Enfermedad de Alzheimer
    Diagnóstico y tratamiento

    15 de septiembre de 2026

    Diagnóstico

    Una parte importante del diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer incluye poder explicar los síntomas. Puede ser útil la opinión de un familiar o amigo cercano sobre sus síntomas y su repercusión en la vida cotidiana. Las pruebas de memoria y de las habilidades de pensamiento también ayudan a diagnosticar la enfermedad de Alzheimer.

    Los análisis de sangre y los estudios por imágenes pueden descartar otras causas potenciales para los síntomas. También pueden verificar si hay proteínas en el cerebro relacionadas con la enfermedad de Alzheimer. Las pruebas pueden ayudar al equipo de atención médica a identificar mejor la enfermedad causante de los síntomas de demencia.

    En el pasado, la enfermedad de Alzheimer se diagnosticaba con certeza solo después de la muerte, cuando se encontraban placas y ovillos al observar el cerebro con un microscopio. En la actualidad, los profesional de atención médica y los investigadores pueden diagnosticar la enfermedad de Alzheimer en vida con mayor certeza.

    Para ello usan una combinación de pruebas que pueden incluir análisis de biomarcadores. Los biomarcadores pueden detectar la presencia de placas y ovillos en el cerebro. Las pruebas de biomarcadores incluyen tipos específicos de tomografía por emisión de positrones del cerebro. Las proteínas amiloide y tau también pueden medirse en la parte líquida de la sangre o en el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal, conocido como líquido cefalorraquídeo. Recientemente, las pruebas de biomarcadores sanguíneos han alcanzado la precisión suficiente para determinar si una persona puede tener amiloide en el cerebro.

    Hasta hace poco, las pruebas de biomarcadores se usaban principalmente en ensayos clínicos. Pero los profesionales de atención médica han empezado a usarlas junto con otras pruebas para ayudar a diagnosticar la enfermedad de Alzheimer. Las pruebas de biomarcadores también permiten a los profesional de atención médica saber si la enfermedad se encuentra en una etapa temprana o avanzada.

    Pruebas

    Posiblemente, el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer se hará con pruebas como las siguientes:

    Exploración física y neurológica

    Un profesional de atención médica le hace un examen físico y neurológico. Esto puede incluir las siguientes pruebas:

    • Reflejos
    • Tono muscular y fuerza
    • Capacidad para levantarte de una silla y caminar por la habitación
    • Sentido de la vista y la audición
    • Coordinación
    • Equilibrio

    Análisis de laboratorio

    Los análisis de sangre pueden ayudar a descartar otras causas posibles para la pérdida de la memoria y la confusión, como son un trastorno de la tiroides o niveles demasiado bajos de vitaminas.

    Los nuevos análisis de sangre pueden medir los niveles de proteína beta-amiloide y proteína tau. Pero estas pruebas no están disponibles en todas partes y es posible que el seguro médico no las cubra.

    Análisis neuropsicológicos y del estado mental

    El profesional de atención médica puede realizarle una breve prueba del estado mental para revisar la memoria y las capacidades de pensamiento. Las formas más extensas de este tipo de prueba pueden ofrecer más detalles sobre la función mental que pueden compararse con otras personas de una edad y un nivel de educación similares. Estas pruebas pueden ayudar a establecer un diagnóstico y servir como punto de partida para hacer un seguimiento de los síntomas en el futuro.

    Obtención de imágenes del cerebro

    Las imágenes del cerebro se usan para precisar cambios visibles relacionados con enfermedades que no sean la enfermedad de Alzheimer, que pueden causar síntomas similares, como accidentes cerebrovasculares, lesiones o tumores. Los estudios por imágenes más recientes pueden ayudar a detectar cambios cerebrales específicos causados por la enfermedad de Alzheimer, como las placas amiloides y los ovillos neurofibrilares. Estas pruebas más recientes se usan principalmente en grandes centros médicos o en ensayos clínicos.

