Existen varias maneras de quebrarse una pierna, entre ellas:

  • Caídas. Una caída simple puede fracturar uno de los huesos inferiores de la pierna o ambos. Sin embargo, es poco probable que se quiebre el hueso del muslo (fémur) sin traumatismos de mayor importancia.
  • Accidentes automovilísticos. En un accidente automovilístico, pueden quebrarse los tres huesos de la pierna. Las fracturas pueden producirse cuando, en una colisión, las rodillas se atascan contra el panel de instrumentos.
  • Lesiones deportivas. Si extiendes demasiado la pierna durante los deportes de contacto, puedes quebrártela. Puede suceder lo mismo con un golpe directo, por ejemplo, con un palo de hockey o el cuerpo de un oponente.
  • Maltrato infantil. En los niños, una pierna quebrada puede ser el resultado del maltrato infantil, especialmente cuando se produce una lesión antes de que el niño pueda caminar.
  • Uso excesivo. Las fracturas por sobrecarga son fisuras pequeñas que se producen en los huesos que soportan el peso del cuerpo, entre ellos la tibia. Usualmente, las fracturas por sobrecarga se deben a la fuerza repetitiva o el uso excesivo, tal como correr grandes distancias. Pero también pueden producirse con el uso normal de un hueso que ha sido debilitado por un trastorno como la osteoporosis.
May 30, 2014