Las complicaciones de una quebradura de pierna pueden comprender:

  • Dolor en la rodilla o el tobillo. La fractura de un hueso de la pierna puede producir dolor en la rodilla o el tobillo.
  • Retraso en la consolidación del hueso o consolidación deficiente. Es posible que una fractura grave de pierna no se consolide rápidamente ni de manera total. Esto es particularmente frecuente en una fractura expuesta de la tibia debido al menor flujo sanguíneo hacia este hueso.
  • Infección ósea (osteomielitis). Si tienes una fractura expuesta, el hueso puede exponerse a hongos y bacterias que provocan infecciones.
  • Daños en los nervios o en los vasos sanguíneos. Una fractura de pierna puede lesionar los nervios y vasos sanguíneos cercanos. Si notas entumecimiento o problemas de circulación, busca atención médica de inmediato.
  • Síndrome compartimental. Esta enfermedad neuromuscular provoca dolor, hinchazón y, a veces, discapacidad en los músculos que están cerca del hueso fracturado. Esta es una complicación poco habitual que es más frecuente en las lesiones de alto impacto, como las que se producen en un accidente de automóvil o motocicleta.
  • Artritis. Las fracturas que se extienden a la articulación y la mala alineación del hueso pueden causar artrosis años después. Si comienza a dolerte la pierna mucho después de una fractura, consulta con tu médico para que te evalúe.
  • Longitud desigual de las piernas. Los huesos largos del niño crecen desde los extremos de los huesos, en zonas blandas llamadas «cartílagos de crecimiento». Si una fractura atraviesa un cartílago de crecimiento, con el tiempo esa extremidad podría acortarse o alargarse más que la extremidad contraria.
May 30, 2014