Diagnóstico
El diagnóstico de la hepatitis alcohólica suele comenzar con un examen físico y una conversación sobre la cantidad de alcohol que consume la persona. Para obtener el diagnóstico correcto, es importante ser honesto sobre el consumo de alcohol, tanto actual como pasado. En ocasiones, el profesional de atención médica puede pedir hablar con los familiares sobre el consumo de alcohol de su ser querido.
El diagnóstico de la hepatitis alcohólica también puede incluir estas pruebas que se indican a continuación:
Pruebas de enzimas hepáticas y análisis de la función hepática
Las pruebas para la función hepática son análisis de sangre que ayudan al equipo de atención médica a entender cuán bien funciona tu hígado. Estos análisis son especialmente importantes para diagnosticar la hepatitis alcohólica, ya que muestran los signos de inflamación y daño del hígado.
Para la hepatitis alcohólica, los resultados típicos pueden incluir:
- Aspartato aminotransferasa y alanina aminotransferasa. Un resultado común es un cociente entre aspartato aminotransferasa y alanina aminotransferasa mayor que 2 a 1, lo que sugiere una lesión en el hígado relacionada con el alcohol.
- Bilirrubina total. Los niveles elevados de bilirrubina pueden ocasionar ictericia, que es una coloración amarillenta de la piel y los ojos. Esto es un signo clave de inflamación del hígado.
- Cociente internacional normalizado o tiempo de protrombina prolongado. Si los niveles son elevados, significa que el hígado no está produciendo suficientes proteínas de coagulación, lo que aumenta el riesgo de sangrado.
- Albúmina. Los niveles bajos de albúmina indican una función deficiente del hígado y una posible desnutrición.
- Gamma-glutamil transferasa. Esta enzima a menudo es más elevada en la enfermedad hepática relacionada con el alcohol.
Estos exámenes por sí solos no confirman la hepatitis alcohólica, pero pueden ayudar a guiar el diagnóstico cuando se combinan con los síntomas, los antecedentes de consumo de alcohol y otros resultados.
Análisis de sangre
Se puede usar otros análisis de sangre para descartar la hepatitis viral, como hepatitis A, B o C, o la enfermedad hepática autoinmune, que pueden causar síntomas similares. Los exámenes adicionales pueden incluir estudios de hierro o marcadores de afecciones como la enfermedad de Wilson o la deficiencia de alfa-1 antitripsina, dependiendo de la situación.
Estudios por imágenes
Las pruebas como una ecografía, una tomografía computarizada o una resonancia magnética pueden mostrar el tamaño del hígado, la acumulación de grasa, la formación de cicatrices y otros signos de enfermedad hepática. Estas pruebas también pueden ayudar a descartar problemas de los conductos biliares o tumores de hígado.
Biopsia de hígado
Si otras pruebas no dan una respuesta clara o si hay otra afección que podría estar causando la inflamación del hígado, se puede hacer una biopsia de hígado. Esto implica tomar una pequeña muestra de tejido del hígado para examinarla bajo el microscopio.
Tratamiento
El tratamiento de la hepatitis alcohólica implica dejar de beber y seguir un tratamiento para aliviar los síntomas del daño hepático.
Dejar de beber
Si te diagnostican hepatitis alcohólica, debes dejar de beber alcohol para siempre. En personas con hepatitis alcohólica de leve a moderada, dejar el alcohol por completo puede dar al hígado la oportunidad de sanar y, posiblemente, revertir el daño. Algunas personas comienzan a mejorar en algunas semanas si dejan de beber y siguen los cuidados médicos.
En casos más graves, dejar el alcohol sigue siendo el paso más importante. Sin embargo, el daño puede ser más difícil o imposible de revertir. Las personas que no dejan de beber alcohol probablemente sufran problemas de salud que pongan en riesgo su vida.
Si deseas dejar de beber y necesitas ayuda, habla con un profesional de atención médica. Dejar de beber de un día para otro puede ser peligroso. Habla con tu profesional de atención médica sobre un plan adecuado para ti.
