Diagnósticos

El médico del bebé realizará una exploración física para identificar las causas posibles de la angustia del bebé, como por ejemplo un bloqueo en los intestinos (obstrucción intestinal). Si el bebé está sano, es posible que le diagnostiquen cólicos.

Usualmente no se necesitan análisis de laboratorio, rayos X u otros estudios de diagnóstico, pero en casos poco claros estos ayudan a descartar otras enfermedades como posibles causas.

Tratamientos

Los cólicos mejoran por sí solos, por lo general antes de los 3 meses de edad. Desafortunadamente, no existen tratamientos comprobados que den resultado en todos los bebés de manera uniforme. Algunos tratamientos que se han probado son:

  • Medicamentos para el alivio de los gases. Los medicamentos de venta libre para el alivio de los gases como la simeticona (St. Joseph Baby Infants' Gas Relief, Infants' Mylicon Gas Relief u otros) probablemente no alivien demasiado los síntomas del bebé. Por lo general, estos medicamentos se consideran seguros, excepto en bebés que deben tomar medicamentos de reemplazo de tiroides.
  • Probióticos. Los probióticos son sustancias que ayudan a mantener el equilibrio natural de las bacterias «buenas» del tubo digestivo. Como los bebés con cólicos pueden tener un desequilibrio de estas bacterias útiles, los investigadores han intentado reemplazar algunos de estos probióticos en varios estudios. Uno en particular, llamado «Lactobacillus reuteri», redujo considerablemente los síntomas de cólicos. Pero los resultados han sido variados. Algunos han mostrado beneficios y otros no. En general, por ahora los expertos no creen que haya suficiente evidencia para recomendar el uso de probióticos para los cólicos.

Consulta con el médico del bebé antes de darle cualquier medicamento para tratar los cólicos.

Modo de vida y remedios caseros

Quizás el médico del bebé no pueda solucionar los cólicos o hacer que desaparezcan más rápidamente, pero hay muchas maneras en las que puedes tratar de calmar al bebé.

Consejos para alimentar al bebé

Si te parece que el bebé tiene hambre, prueba alimentarlo para calmar su agitación. Estas estrategias de alimentación también pueden servir:

  • Sostén al bebé lo más erguido que puedas mientras lo alimentas. Haz pausas a menudo para hacer que el bebé eructe. A veces es útil alimentarlo más seguido y en menos cantidad. Si estás amamantando, darle un pecho hasta que esté casi vacío antes de cambiarlo al otro puede ser útil. Esto le proporciona al bebé la leche final, suculenta y rica en grasas y potencialmente más sustanciosa que la primera leche, la cual es más liviana y buena para calmar la sed.
  • Si estás amamantando, considera cambiar tu dieta. La dieta de una madre que amamanta seguramente no influye en los síntomas de cólicos del bebé. Sin embargo, en familias con antecedentes de alergias, eliminar de la dieta posibles alérgenos podría servir para descubrir en tu bebé una alergia alimentaria que no conocías. Si amamantas, el médico del bebé puede sugerir que pruebes eliminar las comidas con más probabilidades de causar alergias (como lácteos, maníes, frutos secos, trigo, soja y pescado) por dos semanas para ver si mejoran los síntomas. Sin embargo, habla primero con el médico antes de cambiar tu dieta.
  • Cambia de leche maternizada. Al igual que con la lactancia materna, la leche maternizada seguramente no sea la causa de los síntomas del bebé. Pero, cambiar a un tipo de leche maternizada llamada «leche maternizada hidrolizada para lactantes» (Similac Expert Care Alimentum, Nutramigen, Pregestimil) podría tener un efecto positivo si el bebé es alérgico a la leche de vaca o tiene intolerancia a la leche. En estas leches maternizadas, las proteínas de leche entera ya están descompuestas, lo que las hace más fáciles de digerir. Si la causa de los síntomas del bebé eran una alergia o intolerancia, deberías notar un cambio dentro de los dos días de cambiar de leche maternizada. Si no hay mejoría, puedes volver a la leche maternizada anterior, ya que la leche maternizada hidrolizada es mucho más costosa que la común.
  • Cambia de biberones. Hay una variedad de biberones y tetinas para elegir. Probar un tipo diferente de biberón o tetina podría servir para aliviar algunos de los síntomas del bebé. Los biberones que tienen bolsas plegables desechables pueden reducir la cantidad de aire que traga el bebé.