    Las imágenes de las estructuras cerebrales incluyen las siguientes:

    • Imágenes por resonancia magnética. La resonancia magnética emplea ondas de radio y un campo magnético poderoso para producir imágenes detalladas del cerebro. Pueden mostrar una contracción de algunas regiones cerebrales relacionadas con la enfermedad de Alzheimer. Las resonancias magnéticas también pueden descartar otras afecciones que puedan estar causando síntomas. Generalmente se prefiere una resonancia magnética a una tomografía computarizada para evaluar la demencia. Las resonancias magnéticas también se hacen antes de empezar a tomar determinados medicamentos para el Alzheimer y durante todo el tratamiento para vigilar los posibles efectos secundarios.
    • Tomografía computarizada. Una tomografía computarizada, una tecnología de rayos X especializada, produce imágenes trasversales del cerebro. Se suele usar para descartar tumores, accidentes cerebrovasculares y lesiones en la cabeza.

    La tomografía por emisión de positrones puede capturar imágenes del proceso de la enfermedad. Durante una exploración por tomografía por emisión de positrones, se inyecta un marcador radiactivo de bajo nivel en la sangre para revelar una característica particular del cerebro. Las imágenes de una tomografía por emisión de positrones pueden incluir las siguientes:

    • Las exploraciones por tomografía por emisión de positrones con fluorodesoxiglucosa muestran áreas del cerebro donde los nutrientes no se usan adecuadamente para producir energía, lo que se conoce como metabolismo. Identificar patrones en las áreas de bajo metabolismo puede ayudar a distinguir entre la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia.
    • Las imágenes de una tomografía por emisión de positrones del amiloide pueden medir las placas amiloides en el cerebro. Esta prueba se usa principalmente en la investigación, pero se pueden usar si una persona tiene síntomas de demencia inusuales o de inicio muy temprano.
    • Las imágenes de Tau por tomografía por emisión de positrones miden los ovillos neurofibrilares en el cerebro.

    Algunas veces, se pueden usar otras pruebas para medir la proteína amiloide y la proteína tau en el líquido cefalorraquídeo. Esto puede hacerse si los síntomas empeoran rápidamente o si la demencia afecta a una persona a una edad más temprana.

    Exploraciones cerebrales utilizadas para el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer.

    Imágenes de exploración cerebral para el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer

    La tomografía por emisión de positrones con fluorodesoxiglucosa, o PET FDG, es un estudio de exploración cerebral que puede utilizarse para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer. Este tipo de estudio muestra áreas del cerebro donde los nutrientes están mal metabolizados, es decir, no se aprovecha su energía de forma correcta. Las imágenes de esta exploración muestran un cerebro sano, un cerebro con deterioro cognitivo leve y un cerebro con enfermedad de Alzheimer. Las áreas de color negro y azul representan un metabolismo cerebral sano. Las áreas verdes, amarillas y rojas representan el empeoramiento del metabolismo cerebral a medida que avanza la enfermedad.

    Pruebas de diagnóstico futuras

    Las investigaciones han demostrado que las pruebas de biomarcadores pueden medir signos biológicos de enfermedad en el cerebro. Estas pruebas pueden usarse junto con otras herramientas para ayudar a diagnosticar la enfermedad de Alzheimer después de que comiencen los síntomas. Aunque estas pruebas pueden detectar signos de enfermedad de Alzheimer antes de que aparezcan los síntomas, no se usan en personas sin síntomas. La disponibilidad de las pruebas de biomarcadores puede variar considerablemente.

    Las pruebas genéticas no se recomiendan para la mayoría de las personas que podrían tener la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, las personas con antecedentes familiares de enfermedad de Alzheimer de inicio temprano pueden considerar someterse la prueba. Es importante reunirse con un consejero genético para hablar sobre los riesgos y beneficios antes de hacer una prueba genética.

    Tratamiento

    Los tratamientos para la enfermedad de Alzheimer incluyen fármacos que ayudan con los síntomas y otros medicamentos más nuevos que permiten hacer más lento el deterioro del pensamiento y la funcionalidad. Estos medicamentos más nuevos están aprobados para personas con enfermedad de Alzheimer en etapa temprana.

