El síndrome de dolor miofascial es una afección que genera dolor a largo plazo. Afecta algunos músculos y la fascia, que es la delgada capa de tejido que mantiene a los músculos en su lugar. Estas zonas se conocen como puntos desencadenantes del dolor y ocasionan dolor cuando se ejerce presión sobre ellas.
A veces, el dolor se siente en otras partes del cuerpo. Esto se llama dolor referido. Por lo general, el dolor se manifiesta como dolor en el hombro, dolor de espalda, dolores de cabeza tensionales y dolor facial.
Este síndrome puede producirse después de que se ha ejercido tensión sobre un músculo una y otra vez. Puede deberse a movimientos repetitivos en el trabajo o a algún pasatiempo, así como a tensión muscular relacionada con el estrés, una mala postura y debilidad muscular. En algunos casos, se desconoce la causa del dolor miofascial.
Casi todo el mundo ha sentido dolor por tensión muscular, pero el dolor del síndrome de dolor miofascial no desaparece. Algunas de las opciones de tratamiento son ejercicio, masajes, fisioterapia e inyecciones en los puntos desencadenantes del dolor. Tomar analgésicos y buscar formas de relajarse también pueden ayudar.
Algunos síntomas del síndrome de dolor miofascial comprenden los siguientes:
La mayoría de las personas sufren dolores musculares en algún momento. Pero si el dolor muscular no desaparece a pesar del descanso, los masajes y otras medidas de autocuidado, programe una cita con el profesional de atención médica.
Se desconoce la causa exacta del síndrome de dolor miofascial. En los músculos, se forman puntos desencadenantes del dolor, que son áreas de fibras musculares tensas. Es probable que el uso excesivo de los músculos, en la mayoría de los casos, con mala técnica, las lesiones musculares y el estrés mental ayuden a causar puntos desencadenantes del dolor.
En el síndrome de dolor miofascial, algo como la tensión muscular activa puntos desencadenantes del dolor en los músculos. Los factores que pueden aumentar el riesgo de puntos desencadenantes del dolor musculares incluyen los siguientes:
Algunas de las complicaciones asociadas al síndrome de dolor miofascial son las siguientes:
Fibromialgia. Algunas investigaciones sugieren que, en algunas personas, el síndrome de dolor miofascial puede derivar en fibromialgia. Esta es una afección a largo plazo que implica dolor generalizado.
Se cree que, con el tiempo, el cerebro de las personas con fibromialgia responde más a las señales de dolor. Algunos expertos consideran que el síndrome de dolor miofascial podría ayudar a iniciar este proceso.