados en la pared abdominal. Esto se conoce como hernia encarcelada. Una hernia encarcelada se puede estrangular, lo que interrumpe el flujo sanguíneo hacia el tejido que está atrapado. Una hernia estrangulada puede ser mortal si no se trata.

    Los síntomas de una hernia estrangulada incluyen los siguientes:

    • Náuseas, vómitos o ambos.
    • Fiebre.
    • Dolor repentino que empeora de forma rápida.
    • Un bulto de la hernia que se pone rojo, violáceo o de color oscuro.
    • Incapacidad para defecar o expulsar gases.

    Cuándo consultar a un médico

    Solicite atención médica inmediata si el bulto de la hernia se vuelve de color rojo, violáceo u oscuro, o si presenta otros signos o síntomas de una hernia estrangulada.

    Consulte al profesional de atención médica si tiene un bulto doloroso o evidente en la ingle, al costado del hueso púbico. Es probable que el bulto sea más evidente cuando está de pie y, por lo general, se puede sentir si pone la mano directamente sobre el área afectada.

    Causas

    Algunas hernias inguinales no tienen una causa aparente. Otras pueden deberse a lo siguiente:

    • Aumento de la presión dentro del abdomen.
    • Un punto débil preexistente en la pared abdominal.
    • Esfuerzo al defecar u orinar.
    • Actividad intensa, como levantar objetos y estar de pie o caminar durante muchas horas al día.
    • Embarazo.
    • Tos o estornudos frecuentes.

    En muchas personas, la debilidad en la pared abdominal que deriva en una hernia inguinal se produce antes del nacimiento, cuando una debilidad en un músculo de la pared abdominal no cierra correctamente. Otras hernias inguinales ocurren más tarde en la vida, cuando los músculos se debilitan o se deterioran debido a la edad, la actividad física intensa o la tos causada por fumar.

    La debilidad también puede presentarse en la pared abdominal más tarde en la vida, especialmente luego de una lesión o una cirugía abdominal.

    En los hombres, el punto débil se presenta generalmente en el conducto inguinal, donde el cordón espermático ingresa al escroto. En las mujeres, el conducto inguinal lleva un ligamento que ayuda a mantener el útero en su lugar y, en ocasiones, las hernias se presentan donde el tejido conectivo del útero se une al tejido que rodea el hueso púbico.

    Factores de riesgo

    Entre los factores que contribuyen al desarrollo de una hernia inguinal, se incluyen los siguientes:

    • Sexo masculino. Los hombres tienen entre 8 a 10 veces más probabilidades de tener una hernia inguinal que las mujeres.
    • Ser mayor. Los músculos se debilitan a medida que envejece.
    • Ascendencia europea. Los estudios indican que las personas de ascendencia europea, a las que por lo general se las llama de raza blanca, pueden tener más probabilidad de desarrollar hernias inguinales que aquellas de otros orígenes raciales o étnicos.
    • Antecedentes familiares. Tener un pariente cercano, como el padre o la madre, o un hermano o una hermana, que padezca esta afección.
    • Tos crónica, como la derivada del hábito de fumar.
    • Estreñimiento duradero. El estreñimiento ocasiona hacer mucho esfuerzo al evacuar los intestinos.
    • Embarazo. El embarazo puede debilitar los músculos abdominales y causar mayor presión dentro del abdomen.
    • Nacimiento prematuro y peso bajo al nacer. Las hernias inguinales son más frecuentes en bebés prematuros o con peso bajo al nacer.
    • Tener una afección del tejido conectivo, como el síndrome de Marfan o el síndrome de Ehlers-Danlos.
    • Someterse a una prostatectomía, que es la extirpación quirúrgica de la próstata.
    • Hernia inguinal anterior o la reparación de esta. El haber tenido una hernia anterior en la infancia aumenta el riesgo de que se desarrolle otra hernia en el futuro.

    Complicaciones

    Las complicaciones de una hernia inguinal pueden ser las siguientes:

    • Presión en los tejidos circundantes. La mayoría de las hernias inguinales se agrandan con el tiempo si no se las repara mediante una cirugía. En los hombres, las hernias grandes se pueden extender al escroto, lo que causa dolor e hinchazón.
    • Hernia encarcelada. Si el contenido de la hernia queda atrapado en el punto débil de la pared abdominal, se puede obstruir el intestino, lo que produce lo siguiente:
      • Dolor intenso.
      • Náuseas o vómitos.
      • Incapacidad para defecar o expulsar gases.
    • Estrangulación. Una hernia encarcelada puede cortar el flujo sanguíneo a parte del intestino. La estrangulación puede derivar en la muerte de los tejidos intestinales afectados. Una hernia estrangulada es potencialmente mortal y requiere cirugía inmediata.

    Prevención

    No es posible prevenir el defecto congénito que aumenta el riesgo para una hernia inguinal. Sin embargo, puede reducir la tensión en los tejidos y los músculos abdominales. Por ejemplo:

    • Mantenga un peso saludable. Consulte con el profesional de atención médica cuál es el mejor plan de ejercicios y alimentación para usted.
    • Incorpore más alimentos ricos en fibra. Las frutas, las verduras y los granos o cereales integrales contienen fibra que puede ayudar a evitar el estreñimiento y esfuerzo al evacuar.
    • No levante objetos pesados o hágalo con cuidado. Si debe levantar algo pesado, siempre flexione las rodillas, no la cintura.
    • Deje de fumar. Además de su papel en muchas enfermedades graves, el hábito de fumar suele causar tos crónica que puede derivar en hernia inguinal o agravarla.
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    CON-20157227

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