    Medicamentos

    Los medicamentos para la enfermedad de Alzheimer pueden ayudar con los síntomas que afectan la memoria y otros cambios cognitivos. Hay dos tipos de medicamentos para tratar los síntomas:

    • Inhibidores de la colinesterasa. Estos medicamentos funcionan aumentando los niveles de comunicación entre las células. Estos medicamentos preservan un neurotransmisor que se agota en el cerebro por la enfermedad de Alzheimer. Por lo general, estos son los primeros medicamentos que se prueban, y la mayoría de las personas ve mejoras leves en los síntomas.

      Los inhibidores de la colinesterasa pueden mejorar los síntomas relacionados con el comportamiento, como la agitación o la depresión. Los medicamentos se toman por vía oral o se administran mediante un parche en la piel. Los inhibidores de la colinesterasa que se recetan frecuentemente son el donepezil (Aricept, Adlarity), la galantamina y el parche transdérmico con rivastigmina (Exelon).

      Los principales efectos secundarios de estos medicamentos son diarrea, náuseas, pérdida del apetito y problemas para dormir. Las personas con ciertas afecciones cardíacas pueden presentar efectos secundarios graves, como latidos cardíacos irregulares.

    • Memantina (Namenda). Este medicamento funciona en otra red de comunicación de neuronas cerebrales y retrasa la progresión de los síntomas en la enfermedad de Alzheimer de moderada a grave. A veces, se usa en combinación con un inhibidor de la colinesterasa. Los efectos secundarios relativamente poco frecuentes comprenden mareos y desorientación.

    La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó otros medicamentos para hacer más lento el deterioro del pensamiento y el funcionamiento causado por la enfermedad de Alzheimer. Los medicamentos impiden la acumulación de placas amiloides en el cerebro. Se recetan a personas con enfermedad de Alzheimer leve y deterioro cognitivo leve debido a la enfermedad de Alzheimer.

    Algunos de estos medicamentos son los siguientes:

    • Lecanemab-irmb (Leqembi). Este medicamento se administra por infusión intravenosa cada dos semanas. Algunos efectos secundarios son las reacciones relacionadas con la infusión, por ejemplo, fiebre, síntomas similares a los de la gripe, náuseas, vómitos, mareos, cambios en la frecuencia cardíaca y dificultad para respirar.
    • Donanemab-azbt (Kisunla). Este medicamento se administra mediante infusión intravenosa cada cuatro semanas. Los efectos secundarios pueden incluir síntomas similares a los de la gripe, náuseas, vómitos, dolor de cabeza, dificultad para respirar y cambios en la presión arterial.

    Las personas que toman lecanemab o donanemab pueden presentar hinchazón cerebral o pequeños sangrados en el cerebro. En raras ocasiones, la hinchazón cerebral puede ser lo bastante grave como para causar convulsiones y otros síntomas. También, con poca frecuencia, el sangrado cerebral puede causar la muerte. La Administración de Alimentos y Medicamentos recomienda hacer una resonancia magnética cerebral antes de iniciar el tratamiento y periódicamente durante el mismo para vigilar los síntomas de hinchazón o sangrado cerebral.

    Las personas portadoras de un tipo específico de un gen conocido como APOE e4 parecen tener un mayor riesgo de presentar estos efectos secundarios. La Administración de Alimentos y Medicamentos recomienda hacer pruebas para detectar este gen antes de comenzar el tratamiento.

    Si toma anticoagulantes o tiene otros factores de riesgo para sangrado cerebral, consulte con el profesional de atención médica antes de tomar lecanemab o donanemab. Los medicamentos anticoagulantes pueden aumentar el riesgo de sangrado cerebral.

    Se está investigando más sobre los posibles riesgos de tomar lecanemab o donanemab. Otras investigaciones estudian la eficacia de los medicamentos en las personas con riesgo para la enfermedad de Alzheimer, como quienes tienen un familiar de primer grado, (padre, madre, hermano o hermana) con la enfermedad.

    A veces, se pueden recetar otros medicamentos, como antidepresivos, para ayudar a controlar los síntomas de comportamiento relacionados con la enfermedad de Alzheimer.