Consejos para calmar al bebé

Para calmar el llanto del bebé, puedes:

  • Ofrecerle un chupete. Succionar calma a muchos bebés. Aun si estás amamantando, está bien ofrecerle un chupete al bebé para calmarlo.
  • Sostener al bebé. Acurrucarse ayuda a algunos bebés. Otros se calman cuando los sostienes de forma estrecha y los envuelves en una manta liviana. Para darles un descanso a tus brazos, prueba un canguro u otra clase de cargador para bebés. No te preocupes por malcriar al bebé alzándolo demasiado.
  • Mantener al bebé en movimiento. Balancea al bebé suavemente en tus brazos o en una hamaca para bebés. Verifica la guía del fabricante para asegurarte de que la hamaca sea adecuada para la edad del bebé. Recuesta al bebé panza abajo sobre tus rodillas y mécelas suavemente. Sal a caminar con el bebé o llévalo a dar un paseo en el auto, sin olvidar abrocharlo en el asiento infantil. Usa un asiento para bebés o una cuna que vibren.
  • Cantarle al bebé. Una melodía suave puede calmar al bebé. Y aun si las canciones de cuna no hacen que deje de llorar, estas pueden calmarte a ti. También puede servir la música grabada.
  • Aumentar el ruido de fondo. Algunos bebés lloran menos cuando oyen ruido de fondo constante. Cuando sostengas o balancees al bebé, haz un sonido de «shhhh» continuo. Enciende la ventilación de la cocina o del baño o pon una cinta o un CD de sonidos de la naturaleza como olas del mar, cascadas, lluvia suave o latidos del corazón humano. A veces el sonido de un reloj o un metrónomo puede funcionar.
  • Usar calor o tacto suaves. Dale un baño tibio. Frótale suavemente la panza.
  • Darle un tiempo a solas. Si nada parece funcionar, pon al bebé en la cuna por 5 a 10 minutos.

Cuando se te acaban las ideas

A veces no podrás calmar el llanto del bebé. Lo que funciona un día, otro día puede irritar al bebé. Si se te crispan los nervios, recuerda:

  • Nunca sacudas al bebé. Si tu frustración por el llanto del bebé amenaza con desbordarse, dale el bebé a otro adulto de confianza. Si estás solo con él, ponlo en un lugar seguro, como su cuna.
  • Está bien que otra persona te ayude a descansar. Escuchar el llanto del bebé por largos períodos es estresante, así que programa momentos para tomarte un descanso. Haz planes por anticipado para que alguien te ayude con el bebé y puedas tener unos momentos para ti.

Medicina alternativa

Algunos padres manifiestan que calman a los bebés que lloran con remedios alternativos como:

  • Té de hierbas
  • Remedios a base de hierbas, como el aceite de hinojo
  • Remedios homeopáticos
  • Agua azucarada
  • Agua de gripe (una mezcla de agua y hierbas)
  • Masoterapia
  • Manipulación quiropráctica
  • Acupuntura

Sin embargo, no se ha demostrado que las terapias alternativas para los cólicos den resultado de manera regular. Algunas hasta podrían ser peligrosas.

Los productos y suplementos de hierbas no están regulados de la misma manera que los medicamentos. Pueden contener cantidades irregulares de ciertos ingredientes o pueden estar contaminados.

Varios remedios homeopáticos contienen bajas cantidades de sustancias que pueden ser tóxicas. Incluso algo que parece inofensivo, como el agua azucarada, podría ser un problema si hace que el bebé deje de alimentarse adecuadamente.

