El tratamiento para el linfoma cutáneo de células B puede incluir observación, radioterapia y cirugía para extirpar el cáncer. Otras opciones de tratamiento pueden incluir medicamentos aplicados directamente sobre la piel, quimioterapia e inmunoterapia. El tratamiento adecuado para ti depende del tipo de linfoma cutáneo de células B que tengas, de si presentas síntomas y de la ubicación del cáncer y su etapa, que es la extensión del cáncer. El equipo de atención médica también tiene en cuenta la rapidez con la que crece el cáncer, tu salud general y tus preferencias.
Observación
Si el linfoma cutáneo de linfocitos B que tienes no causa síntomas, es posible que no necesites tratamiento de inmediato. En su lugar, podrían hacerte controles cada pocos meses. Los controles ayudan al equipo de atención médica a vigilar tu afección para ver si el cáncer presenta progresión.
Radioterapia
La radioterapia trata el cáncer con haces potentes de energía. La energía puede provenir de rayos X, protones u otras fuentes. Durante la radioterapia, permaneces acostado sobre una camilla mientras una máquina se mueve a tu alrededor. Esta máquina dirige la radiación a puntos específicos del cuerpo.
La radioterapia se puede usar sola para tratar el linfoma cutáneo de linfocitos B. Se usa generalmente después de una cirugía para eliminar las células cancerosas que puedan quedar. La radioterapia se puede usar para tratar el linfoma que vuelve a aparecer después del tratamiento, es decir, el linfoma cutáneo de linfocitos B recidivante. También se puede utilizar cuando no funcionaron otros tratamientos, lo que se conoce como linfoma cutáneo de linfocitos B refractario. La radioterapia también puede usarse para aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas con lesiones o síntomas persistentes.
Cirugía para extirpar el cáncer
El profesional de atención médica puede recomendar un procedimiento para extirpar el cáncer y parte del tejido sano que lo rodea. Podría ser una opción si tienes una o pocas zonas con linfoma cutáneo de linfocitos B. Es posible que la cirugía sea el único tratamiento necesario. A veces, se necesitan otros tratamientos después de una cirugía.
Medicamentos para la piel
A veces, se pueden aplicar medicamentos en la piel o se los puede inyectar en la zona con cáncer. Un ejemplo son los medicamentos esteroides. Este tratamiento se usa a veces para el linfoma cutáneo de linfocitos B que crece muy lentamente.
Quimioterapia
La quimioterapia trata el cáncer con medicamentos fuertes. Hay muchos medicamentos de quimioterapia. Los medicamentos de quimioterapia se pueden aplicar en la piel para tratar el linfoma cutáneo de linfocitos B. La quimioterapia también puede administrarse de manera intravenosa. Puedes recibir una combinación de medicamentos de quimioterapia. La quimioterapia también puede combinarse con la inmunoterapia. Este podría ser el caso si el cáncer está creciendo rápidamente o si se diseminó más allá de la piel.
Inmunoterapia
La inmunoterapia contra el cáncer es un tratamiento con medicamentos que ayuda al sistema inmunitario del cuerpo a eliminar las células cancerosas. Para combatir las enfermedades, el sistema inmunitario ataca los gérmenes y otras células que no deberían estar en el cuerpo. Las células cancerosas sobreviven porque se esconden del sistema inmunitario. La inmunoterapia ayuda a las células del sistema inmunitario a encontrar y eliminar las células cancerosas.
La inmunoterapia se puede usar para tratar el linfoma cutáneo de linfocitos B que está limitado a la piel. A menudo, se combina con quimioterapia. La inmunoterapia también se puede usar para el linfoma cutáneo de linfocitos B recidivante o refractario.
Control después del tratamiento
Una vez finalizado el tratamiento, es posible que tengas citas frecuentes de seguimiento para ver si el cáncer tiene recurrencia, es decir, si ha vuelto a aparecer. Es posible que te repitan las biopsias, los análisis de sangre y los estudios por imágenes para saber si hay una recaída.