    Creación de un entorno de seguridad y contención

    Una parte importante de cualquier plan de tratamiento es la adaptación a las necesidades de una persona con enfermedad de Alzheimer. Cree hábitos de rutina y reduzca las tareas que requieran el uso de la memoria. Estas medidas pueden hacer que la vida sea mucho más fácil.

    Las siguientes formas de apoyar la sensación de bienestar y la capacidad de funcionamiento de una persona:

    • Mantenga las llaves, las billeteras, los teléfonos móviles y otros objetos de valor en el mismo lugar de la casa para no perderlos.
    • Guarde los medicamentos en un lugar seguro. Use una lista de comprobación diaria para llevar un registro de las dosis.
    • Haga arreglos para que las transacciones financieras se hagan por pago o depósito automáticos.
    • Asegúrese de que la persona con enfermedad de Alzheimer lleve un teléfono móvil con sistema de localización. Programe números importantes de contacto en el teléfono.
    • Instala sensores con alarma en puertas y ventanas.
    • Asegúrese de que las citas médicas regulares, en la medida de lo posible, sean el mismo día y a la misma hora.
    • Use un calendario o una pizarra para hacer un seguimiento de las tareas diarias. Cree el hábito de tachar las tareas hechas.
    • Retire los muebles, el desorden y las alfombras que no necesite.
    • Coloque barandas fuertes en las escaleras y en los baños.
    • Asegúrese de que los zapatos y las pantuflas sean cómodos y brinden buena tracción.
    • Reduzca la cantidad de espejos. Las personas con enfermedad de Alzheimer pueden sentir confusión o miedo al ver imágenes en los espejos.
    • Asegúrese de que la persona con enfermedad de Alzheimer lleve consigo una identificación o tenga puesto un brazalete de alerta médica.
    • Mantenga fotos y otros objetos significativos en la casa.

    Ensayos clínicos

    Explore los estudios de Mayo Clinic que prueban nuevos tratamientos, intervenciones y exámenes como una forma de prevenir, detectar, tratar o controlar esta afección.

    Medicina alternativa

    Hay una variedad de remedios a base de hierbas, vitaminas y otros suplementos que se promocionan ampliamente para la salud cognitiva, o para prevenir o retrasar la enfermedad de Alzheimer. Sin embargo, los ensayos clínicos han producido resultados mixtos. Hay poca evidencia que los respalde como tratamientos eficaces.

    Algunos de los tratamientos que se han estudiado son los siguientes:

    • Vitamina E. Si bien la vitamina E no previene la enfermedad de Alzheimer, tomar 2000 unidades internacionales por día puede retrasar el empeoramiento de los síntomas en personas que ya tienen una enfermedad de leve a moderada. Sin embargo, los resultados de los estudio arrojaron resultados diversos, y solo algunos mostraron beneficios modestos. Se deben hacer más investigaciones sobre la seguridad del consumo de 2000 unidades internacionales por día de vitamina E en personas con demencia antes de que se pueda recomendar de manera sistemática.

      Los suplementos promocionados para la salud cognitiva pueden interactuar con los medicamentos que tome por la enfermedad de Alzheimer u otra afección de salud. Colabore con el equipo de atención médica para crear un plan de tratamiento seguro. Hable con el equipo de atención médica sobre sus medicamentos recetados y cualquier medicamento o suplemento de venta libre que tome.

    • Ácidos grasos omega-3. Los ácidos grasos omega-3 del pescado o de los suplementos pueden reducir el riesgo de demencia. Pero los ensayos clínicos no demostraron ningún beneficio para tratar los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.
    • Curcumina. Esta hierba medicinal viene de la cúrcuma y posee propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que podrían tener un efecto en los procesos químicos del cerebro. Por el momento, los ensayos clínicos no han demostrado ningún beneficio en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.
    • Ginkgo. El ginkgo es un extracto vegetal. De acuerdo con un estudio extenso financiado por los Institutos Nacionales de la Salud, no tiene ningún efecto en la prevención o el retraso de la enfermedad de Alzheimer.
    • Melatonina. Este suplemento ayuda con el sueño. Se está estudiando para saber si puede ayudar a las personas con demencia a controlar los síntomas relacionados con el sueño. Sin embargo, algunas investigaciones descubrieron que la melatonina puede empeorar el estado de ánimo en algunas personas con demencia. Se necesitan más investigaciones.

