Diagnóstico

Los signos y síntomas de la parálisis cerebral pueden hacerse más evidentes con el tiempo, por lo que es posible que no se pueda diagnosticar hasta algunos meses después del nacimiento.

Si tu médico de familia o pediatra sospechan que tu hijo tiene parálisis cerebral, él o ella evaluará los signos y síntomas de tu hijo, vigilará su crecimiento y desarrollo, revisará su historial médico y realizará un examen físico. El médico podría referirte a un especialista capacitado en el tratamiento de niños con afecciones cerebrales y del sistema nervioso (neurólogo pediátrico, especialista en medicina física pediátrica y rehabilitación, o especialista en desarrollo infantil).

Tu médico también podría pedir una serie de pruebas para hacer un diagnóstico y descartar otras causas posibles.

Estudios del cerebro

Las tecnologías de imágenes cerebrales pueden revelar áreas de daño o desarrollo anormal en el cerebro. Estas pruebas pueden incluir las siguientes:

  • Resonancia magnética. Una resonancia magnética utiliza ondas de radio y un campo magnético para producir imágenes detalladas en 3D o transversales del cerebro de tu hijo. Mediante una resonancia magnética, a menudo se pueden identificar lesiones o anormalidades en el cerebro de tu hijo.

    Este examen no produce dolor, pero es ruidoso y puede tardar hasta una hora en completarse. Es probable que a tu hijo le den un sedante o anestesia general suave con anticipación.

  • Ecografía craneal. Se puede realizar durante la infancia. Una ecografía craneal utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para producir imágenes del cerebro. Una ecografía no produce una imagen detallada, pero puede usarse porque proporciona una evaluación preliminar valiosa del cerebro en forma rápida y barata.

Electroencefalograma (EEG)

Si se sospecha que tu hijo tiene convulsiones, un EEG puede evaluar la afección más a fondo. Se pueden presentar convulsiones en un niño con epilepsia. En una prueba de EEG, una serie de electrodos se conectan al cuero cabelludo de tu hijo.

El EEG registra la actividad eléctrica del cerebro de tu hijo. Es común que haya cambios en los patrones normales de ondas cerebrales en la epilepsia.

Análisis de laboratorio

Los exámenes de sangre, orina o piel se pueden utilizar para detectar problemas genéticos o metabólicos.

Pruebas adicionales

Si a tu hijo se le diagnostica parálisis cerebral, es probable que lo remitan a especialistas para que lo examinen en busca de otras afecciones a menudo asociadas con el trastorno. Estas pruebas pueden identificar problemas con lo siguiente:

  • Visión
  • Audición
  • Habla
  • Cognición
  • Desarrollo
  • Movimiento

Tratamiento

Los niños y adultos con parálisis cerebral requieren cuidados a largo plazo con un equipo médico. Además de un pediatra o fisiatra y posiblemente un neurólogo pediátrico para supervisar la atención médica de tu hijo, el equipo podría incluir una variedad de terapeutas y especialistas en salud mental.

Medicamentos

Los medicamentos que pueden disminuir la tensión muscular pueden usarse para mejorar las capacidades funcionales, tratar el dolor y controlar las complicaciones relacionadas con la espasticidad u otros síntomas de parálisis cerebral.

Inyecciones musculares o nerviosas

Para tratar la tensión de un músculo específico, tu médico podría recomendar inyecciones de toxina botulinum tipo A (Botox, Dysport) u otro agente. Tu hijo necesitará inyecciones aproximadamente cada tres meses.

Los efectos secundarios pueden incluir dolor en el lugar de la inyección y síntomas leves similares a los de la gripe. Otros efectos secundarios más graves incluyen dificultad para respirar y tragar.

Relajantes musculares orales

Los medicamentos como diazepam (Valium), dantroleno (Dantrium), baclofeno (Gablofen, Lioresal) y tizanidina (Zanaflex) se utilizan a menudo para relajar los músculos.

El diazepam conlleva cierto riesgo de dependencia, por lo que no se recomienda su uso a largo plazo. Los efectos secundarios de estos medicamentos incluyen somnolencia, cambios en la presión arterial y riesgo de daño hepático que requiere monitoreo.

En algunos casos, el baclofeno se bombea en la médula espinal con un tubo. La bomba se coloca quirúrgicamente debajo de la piel del abdomen.

A tu hijo también se le pueden recetar medicamentos para reducir el babeo, posiblemente inyecciones de Botox en las glándulas salivales.

Terapias

Una variedad de terapias juegan un papel importante en el tratamiento de la parálisis cerebral:

  • Fisioterapia. El entrenamiento muscular y los ejercicios pueden ayudar a la fuerza, la flexibilidad, el equilibrio, el desarrollo motor y la movilidad de tu hijo. También aprenderás a cuidar con seguridad de las necesidades diarias de tu hijo en casa, como bañarlo y alimentarlo.

    Durante los primeros uno o dos años después del nacimiento, tanto los fisioterapeutas como los terapeutas ocupacionales brindan apoyo en temas como el control de la cabeza y el tronco, el balanceo y el agarre. Más tarde, ambos tipos de terapeutas participan en las evaluaciones de sillas de ruedas.

    Se pueden recomendar aparatos ortopédicos o férulas para que tu hijo ayude con la función, como caminar mejor y estirar los músculos rígidos.

