La presión arterial alta (hipertensión) durante el embarazo requiere de un estricto control. Esto es lo que debe saber sobre los posibles riesgos. Infórmese también acerca de cómo debe cuidarse y cuidar a su bebé.
A veces, la presión arterial alta comienza antes de que se produzca el embarazo. Otras veces, esta afección aparece durante el embarazo.
Si no se trata, la preeclampsia puede derivar en complicaciones graves, incluso mortales, tanto para la madre como para el bebé. Las complicaciones pueden ser, por ejemplo, eclampsia, en la que se producen convulsiones.
Anteriormente, la preeclampsia solo se diagnosticaba si había presión arterial alta y también proteína en la orina. Ahora los expertos saben que es posible tener preeclampsia aunque no haya proteína en la orina.
La presión arterial alta durante el embarazo presenta los siguientes riesgos:
Medirse la presión arterial es una parte importante de la atención prenatal. Si tiene hipertensión crónica, el profesional de atención médica tendrá en cuenta estas categorías para medir la presión arterial:
Después de las 20 semanas de embarazo, la presión arterial superior a 140/90 mm Hg sin ningún otro daño orgánico se considera hipertensión gestacional. Es necesario que se mida la presión arterial y la registre en dos o más ocasiones con, al menos, cuatro horas de diferencia.
Además de la presión arterial alta, otros signos y síntomas de preeclampsia incluyen los siguientes:
A menudo, la preeclampsia se presenta junto con un aumento de peso repentino e hinchazón, especialmente en el rostro y en las manos. La hinchazón asociada a la preeclampsia es más marcada que la hinchazón típica que se produce durante el embarazo.
El uso de algunos medicamentos para la presión arterial se considera seguro durante el embarazo. No obstante, los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA, ACE por sus siglas inglesas), los antagonistas de receptores de angiotensina II y los inhibidores de la renina se deben evitar durante esta etapa.
El tratamiento es importante. La presión arterial alta aumenta el riesgo de tener un ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y otras complicaciones graves. Además, puede ser peligrosa para el bebé.
Si necesita medicamentos para controlar la presión arterial durante el embarazo, el profesional de atención médica le recetará los medicamentos y las dosis que sean más seguros para usted. Tome los medicamentos exactamente según las indicaciones. No los suspenda ni cambie las dosis por su cuenta.
A las personas que presentan un alto riesgo, se les suele recomendar tomar una dosis baja de aspirina todos los días para disminuir el riesgo de preeclampsia. Los estudios han demostrado que la aspirina es segura durante el embarazo.
Si tiene presión arterial alta, programe una cita previa a la concepción con un profesional de atención médica que tenga experiencia en el control de embarazos complicados debido a trastornos hipertensivos. Consulte también a otros miembros del equipo de atención médica, como el profesional principal de atención médica o el cardiólogo. Ellos determinarán si está controlando adecuadamente la presión arterial alta y también pueden considerar la posibilidad de hacer cambios en el tratamiento antes de que se logre el embarazo.
Si tiene sobrepeso, el profesional de atención médica le recomendará que baje de peso antes del embarazo.
Durante el embarazo, verá seguido al profesional de atención médica. En cada visita, le controlarán el peso y la presión arterial, y es posible que también le hagan pruebas de laboratorio con frecuencia.
El profesional de atención médica también controlará de cerca la salud de su bebé. Podría ser necesario hacer ecografías frecuentes para controlar el crecimiento, así como pruebas fetales para evaluar el bienestar del bebé. Además, el profesional de atención médica podría recomendarle que registre los movimientos diarios del bebé.
Cuidar de sí mismo es la mejor manera de cuidar a su bebé. Por ejemplo:
Los investigadores continúan estudiando maneras de prevenir la preeclampsia. Algunos estudios indican que las dosis bajas de aspirina disminuyen el riesgo de padecer preeclampsia en quienes corren un riesgo alto. El American College of Obstetricians and Gynecologists (Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos) recomienda comenzar a tomar una dosis baja diaria de aspirina (0,0028 onzas, 81 miligramos) al final del primer trimestre.
El profesional de atención médica podría recomendarle inducir el trabajo de parto antes de la fecha prevista para evitar complicaciones. El momento dependerá del control de la presión arterial y de si tiene daño orgánico en etapa terminal. También dependerá del hecho de que el bebé tenga alguna complicación, como crecimiento lento.
Si tiene preeclampsia y la afección está empeorando, podrían administrarle medicamentos durante el trabajo de parto para ayudar a evitar que se produzcan convulsiones.
La lactancia materna se alienta en la mayoría de las personas que tienen presión arterial alta, incluso en las que toman medicamentos. Hable con el profesional de atención médica sobre los medicamentos que toma antes de que nazca el bebé.
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