Descripción general

La hidrocefalia es la acumulación de líquido dentro de las cavidades (ventrículos) profundas del cerebro. El exceso de líquido aumenta el tamaño de los ventrículos y ejerce presión sobre el cerebro.

El líquido cefalorraquídeo generalmente fluye a través de los ventrículos y cubre el cerebro y la columna vertebral. Pero la presión de demasiado líquido cefalorraquídeo provocada por la hidrocefalia puede dañar los tejidos cerebrales y causar un amplio espectro de deterioros en la función cerebral.

Aunque la hidrocefalia se puede ocurrir a cualquier edad, es más frecuente en los bebés y los adultos mayores.

El tratamiento quirúrgico para la hidrocefalia puede restaurar y mantener normales los niveles de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. Generalmente se requieren diversas intervenciones para controlar los síntomas o los deterioros funcionales que se generan a causa de la hidrocefalia.

Síntomas

En general, los signos y síntomas de la hidrocefalia varían según la edad de aparición.

Bebés

Algunos de los signos y síntomas más frecuentes de hidrocefalia en lactantes son:

Cambios en la cabeza

  • Una cabeza inusualmente grande
  • Un aumento rápido del tamaño de la cabeza
  • Un punto blando (fontanela) hinchado o tenso en la parte superior de la cabeza

Síntomas físicos

  • Vómitos
  • Somnolencia
  • Irritabilidad
  • Alimentación deficiente
  • Convulsiones
  • Ojos fijos hacia abajo (en puesta de sol)
  • Deficiencia en el tono y la fuerza muscular, en la respuesta al tacto y en el crecimiento esperado

Niños pequeños y niños mayores

En caso de los niños pequeños y niños mayores, algunos de los signos y síntomas son:

Síntomas físicos

  • Dolor de cabeza
  • Visión borrosa o doble

Signos físicos

  • Agrandamiento anormal de la cabeza de un niño pequeño
  • Somnolencia
  • Dificultad para permanecer despierto o para despertarse
  • Náuseas o vómitos
  • Falta de equilibrio
  • Falta de coordinación
  • Falta de apetito
  • Convulsiones

Cambios conductuales y cognitivos

  • Irritabilidad
  • Cambios en la personalidad
  • Problemas de atención
  • Disminución del desempeño escolar
  • Retraso o problemas con habilidades previamente adquiridas, como caminar o hablar

Adultos jóvenes y de mediana edad

Algunos signos y síntomas frecuentes en este grupo etario son:

  • Dolor de cabeza
  • Dificultad para permanecer despierto o para despertarse
  • Pérdida de coordinación o equilibrio
  • Pérdida del control de la vejiga o necesidad frecuente de orinar
  • Visión alterada
  • Deterioro en la memoria, concentración y otras capacidades del pensamiento que puede afectar el desempeño laboral

Adultos mayores

En el caso de adultos de 60 años o más, algunos de los signos y síntomas más frecuentes de hidrocefalia son:

  • Pérdida del control de la vejiga o necesidad frecuente de orinar
  • Pérdida de memoria
  • Pérdida progresiva de otras capacidades de pensamiento o razonamiento
  • Dificultad para caminar que, generalmente, se describe como arrastre de los pies o sensación de tener los pies atascados
  • Coordinación o equilibrio deficientes
  • Movimientos, en general, más lentos de lo normal

Cuándo consultar con el médico

Busca atención médica de urgencia para lactantes y niños pequeños que presenten estos signos y síntomas:

  • Llanto agudo
  • Problemas para succionar o alimentarse
  • Vómitos recurrentes sin causa aparente
  • Falta de voluntad para inclinar o mover el cuello o la cabeza
  • Dificultad para respirar
  • Convulsiones

Busca atención médica de inmediato si se presentan otros signos o síntomas en personas de cualquier grupo etario.

Debido a que más de una enfermedad puede ocasionar los problemas asociados con la hidrocefalia, es importante obtener un diagnóstico rápido y atención médica adecuada.

Causas

La hidrocefalia es provocada por un desequilibrio entre la cantidad de líquido cefalorraquídeo que se produce y la cantidad que se absorbe en el torrente sanguíneo.

El líquido cefalorraquídeo es producido por los tejidos que revisten los ventrículos del cerebro. Fluye a través de los ventrículos mediante los canales de interconexión y finalmente fluye en los espacios que rodean el cerebro y la columna vertebral. Es absorbido principalmente por los vasos sanguíneos en los tejidos que se encuentran cerca de la base del cerebro.