    Autocuidado

    Un estilo de vida saludable promueve una buena salud general. También puede contribuir a mantener la salud del cerebro.

    Ejercicio

    Hacer ejercicio de forma regular es una parte importante de un plan de tratamiento. Actividades como una caminata diaria pueden mejorar el estado de ánimo y mantener la salud de las articulaciones, los músculos y el corazón. Hacer ejercicio también promueve un sueño reparador y evita el estreñimiento. Asimismo es beneficioso para los acompañantes que participan en el cuidado.

    Las personas que padecen la enfermedad de Alzheimer que tienen problemas para caminar pueden, de todos modos, usar una bicicleta fija, hacer estiramiento con bandas elásticas o hacer ejercicios en una silla. Puede encontrar programas de ejercicios diseñados por adultos mayores en centros comunitarios o en la televisión, en Internet o en DVD.

    Nutrición

    Las personas con enfermedad de Alzheimer pueden olvidarse de comer, perder el interés por las comidas o no comer alimentos saludables. También es posible que se olviden de hidratarse bien, y esto lleva a deshidratación y estreñimiento.

    Ofrezca lo siguiente:

    • Opciones saludables. Compre sus alimentos favoritos que sean saludables y fáciles de comer.
    • Agua y otras bebidas saludables. Aliente a la persona a beber varios vasos de líquido todos los días. Evite las bebidas con cafeína, que pueden aumentar la agitación, interferir en el sueño y despertar la necesidad de orinar frecuentemente.
    • Batidos de frutas y licuados saludables con un alto aporte de calorías. Sirva batidos de leche con proteínas en polvo o prepare batidos de frutas. Esto es útil cuando la persona tiene dificultades para comer.

    Actividades sociales y de todo tipo

    Las actividades sociales pueden contribuir a la preservación de habilidades y destrezas. También ayudan con el bienestar general. Haga cosas que sean significativas y que disfrute. Una persona con demencia puede hacer estas cosas:

    • Escuchar música o bailar.
    • Leer o escuchar libros.
    • Hacer jardinería o manualidades.
    • Ir a eventos sociales en centros para cuidado de la memoria o para personas mayores.
    • Hacer actividades con niños.

    Afrontamiento y apoyo

    Las personas con la enfermedad de Alzheimer presentan una mezcla de emociones, como confusión, frustración, ira, temor, incertidumbre, aflicción y depresión.

    Si es la persona encargada del cuidado de una persona con enfermedad de Alzheimer, estar allí para escucharla puede ayudarla. Asegúrele que la vida aún se puede disfrutar, proporcione aliento y haga lo mejor para ayudar a la persona a conservar la dignidad y el respeto propio.

    Un ambiente tranquilo y estable en casa puede ayudar a reducir los problemas de conducta. Las situaciones nuevas, el ruido y los grupos grandes de personas pueden causar ansiedad. Las prisas, las presiones para recordar o las tareas complejas también pueden causar ansiedad en las personas con demencia. Cuando alguien con enfermedad de Alzheimer se altera, le resulta aún más difícil pensar con claridad.

    Cuidados para la persona encargada del cuidado

    El cuidado de una persona con enfermedad de Alzheimer plantea exigencias físicas y emocionales. Son frecuentes los sentimientos de ira, culpa, estrés, preocupación, sufrimiento y aislamiento social.

    El trabajo del cuidador puede llegar a afectar su propia salud física. Preste atención a sus propias necesidades y bienestar. Es una de las cosas más importantes que puede hacer tanto para usted como para la persona con enfermedad de Alzheimer.