  • Terapia ocupacional. Los terapeutas ocupacionales trabajan para ayudar a tu hijo a obtener independencia en las actividades y rutinas diarias en el hogar, la escuela y la comunidad. El equipo de adaptación recomendado para tu hijo puede incluir andadores, bastones cuádruples, sistemas de asiento o sillas de ruedas eléctricas.
  • Terapia del habla y del lenguaje. Los patólogos del habla y el lenguaje pueden ayudar a mejorar la capacidad de tu hijo para hablar con claridad o para comunicarse usando el lenguaje de señas. También pueden enseñar el uso de dispositivos de comunicación, como una computadora y un sintetizador de voz, si la comunicación es difícil.

    Los terapeutas del habla también pueden tratar las dificultades para comer y tragar.

  • Terapia recreativa. Algunos niños se benefician de actividades deportivas recreativas o competitivas regulares o de adaptación, como la equitación terapéutica o el esquí. Este tipo de terapia puede ayudar a mejorar las habilidades motoras, el habla y el bienestar emocional de tu hijo.

Procedimientos quirúrgicos

La cirugía puede ser necesaria para disminuir la tensión muscular o corregir anomalías óseas causadas por la espasticidad. Estos tratamientos comprenden lo siguiente:

  • Cirugía ortopédica. Los niños con contracturas o deformidades graves pueden necesitar cirugía en los huesos o las articulaciones para colocar sus brazos, caderas o piernas en sus posiciones correctas.

    Los procedimientos quirúrgicos también pueden alargar los músculos y tendones que se acortan por contracturas. Estas correcciones pueden disminuir el dolor y mejorar la movilidad. Los procedimientos también pueden facilitar el uso de un andador, aparatos ortopédicos o muletas.

  • Corte de fibras nerviosas (rizotomía dorsal selectiva). En algunos casos graves, cuando otros tratamientos no han ayudado, los cirujanos pueden cortar los nervios que sirven a los músculos espásticos en un procedimiento llamado rizotomía dorsal selectiva. Esto relaja el músculo y reduce el dolor, pero puede causar entumecimiento.

Medicina alternativa

Algunos niños y adolescentes con parálisis cerebral utilizan alguna forma de medicina complementaria o alternativa. Estas terapias no son aceptadas en la práctica clínica.

Por ejemplo, la oxigenoterapia hiperbárica se promueve ampliamente para el tratamiento de la parálisis cerebral a pesar de las pruebas limitadas de beneficios. Los ensayos clínicos controlados que incluyen terapias como la oxigenoterapia hiperbárica, el entrenamiento con ejercicios de resistencia utilizando ropa especial, la realización de movimientos asistidos en niños y ciertas formas de estimulación eléctrica no han sido concluyentes o no han mostrado beneficios hasta la fecha.

La terapia con células madre se está explorando como un enfoque de tratamiento para la parálisis cerebral, pero la investigación todavía está evaluando si es segura y efectiva.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Cuando a un niño se le diagnostica una afección discapacitante, toda la familia se enfrenta a nuevos desafíos. Aquí hay algunos consejos para cuidar a tu hijo y cuidarte a ti mismo:

  • Fomenta la independencia de tu hijo. Fomenta cualquier esfuerzo de independencia, no importa cuán pequeño sea.
  • Sé un defensor de tu hijo. Eres una parte importante del equipo de atención médica de tu hijo. No tengas miedo de hablar en nombre de tu hijo o de hacerles preguntas difíciles a sus médicos, terapeutas y maestros.
  • Procura apoyo. Un círculo de apoyo puede hacer una gran diferencia para ayudarte a ti y a tu familia a lidiar con la parálisis cerebral y sus efectos. Como padre, podrías sentir pena y culpa por la discapacidad de tu hijo.

    El médico puede ayudarte a localizar grupos de apoyo, organizaciones y servicios de asesoramiento en tu comunidad. Tu hijo también podría beneficiarse de los programas de apoyo familiar, programas escolares y asesoramiento.

Preparación para la consulta

Si tu hijo tiene parálisis cerebral, la manera en que te enteres de su afección puede depender de la gravedad de las discapacidades, de cuándo comenzaron los signos y síntomas, y de si hubo factores de riesgo durante el embarazo o el parto.

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta de tu hijo con su médico.

Qué puedes hacer

Prepara una lista de lo siguiente:

  • Síntomas que te preocupan y cuándo comenzaron
  • Todos los medicamentos, las vitaminas y otros suplementos que toma tu hijo, con las dosis
  • La historia clínica de tu hijo, incluidas otras afecciones que le hayan sido diagnosticadas
  • Las preguntas para hacerle al médico

Pídele a un familiar o amigo que te acompañe, de ser posible, para ayudarte a recordar la información que recibas.

Preguntas para hacerle a tu médico

  • ¿Qué pruebas necesitará mi hijo?
  • ¿Cuándo sabremos los resultados de los exámenes?
  • ¿A qué especialistas tendremos que ver?
  • ¿Cómo supervisará usted la salud y el desarrollo de mi hijo?
  • ¿Puede sugerir materiales educativos y servicios de apoyo locales en relación con la parálisis cerebral?
  • ¿Se le puede dar seguimiento a mi hijo a través de un programa multidisciplinario que aborde todas sus necesidades en la misma visita, como una clínica de parálisis cerebral?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga preguntas, como las siguientes:

  • ¿Qué preocupaciones tienes acerca del crecimiento o desarrollo de tu hijo?
  • ¿Tu hijo come bien?
  • ¿Cómo reacciona al tacto?
  • ¿Observas que favorece un lado del cuerpo?
  • ¿Tu hijo alcanza determinados hitos del desarrollo, como rodar, empujar, sentarse, gatear, caminar o hablar?

Parálisis cerebral infantil - atención en Mayo Clinic

Dec. 14, 2019
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