Prueba la técnica de las 4 A para el alivio del estrés Share Facebook Twitter Print details El estrés puede sentirse como cargar con una mochila cada vez más pesada. Una vida ocupada o el exceso de trabajo pueden resultar abrumadores. Incluso los acontecimientos felices, como una boda o un ascenso en el trabajo, pueden incrementar el peso. Cuando el nivel de estrés es superior a la capacidad para afrontarlo, tienes varias opciones. Intenta emplear una de las acciones de la técnica de las cuatro opciones para reducir el estrés: evitar, modificar, aceptar, o adaptar. EvitarLo creas o no, simplemente puedes evitar mucho estrés. Te damos algunas ideas: Toma el control de tu entorno. Evita el tráfico al salir temprano para ir a trabajar. Prepara el almuerzo para evitar las largas filas para buscar comida en una breve pausa en el trabajo. Evita a las personas que te molestan. ¿Tienes un compañero de trabajo que te causa nervios? Siéntate más lejos en las reuniones o da más pasos para evitar pasar por delante de su escritorio al ir al baño. Aprende a decir que no. Conoce tus prioridades. Si no puedes manejar la carga de trabajo, dilo. Deja de enseñar béisbol a los niños. Los que te rodean apreciarán pasar más tiempo contigo si estás relajado. Prioriza tu lista de tareas. Y mantente dispuesto a dejar de lado los asuntos menos urgentes, tanto laborales como personales, en los días ajetreados. ModificarNaturalmente, algunos problemas no se pueden evitar. En esos casos, puedes intentar cambiar la situación para mejorarla. Comunica tus sentimientos abiertamente. Recuerda utilizar frases en primera persona, como “Me siento frustrado por tener plazos más cortos y una carga de trabajo más pesada”. Pide a los demás que cambien su comportamiento. Si estás cansado de ser el blanco de las bromas de un amigo en las fiestas, pídele respetuosamente que te deje fuera de la rutina de comedia. Administra mejor tu tiempo. Agrupa tareas similares, como llamadas telefónicas, diligencias en automóvil o tareas relacionadas con los niños. Establece los límites de antemano. En lugar de agobiarte por la charla incesante de un colega, empieza amablemente la conversación con la frase “Solo tengo cinco minutos para hablar de esto”. AceptarA veces no queda más remedio que aceptar las cosas como son. En esas ocasiones intenta lo siguiente: Hablar con alguien en quien confíes. Tal vez no puedas cambiar una situación frustrante, pero tus sentimientos siguen siendo legítimos. Hablar de esto con un amigo puede ayudar a que te sientas mejor. Perdonar. Guardar rencor es trabajo duro. Soltar la ira te liberará de más energía negativa. Practicar el diálogo interno positivo. En lugar de creer que eres pésimo con el dinero y nunca podrás controlar tus finanzas, intenta pensar que cometiste un error con el dinero, pero eres fuerte y lo superarás. Aprender de los errores. No se puede cambiar el hecho de que la postergación perjudica tu desempeño. Sin embargo, puedes asegurarte de reservar más tiempo en el futuro. Adáptate¿Crees que no serás capaz de afrontarlo? Ese uno de los mayores factores de estrés. Cambiar los estándares o las expectativas puede resultar de gran ayuda para lidiar con el estrés. Deja de buscar la perfección. ¿Es realmente necesario pasar la aspiradora y quitar el polvo dos veces por semana? ¿Serían los macarrones con queso un buen sustituto para la lasaña casera? Redefinir el éxito podría generar un poco menos de culpa y frustración. Practica la interrupción de los pensamientos. Detén inmediatamente los pensamientos pesimistas. Si te niegas a pensar que una situación estresante es negativa, puede dejar de serlo. Replantea tu situación. ¿Te sientes frustrado por estar en casa con un niño enfermo? Considéralo como una oportunidad para crear lazos afectivos, relajarte y ponerte al día con el lavado de la ropa. Adopta un mantra. Crea un dicho como “Soy lo suficientemente fuerte para manejar esto” y repítelo mentalmente en situaciones difíciles. Crea una columna de factores positivos. Imagina todas las cosas que te traen alegría en la vida, como las vacaciones, tus hijos y tus mascotas. Pensar en esa lista cuando estás estresado puede reconectarte con muchas alegrías de la vida. Mira el panorama general. Pregúntate: “¿Esto importará dentro de un año o dentro de cinco años?”. La respuesta suele ser no. Darse cuenta de esto puede hacer que una situación estresante parezca menos abrumadora. Cómo elegir la técnica apropiadaLos factores estresantes, tanto los buenos como los malos, son parte de nuestras vidas. Practica la aplicación de estas técnicas para equilibrar tu nivel de estrés. Con la práctica, esa mochila que antes pesaba tanto se convertirá en tu bolsa personal de trucos. Pronto, serás capaz de sacar la herramienta que te mantendrá caminando por la vida a un ritmo constante. Mostrar referencias 3 tips to manage stress. American Heart Association. https://www.heart.org/en/healthy-living/healthy-lifestyle/stress-management/3-tips-to-manage-stress#. Accessed April 3, 2023. Fight stress with healthy habits infographic. American Heart Association. https://www.heart.org/en/healthy-living/healthy-lifestyle/stress-management/fight-stress-with-healthy-habits-infographic#. Accessed April 3, 2023. Manage stress. U.S. Department of Health and Human Services. https://health.gov/myhealthfinder/health-conditions/heart-health/manage-stress. Accessed April 3, 2023. 11 healthy ways to handle life's stressors. American Psychological Association. https://www.apa.org/topics/stress/tips. Accessed April 3, 2023. Seaward BL. Essentials of Managing Stress. 4th ed. Jones & Bartlett Publishers; 2017. Seaward BL. Managing Stress: Principles and Strategies for Health and Well-Being. 7th ed. Jones & Bartlett Publishers; 2012. CPT-20546439