    Si es el cuidador de una persona con enfermedad de Alzheimer, puede hacer lo siguiente:

    • Infórmese lo más que pueda sobre la enfermedad.
    • Haga preguntas a los profesionales de atención médica, los trabajadores sociales y otras personas que participen en el cuidado de su ser querido.
    • Pida ayuda a amigos y familiares cuando la necesite.
    • Tome un descanso todos los días.
    • Pase tiempo con sus amigos.
    • Cuide su salud respetando sus propias citas con el profesional de atención médica, comiendo de forma saludable y haciendo ejercicio.
    • Únase a un grupo de apoyo.
    • Recurra a un centro de atención médica para adultos, si es posible en su localidad.

    El asesoramiento o los servicios locales de apoyo benefician a muchas personas con enfermedad de Alzheimer y a sus familias. Póngase en contacto con la filial local de Alzheimer's Association (Asociación contra el Alzheimer) para comunicarse con grupos de apoyo, profesional de atención médicas, terapeutas ocupacionales, recursos y referencias. Puede encontrar información sobre agencias de cuidados en casa, centros de atención médica residencial, una línea telefónica de ayuda y seminarios educativos.

    Preparación para la cita médica

    La atención médica para la pérdida de la memoria u otras habilidades del pensamiento suele requerir una estrategia de equipo o con un colaborador. Si le preocupa la pérdida de la memoria o los síntomas relacionados, pida a un familiar o amigo cercano que lo acompañe a la cita con un profesional de atención médica. El acompañante puede brindarle apoyo y ayuda para responder las preguntas.

    Si acompaña a alguien que presenta problemas de pérdida de memoria a una cita de atención médica, es posible que su función consista en informar sobre los cambios que usted haya visto o comentar su opinión sobre ellos. Este trabajo en equipo es una parte importante de la atención médica.

    Es posible que el profesional de atención médica lo remita a un neurólogo, psiquiatra, neuropsicólogo u otro especialista para realizar más evaluaciones.

    Lo que puede hacer

    Anote la mayor cantidad de información posible que desee compartir para poder prepararse para la cita médica. La información puede incluir lo siguiente:

    • Antecedentes médicos, por ejemplo, cualquier otro diagnóstico pasado o actual y antecedentes médicos familiares.
    • Equipo médico, como el nombre y la información de contacto para cualquier médico, profesional de la salud mental o terapeuta actuales.
    • Medicamentos que toma con y sin receta médica, vitaminas, plantas medicinales u otros suplementos.
    • Síntomas, como ejemplos específicos de cambios en la memoria o las habilidades de pensamiento.

    Lo que puede esperar del médico

    El profesional de atención médica le hará varias preguntas para entender los cambios en la memoria o en otras habilidades de pensamiento. Tal vez el profesional de atención médica le pregunte lo siguiente:

    • ¿Qué tipos de problemas de memoria tiene? ¿Cuándo los notó por primera vez?
    • ¿Empeoran continuamente o a veces se siente mejor y a veces peor?
    • ¿Dejó de llevar a cabo ciertas actividades, como administrar los asuntos económicos o ir de compras, debido a que requerían un gran esfuerzo mental?
    • ¿Cómo está su estado de ánimo? ¿Se siente deprimido, más triste o más ansioso de lo normal?
    • ¿Se ha perdido últimamente mientras conducía o en una situación que, por lo general, es familiar para usted?
    • ¿Alguien ha expresado una preocupación inusual por su manera de conducir?
    • ¿Notó algún cambio en el modo en que tiende a reaccionar ante las personas o los eventos?
    • ¿Tiene más energía de lo normal, menos energía de lo normal o aproximadamente la misma energía?
    • ¿Qué medicamentos recibe? ¿Toma alguna vitamina o suplemento?
    • ¿Bebe alcohol? ¿Cuánto?
    • ¿Notó temblores o problemas para caminar?
    • ¿Tiene problemas para recordar las citas médicas o los horarios para tomar los medicamentos?
    • ¿Le hicieron recientemente exámenes de la audición y la vista?
    • ¿Algún miembro de su familia tuvo problemas de memoria alguna vez? ¿Recibió alguien en su familia un diagnóstico de enfermedad de Alzheimer o de demencia?
    • ¿Manifiesta físicamente los sueños mientras duerme? Por ejemplo, ¿da puñetazos, sacude el cuerpo o grita? ¿Ronca?
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