Antes de probar una terapia alternativa, consulta con el médico del bebé y averigua qué es seguro y qué puede hacerle daño.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

El cuidado de un bebé que tiene cólicos puede ser estresante y agotador, incluso para padres con experiencia. Recuerda también cuidarte a ti mismo. Las siguientes recomendaciones pueden ser útiles:

  • Toma un descanso. Cuando has hecho todo lo que puedes, pide a tu cónyuge, pareja u otro ser querido que te reemplace por un rato. Aprovecha cuando los amigos o los vecinos se ofrecen a cuidar al bebé. Incluso una hora dedicada a ti mismo te ayudará a sentirte renovado.
  • Expresa tus sentimientos. Es normal que los padres en esta situación se sientan impotentes, deprimidos, culpables o enojados. Habla con tu cónyuge, pareja u otra persona que sepa escuchar.
  • Intenta ser positivo. No midas tu éxito como padre o madre según cuánto llora el bebé. Los cólicos no son el resultado de la mala crianza.
  • Cuídate también a ti mismo. Consume alimentos saludables. Hazte un tiempo para hacer ejercicio, como por ejemplo una caminata a paso ligero todos los días. Si puedes, duerme cuando el bebé duerma, incluso durante el día. Evita el alcohol y otras drogas.
  • Recuerda que es algo temporario. Los episodios de cólicos generalmente mejoran hacia los 3 meses de edad.

También es importante que conozcas tus límites. Si el llanto del bebé está haciendo que pierdas el control, ponlo en un lugar seguro (como la cuna) y ve a otra habitación a recomponerte. Si es necesario, llama al médico, a un servicio de intervención en caso de crisis o a una línea de ayuda para la salud mental para buscar asistencia adicional. Nunca sacudas al bebé. Estas sugerencias son válidas no solo para los padres sino también para cualquier persona que cuide del bebé.

Preparación para la consulta

Cuando lleves al bebé al médico, es una buena idea estar preparado para la consulta. La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

Para prepararte para la consulta, puedes:

  • Hacer un seguimiento de los episodios de llanto del bebé que comprenda cuándo y cada cuánto ocurren, cuánto duran y cualquier observación que hayas hecho sobre el comportamiento del bebé antes, durante y después de los episodios.
  • Anota cómo has intentando calmar al bebé y los resultados.
  • Lleva un registro de la dieta del bebé y sus horarios de alimentación, así como también de su aumento o pérdida de peso.
  • Anota las preguntas que quieras hacerle al médico del bebé.

Preparar una lista de preguntas te ayudará a aprovechar al máximo tu tiempo con el médico del bebé. Algunas preguntas básicas para hacer sobre los cólicos son:

  • ¿El bebé tiene cólicos o hay alguna otra razón para los episodios de llanto?
  • ¿Qué efectos pueden tener los cólicos en el crecimiento y desarrollo del bebé?
  • ¿Hay algún tratamiento eficaz para los cólicos?
  • ¿Cómo podemos mi familia y yo sobrellevar el llanto del bebé?
  • ¿Tienes folletos u otro material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web recomiendas?

Durante la consulta, no dudes en hacer otras preguntas a medida que se te ocurran.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico del bebé te haga una serie de preguntas, como:

  • ¿Puedes describir un episodio de llanto típico? ¿Cuándo se produce? ¿Cuánto dura? ¿Cómo suena el llanto del bebé?
  • ¿Qué haces para calmar al bebé? ¿Cuán bien funcionan esos métodos?
  • ¿El bebé tiene algún problema para alimentarse?
  • ¿Qué le das de comer al bebé y cada cuánto lo alimentas?
  • ¿Con qué frecuencia y cuánto regurgita el bebé?
  • ¿Alguna vez te parece que el bebé tiene dificultad para respirar durante estos episodios?
  • ¿Cómo lidias con el llanto del bebé? ¿Y cómo lo hace el resto de la familia?
May 14, 2014
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