Si presenta síntomas de la enfermedad por coronavirus 2019, o COVID-19, o estuvo expuesto al virus de la COVID-19, comuníquese con el equipo de atención médica. Infórmeles si estuvo en contacto cercano con alguna persona a quien le hayan diagnosticado COVID-19.
En Estados Unidos, hay pruebas de COVID-19 para hacerse en casa. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) respalda o autoriza las pruebas. En el sitio web de la FDA puede encontrar una lista de las pruebas validadas y sus fechas de caducidad. Si tiene alguna inquietud, también puede consultar con el profesional de atención médica antes de comprar una prueba.
Cuando haga la prueba en casa, lea con atención las instrucciones que trae y sígalas exactamente para obtener el resultado más preciso posible.
A continuación, se incluyen algunas pautas sobre cuándo realizar una prueba de COVID-19:
Además, realizar pruebas diagnósticas antes de un evento o contacto con personas que corren un alto riesgo de enfermarse gravemente ayuda a prevenir la diseminación del virus que causa la COVID-19.
En las pruebas de COVID-19, se usa una muestra tomada de la nariz o la garganta, o una muestra de saliva.
Hay dos tipos de pruebas que pueden ayudar a diagnosticar la COVID-19.
Si obtiene un resultado positivo en una prueba de antígenos o de PCR para la COVID-19, es casi seguro que tiene COVID-19. No es necesario hacer otra prueba.
Si el resultado de una prueba de PCR es negativo, lo más probable es que no tenga COVID-19.
Si hace una prueba de antígenos y obtiene un resultado negativo, la FDA recomienda repetir la prueba de antígenos dos días después de la primera. Con o sin síntomas, repetir la prueba ayuda a determinar el diagnóstico correcto.
Si el resultado es positivo, llame al profesional de atención médica de inmediato para averiguar qué opciones están disponibles.
Muchas personas con COVID-19 se recuperan con reposo, mucho líquido y atención médica para controlar los síntomas. Hay medicamentos de venta libre que pueden ser útiles, como los siguientes:
Si corre un riesgo alto de enfermarse gravemente a causa de la COVID-19, el profesional de atención médica puede sugerirle medicamentos para evitar que un cuadro leve empeore. Estos medicamentos pueden incluir nirmatrelvir y ritonavir (Paxlovid), remdesivir (Veklury) o molnupiravir (Lagevrio).
El nirmatrelvir-ritonavir y el molnupiravir se toman por vía oral como pastillas. El remdesivir se administra por vía intravenosa.
Si está muy enfermo, es posible que deba recibir tratamiento en el hospital.
Para evitar la diseminación del virus de la COVID-19 a otras personas, quédese en casa y manténgase alejado de cualquier persona con la que viva mientras los síntomas empeoren. Si tiene el sistema inmunitario debilitado, probablemente necesitará permanecer aislado por más tiempo. La duración dependerá de los síntomas y de su historial médico personal. El profesional de atención médica le aconsejará qué es lo mejor para su situación.
Si debe estar cerca de otras personas, el uso de una mascarilla ayuda a reducir la diseminación de este coronavirus. Durante este tiempo, trate de no compartir artículos como tazas o toallas. Use un baño y un dormitorio separados. También puede ser útil garantizar que haya más circulación de aire en la casa.
Una vez que se sienta mejor y no haya tenido fiebre durante 24 horas completas, y no haya tomado medicamentos para la fiebre durante ese tiempo, podrá volver a estar con otras personas. Si vuelve a tener fiebre o comienza a sentirse peor, regrese al aislamiento hasta que los síntomas mejoren y esté sin fiebre y sin medicamentos durante 24 horas. Sin embargo, debe seguir las recomendaciones del profesional de atención médica.
En los cinco días posteriores al aislamiento, para ayudar a prevenir la diseminación del virus de la COVID-19, puede usar una mascarilla, lavarse las manos, mantener la distancia con los demás, hacer una prueba de infección por COVID-19 y mejorar la circulación de aire.
Las personas hospitalizadas para tratamiento por COVID-19 reciben atención médica en función de la respuesta de su sistema inmunitario y la necesidad que tenga de recibir oxígeno.
Se puede administrar más oxígeno a través de una sonda por la nariz. Es posible que algunas personas necesiten que se les coloque una sonda en las vías respiratorias para empujar el aire hacia los pulmones, lo que se conoce como ventilación mecánica. En situaciones muy graves, se puede usar una máquina llamada oxigenación por membrana extracorpórea que imita la función del corazón y los pulmones.
Los medicamentos para los cuadros graves de COVID-19 pueden incluir remdesivir, baricitinib (Olumiant) o tocilizumab (Actemra), o un corticoide como la dexametasona.
El baricitinib viene en forma de pastilla. El tocilizumab se administra por vía intravenosa. La dexametasona se puede administrar como pastilla o por vía intravenosa.
Otra opción de tratamiento puede ser administrar sangre donada por personas que se recuperaron de la COVID-19. Este tratamiento se conoce como plasma de personas convalecientes. La sangre se procesa para eliminar las células sanguíneas y dejar el plasma o líquido que contiene anticuerpos, que son proteínas del sistema inmunitario. El plasma de personas convalecientes con altos niveles de anticuerpos se puede usar para ayudar a las personas con un sistema inmunitario debilitado a recuperarse de la COVID-19.
Si tiene COVID-19, es importante descansar mucho, beber líquidos y prestar atención a sus síntomas. Algunos medicamentos que se compran sin receta médica pueden ayudar a controlar el dolor, la fiebre o la tos.
Si tiene COVID-19 y está separado de los demás, trate de mantenerse ocupado y ayude al cuerpo a eliminar la infección. Estas medidas podrían ayudar:
Las personas que tienen COVID-19 o que cuidan a alguien con esta enfermedad pueden presentar síntomas nuevos o peores de estrés, depresión y ansiedad. Si usted o un conocido necesitan ayuda para controlar el estrés que genera la enfermedad, el aislamiento o el cuidado, comuníquese con el profesional de atención médica. Considere solicitar que le remitan a un profesional de la salud mental.
Para recibir tratamiento por COVID-19, puede comenzar por consultar al profesional de atención primaria. De lo contrario, es posible que le remitan a un especialista capacitado en el tratamiento de enfermedades infecciosas.
A continuación, encontrará información que le ayudará a prepararse para la cita médica.
Cuando programe la cita médica, pregunte si hay algo que deba hacer con antelación. Prepare una lista de lo siguiente:
Si es posible, pida a un familiar o amigo que vaya con usted para que le ayude a recordar la información que le den.
Entre algunas de las preguntas básicas para hacer al equipo de atención médica, se incluyen las siguientes:
Es probable que el profesional de atención médica le haga varias preguntas, como las siguientes: