Roséola
    Síntomas y causas

    28 de agosto de 2026

    Descripción general

    La roséola es una infección frecuente que suele afectar a los niños hasta los 2 años. Es causada por un virus que se contagia de una persona a otra. Puede causar fiebre alta seguida de sarpullido que no pica ni duele. Aproximadamente un cuarto de las personas con roséola presenta sarpullido.

    La roséola, también conocida como exantema súbito, no suele ser grave y desaparece por sí sola en aproximadamente una semana. El tratamiento de la roséola incluye poner paños frescos y tomar medicamentos para reducir la fiebre.

    Síntomas

    Si su hijo se expone a alguien con roséola y se infecta con el virus, es probable que los signos y síntomas de la infección tarden entre 1 y 2 semanas en aparecer. O bien pueden no aparecer. Es posible infectarse con roséola y no presentar ningún signo.

    Los síntomas de la roséola pueden incluir los siguientes:

    • Fiebre. La roséola suele comenzar con fiebre alta, a menudo por encima de los 103 °F (39,4 °C). Comienza de forma repentina y dura de 3 a 5 días. Algunos niños también pueden tener dolor de garganta, goteo de la nariz o tos, además de la fiebre o antes de la fiebre. Su hijo también puede presentar inflamación de los ganglios linfáticos del cuello.
    • Sarpullido. Una vez que la fiebre desaparece, suele aparecer un sarpullido. El sarpullido por roséola consiste en muchas manchas o placas pequeñas que tienden a ser planas.

      Por lo general, el sarpullido comienza en el pecho, la espalda y el abdomen, y luego se disemina al cuello y los brazos. Puede llegar a las piernas o al rostro. No suele provocar picazón ni ser doloroso. Puede durar horas o días. El sarpullido también puede presentarse sin que haya habido fiebre.

    Sarpullido de roséola

    Roséola

    La roséola es una enfermedad de la niñez causada por dos cepas del virus del herpes. Los signos comunes de la roséola son fiebre y sarpullido en el torso y el cuello.

    Otros signos y síntomas de la roséola pueden incluir los siguientes:

    • Irritabilidad
    • Diarrea leve
    • Disminución del apetito
    • Párpados hinchados

    Cuándo consultar a un médico

    Busque atención médica de inmediato

    Su hijo puede sufrir una convulsión, también llamada convulsión febril, si tiene fiebre alta o que sube de manera abrupta y rápida. Si su hijo tiene una convulsión sin explicación, busque atención médica de inmediato.

    Llame al profesional de atención médica de su hijo

    Llame al profesional de atención médica de su hijo en los siguientes casos:

    • El niño tiene fiebre alta, superior a los 103 °F (39,4 °C).
    • El sarpullido no mejora luego de tres días y la fiebre reaparece.

    Llame al profesional de atención médica

    Comuníquese con el profesional de atención médica si una persona del hogar tiene problemas con su sistema inmunitario y entra en contacto con alguien que tiene roséola. Quizás se le deba hacer un control en busca de una posible infección que podría ser más grave que para alguien que tiene un sistema inmunitario fuerte.

    Causas

    La roséola se presenta a causa de un virus, por lo general el virus del herpes humano 6 o a veces el virus del herpes humano 7. Se contagia mediante el contacto con la saliva de una persona infectada, por ejemplo, cuando se comparte una taza, o a través del aire, como cuando una persona con roséola tose o estornuda. Los síntomas generalmente tardan entre 9 y 10 días en desarrollarse después de la exposición a una persona infectada.

    La roséola deja de ser contagiosa una vez que la fiebre desaparece durante 24 horas.

    A diferencia de la varicela y otras enfermedades virales infantiles que se contagian rápidamente, la roséola en raras ocasiones provoca un brote a escala comunitaria. La infección suele ocurrir en primavera y otoño.

    Factores de riesgo

    El riesgo de tener roséola es más alto en bebés mayores. Es más común entre los 6 y los 15 meses de edad. Los bebés de mayor edad corren un riesgo más alto de contraer roséola porque todavía no tuvieron tiempo de desarrollar sus propios anticuerpos contra muchos virus. Los recién nacidos están protegidos por los anticuerpos que recibieron de su madre durante el embarazo, pero esta inmunidad disminuye con el tiempo.

    Complicaciones

    La roséola suele ser una enfermedad leve, pero puede causar complicaciones.

    Convulsiones en niños

    En ocasiones, un niño con roséola puede tener convulsiones febriles, que es una convulsión ocasionada por una fiebre repentina. Si esto sucede, su hijo podría perder el conocimiento durante un tiempo breve, caerse, y agitar los brazos y las piernas durante varios segundos o algunos minutos.

    Si su hijo tiene una convulsión, busque atención médica de emergencia. Si bien causan temor, las convulsiones febriles en niños sanos tienden a ser breves y no suelen ser perjudiciales.

    Problemas para las personas con sistemas inmunitarios debilitados

    La roséola es más preocupante en personas con un sistema inmunitario débil. Por ejemplo, podría tener un sistema inmunitario débil si recientemente se sometió a un trasplante de médula ósea. Las personas con un sistema inmunitario débil tienen menos resistencia a los virus. Tienden a presentar una roséola más grave o complicaciones como neumonía o encefalitis. La encefalitis es una inflamación del cerebro que puede ser mortal.

    Prevención

    No hay ninguna vacuna para prevenir la roséola. Puede proteger a los demás si mantiene en casa al niño que tiene fiebre hasta que lleve 24 horas sin presentar fiebre. Después, aunque haya sarpullido de roséola, la enfermedad no es contagiosa.

    La mayoría de las personas tienen anticuerpos contra la roséola para cuando alcanzan la edad escolar, lo que las hace inmunes a una segunda infección. Aun así, si un miembro de la casa contrae el virus, asegúrese de que todos los integrantes del hogar se laven las manos con frecuencia para evitar la trasmisión del virus a cualquier persona que no sea inmune.

    1. AAP Committee on Infectious Diseases. Recommendations for prevention and control of influenza in children, 2017-2018. Pediatrics. 2017; doi:10.1542/peds.2017-2550.
    2. Sullivan JE, et al. Clinical report — Fever and antipyretic use in children. Pediatrics. 2011; doi:10.1542/peds.2010-3852. Reaffirmed July 2016.
    3. 314 labeling of drug preparations containing salicylates. Electronic Code of Federal Regulations. https://www.ecfr.gov/cgi-bin/text-idx?SID=76be002fc0488562bf61609b21a6b11e&mc=true&node=se21.4.201_1314&rgn=div8. Accessed Feb. 22, 2018.
    4. Medical review (expert opinion). Mayo Clinic; 2018.
    5. Marcdante KJ, et al., eds. Infections characterized by fever and rash. In: Nelson Essentials of Pediatrics. 9th ed. Elsevier; 2023. https://www.clinicalkey.com. Accessed April 20, 2022.
    6. Schmitt BD. Rash or redness, widespread. In: Pediatric Telephone Protocols: Office Version. 17th ed. American Academy of Pediatrics; 2021.
    7. Roseola infantum. Merck Manual Professional Version. https://www.merckmanuals.com/professional/pediatrics/miscellaneous-viral-infections-in-infants-and-children/roseola-infantum. Accessed April 20, 2022.
    8. Schmitt BD. Seizure with fever. In: Pediatric Telephone Protocols: Office Version. 17th ed. American Academy of Pediatrics; 2021.
    9. Roseola infantum. American Academy of Pediatrics. https://www.healthychildren.org/English/health-issues/conditions/skin/Pages/Roseola-Infantum.aspx. Accessed April 20, 2022.
    10. Medical review (expert opinion). Mayo Clinic. April 21, 2022.
    11. Tremblay C, et al. Roseola infantum (exanthem subitum). https://www.uptodate.com/contents/search. Accessed April 20, 2022.
    12. Hay WW Jr, et al., eds. Infections: Viral & Rickettsial. In: Current Diagnosis & Treatment: Pediatrics. 25th ed. McGraw Hill; 2020. https://accessmedicine.mhmedical.com. Accessed April 20, 2022.

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