Diagnóstico

Es posible que tu médico te realice un examen físico y te pregunte acerca de tu historia clínica, incluido cuándo comenzaste a tener piel seca, qué factores la mejoran o empeoran, tus hábitos de baño, tu dieta y el cuidado que le brindas a tu piel.

El médico puede sugerir ciertas pruebas de diagnóstico para verificar si la piel seca se debe a una afección oculta, como una glándula tiroides hipoactiva (hipotiroidismo).

Tratamiento

En la mayoría de los casos, la piel seca responde bien a la medidas que se toman en el estilo de vida, como utilizar cremas humectantes y evitar los baños y las duchas calientes y prolongados. Si tienes piel muy seca y escamosa, el médico puede recomendarte que uses una crema de venta libre (que se vende sin receta) que contenga ácido láctico o ácido láctico y urea.

Si presentas una enfermedad cutánea más grave, como dermatitis atópica, ictiosis o psoriasis, es posible que el médico te prescriba cremas y pomadas recetadas u otros tratamientos, además de los cuidados domésticos.

En ocasiones, la piel seca da lugar a la dermatitis, y esta provoca picazón y enrojecimiento en la piel. En estos casos, el tratamiento puede incluir lociones con hidrocortisona. Si la piel se agrieta, es posible que el médico te recete vendajes húmedos para ayudar a prevenir infecciones.

Modo de vida y remedios caseros

Las medidas que presentamos a continuación pueden ayudarte a mantener la piel hidratada y saludable:

  • Hidrata la piel. Las cremas hidratantes sellan la piel y evitan la pérdida de agua. Colócate crema hidratante varias veces al día y después de bañarte. Las cremas hidratantes más espesas funcionan mejor, como las marcas de venta libre Eucerin y Cetaphil.

    Es posible que también quieras usar cosméticos que contengan humectantes. Si tu piel es extremadamente seca, quizás desees colocarte un aceite, como aceite para bebé, mientras la piel sigue húmeda. El efecto del aceite es más duradero que el de las cremas humectantes, y este evita la evaporación de agua de la superficie de la piel.

    Otra posibilidad son los ungüentos que contienen vaselina (Vaseline, Aquaphor). Estos pueden dejar una sensación grasa, por lo que quizás quieras usarlos solo de noche.

  • Usa agua tibia y limita la duración del baño. El agua caliente y las duchas o los baños prolongados eliminan los aceites naturales de la piel. Limita la duración del baño o la ducha a 5 a 10 minutos y utiliza agua tibia, no caliente.
  • Evita los jabones potentes o que sequen la piel. Es mejor utilizar cremas de limpieza o productos de limpieza para la piel suaves, y geles de ducha o baño con agentes hidratantes. Elige jabones neutros que contengan aceites y grasas. Evita el uso de detergentes con acción desodorante o antibiótica, perfumes y alcohol.
  • Colócate cremas humectante inmediatamente después del baño. Sécate la piel suavemente con una toalla dando pequeños toques para que quede algo de humedad. Inmediatamente, humecta la piel con un aceite o una crema para ayudar a mantener el agua en las células de la superficie.
  • Usa un humidificador. El aire caliente y seco de los ambientes cerrados puede resecar la piel sensible y empeorar la picazón y la descamación. Un humidificador portátil para el hogar o uno que esté acoplado a la caldera puede humedecer el aire dentro de tu casa. Asegúrate de mantener el humificador limpio para prevenir la proliferación de bacterias y hongos.
  • Elige telas que cuiden la piel. Las fibras naturales, como el algodón y la seda, permiten que la piel respire. No obstante, la lana, a pesar de ser natural, puede irritar incluso la piel normal.

    Lava tu ropa con detergentes sin colorantes ni perfumes, ambas cosas pueden irritarte la piel. Es posible que estos productos tengan una etiqueta que diga «sin colorantes ni perfumes».

Si la piel seca te provoca picazón, coloca compresas frías en la zona. Para disminuir la inflamación, usa una crema o un ungüento de hidrocortisona de venta libre, que contenga hidrocortisona al 1 por ciento, como mínimo. Si estas medidas no alivian tus síntomas o si tus síntomas empeoran, consulta con tu médico o con un dermatólogo.

Preparación para la consulta

Es probable que comiences por consultar a tu médico de atención primaria. A veces, te pueden derivar directamente a un especialista en enfermedades de la piel (dermatólogo). A continuación, encontrarás información útil para prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico. En el caso de la piel seca, algunas preguntas básicas incluyen las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de la piel seca?
  • ¿Debo hacerme pruebas?
  • ¿Es probable que la afección desaparezca por sí sola?
  • ¿Qué rutinas de cuidado de la piel me recomienda?

No dudes en hacer otras preguntas que tengas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas, por ejemplo:

  • ¿Tienes otros síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Existe algo que, al parecer, mejora tu piel?
  • ¿Existe algo que, al parecer, empeora tu piel?
  • ¿Qué medicamentos estás tomando?
  • ¿Con qué frecuencia te bañas o te duchas? ¿Usas agua caliente? ¿Qué jabones y champús utilizas?
  • ¿Usas cremas humectantes? Si es así, ¿cuáles son y con qué frecuencia las usas?
Oct. 27, 2016
References
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