El líquido cefalorraquídeo juega un papel importante en la función cerebral ya que:

  • Mantiene el cerebro boyante, permitiéndole al cerebro relativamente pesado flotar dentro del cráneo
  • Amortigua el cerebro para evitar lesiones
  • Elimina los productos de desecho del metabolismo del cerebro
  • Fluye hacia adelante y hacia atrás entre la cavidad del cerebro y la columna vertebral para mantener una presión constante dentro del cerebro y así compensar los cambios en la presión arterial del cerebro

El exceso de líquido cefalorraquídeo en los ventrículos se produce por una de las siguientes razones:

  • Obstrucción. El problema más frecuente es una obstrucción parcial del flujo normal del líquido cefalorraquídeo, ya sea de un ventrículo a otro o desde los ventrículos a otros espacios que rodean al cerebro.
  • Mala absorción. Menos frecuente es el problema que existe con los mecanismos que le permiten a los vasos sanguíneos absorber el líquido cefalorraquídeo. Por lo general esto se relaciona con la inflamación de los tejidos cerebrales por una enfermedad o lesión.
  • Producción excesiva. En raras ocasiones, los mecanismos que producen el líquido cefalorraquídeo crean más de lo normal y de forma más rápida que lo que se puede absorber.

Factores de riesgo

En muchos casos, se desconoce la causa exacta que provoca la hidrocefalia. Sin embargo, diversos problemas de salud o de desarrollo pueden contribuir a padecer hidrocefalia o pueden desencadenarla.

Recién nacidos

La hidrocefalia presente al momento del nacimiento (congénita) o poco después del nacimiento puede producirse debido a cualquiera de los siguientes factores:

  • Desarrollo anormal del sistema nervioso central que puede obstruir el flujo de líquido cefalorraquídeo
  • Sangrado dentro de los ventrículos, una posible complicación del parto prematuro
  • Infección en el útero durante el embarazo, como rubéola o sífilis, que puede producir una inflamación en los tejidos cerebrales del feto

Otros factores que contribuyen a que se produzca la enfermedad

Otros factores que pueden contribuir a la hidrocefalia en todos los grupos etarios comprenden los siguientes:

  • Lesiones o tumores en el cerebro o la médula espinal
  • Infecciones en el sistema nervioso central, como meningitis bacteriana o paperas
  • Sangrado en el cerebro debido a un accidente cerebrovascular o a una lesión en la cabeza
  • Otras lesiones traumáticas en el cerebro

Complicaciones

Las complicaciones a largo plazo de la hidrocefalia pueden variar ampliamente y por lo general son difíciles de predecir.

Si la hidrocefalia ha avanzado al momento del nacimiento, puede generar importantes discapacidades físicas, intelectuales y de desarrollo. Los casos menos graves, cuando se tratan de manera adecuada, pueden tener algunas complicaciones notables, si las hubiera.

Los adultos que han experimentado un deterioro importante de la memoria o de otras habilidades de razonamiento por lo general presentan una recuperación menos efectiva y síntomas persistentes después del tratamiento de la hidrocefalia.

La gravedad de las complicaciones depende de lo siguiente:

  • Problemas médicos o de desarrollo no diagnosticados
  • La gravedad de los síntomas iniciales
  • Administración oportuna del diagnóstico y el tratamiento

Prevención

La hidrocefalia es una enfermedad que no se puede prevenir. Sin embargo, existen formas de reducir el riesgo de padecer hidrocefalia:

  • Si estás embarazada, busca atención médica prenatal regular. Seguir el programa de controles recomendados por el médico durante el embarazo puede reducir el riesgo de trabajo de parto prematuro, que pone al bebé en riesgo de padecer hidrocefalia u otras complicaciones.
  • Protégete contra las enfermedades infecciosas. Sigue los programas de vacunación y de análisis recomendados para tu edad y sexo. Prevenir y tratar de manera oportuna infecciones y otras enfermedades relacionadas con la hidrocefalia puede reducir el riesgo.

Para prevenir lesiones en la cabeza:

  • Utiliza un equipamiento de seguridad adecuado. Para bebés y niños, cada vez que viajen en auto, utiliza asientos de seguridad para niños adecuados para la edad y el tamaño que hayan sido instalados correctamente. Asegúrate de que todo el equipamiento de tu bebé (cuna, cochecito, hamaca, sillita alta) cumpla con las normas de seguridad y esté ajustado adecuadamente para el tamaño y el desarrollo de tu bebé. Los niños y adultos deben usar cascos mientras andan en bicicleta, patineta, moto, moto de nieve o vehículo todo terreno.
  • Usa siempre cinturón de seguridad en el automóvil. Asegura a los niños pequeños en asientos de seguridad para niños o en asientos elevadores. Según el tamaño, los niños mayores se pueden sujetar adecuadamente con cinturones de seguridad.

¿Deberías vacunarte contra la meningitis?

Pregúntale al médico si tú o tu hijo se deben vacunar contra la meningitis, una causa frecuente de hidrocefalia. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention) recomiendan la vacuna contra la meningitis para los preadolescentes y la vacuna de refuerzo para los adolescentes. También se puede recomendar para niños más pequeños y para adultos que pueden correr riesgo de padecer meningitis debido a que:

  • Viajan a países en donde la meningitis es frecuente
  • Padecen un trastorno del sistema inmunitario llamado «deficiencia en la vía terminal del complemento»
  • Tienen el bazo dañado o les han extirpado el bazo
  • Viven en el dormitorio de una universidad
  • Se unen a las fuerzas armadas

Hidrocefalia care at Mayo Clinic

Aug. 02, 2014
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