Los tratamientos que pueden ayudar a las personas a dejar de beber incluyen los siguientes:
- Medicamentos.
- Asesoramiento.
- Alcohólicos Anónimos u otros grupos de apoyo.
- Programas de tratamiento.
Tratamiento para mejorar la nutrición
Tu profesional de atención médica podría sugerirte una dieta especial para corregir la malnutrición. Es posible que te remitan a un dietista, que es un experto en dietas, para controlar la enfermedad. Un dietista puede sugerir formas de comer más saludable para mejorar tu dieta.
Si tienes problemas para comer, tu profesional de atención médica podría sugerirte una sonda de alimentación. La sonda se pasa por la garganta o por el costado hasta el estómago. A continuación, se administra una dieta líquida rica en nutrientes a través de la sonda.
Medicamentos para aliviar la hinchazón del hígado
Se pueden administrar los siguientes medicamentos para ayudar a reducir la hinchazón del hígado, también llamada inflamación:
- Corticoides. Estos medicamentos podrían ayudar a algunas personas con hepatitis alcohólica avanzada a vivir más tiempo. Sin embargo, los corticoides pueden tener efectos secundarios graves. No es probable que se usen si tienes insuficiencia renal, sangrado estomacal o una infección.
- Otro tratamiento. Un medicamento llamado N-acetilcisteína puede ayudar a algunas personas con hepatitis alcohólica. Se necesitan estudios adicionales. Es posible que haya ensayos clínicos disponibles.
Trasplante de hígado para la hepatitis alcohólica
Para muchas personas con hepatitis alcohólica avanzada, el riesgo de morir es alto sin un trasplante de hígado.
En el pasado, no se solía ofrecer trasplantes de hígado a las personas que tenían hepatitis alcohólica. Esto se debía a la inquietud de que pudieran seguir bebiendo después del trasplante. Pero ahora, hay estudios en los que se indica que, en personas cuidadosamente seleccionadas con hepatitis alcohólica avanzada, las tasas de supervivencia tras un trasplante son similares a las de las personas con otros tipos de enfermedades hepáticas que reciben trasplantes de hígado.
¿Cuánto dura la hepatitis alcohólica?
La duración de la hepatitis alcohólica depende de su gravedad y de si la persona deja de consumir alcohol. Los síntomas de la hepatitis alcohólica leve o moderada pueden mejorar dentro de unas semanas a meses si la persona deja de consumir alcohol y recibe atención médica. En algunas personas, la función hepática puede volver casi al nivel normal.
Sin embargo, la hepatitis alcohólica grave puede durar mucho más tiempo y causar daño permanente al hígado. Incluso después de que la enfermedad inicial mejora, muchas personas continúan teniendo complicaciones como acumulación de líquido o confusión. En un estudio, solo el 7 % de las personas con hepatitis alcohólica grave se recuperó por completo y alcanzó una condición estable sin complicaciones, incluso después de más de dos años.
Cómo prepararte para la consulta
Si tienes algún síntoma que te preocupa, lo primero que debes hacer es programar una cita con un médico u otro profesional de atención médica. Si tu profesional de atención médica sospecha que tienes hepatitis alcohólica, es posible que te remita a un gastroenterólogo, que es un especialista en enfermedades digestivas.
Lo que puedes hacer
Cuando programes la cita médica, pregunta si hay algo que debas hacer antes de determinadas pruebas, como no comer o beber.
Prepara una lista de lo siguiente:
- Tus síntomas, incluidos aquellos que parezcan no estar relacionados con el motivo por el que solicitaste la cita, y cuándo comenzaron.
- Todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomas, con las dosis correspondientes.
- Información médica crucial, como otras afecciones que tengas.
- Información personal crucial, como cambios recientes o factores que generen estrés en tu vida. Lleva un registro de cuánto alcohol tomas durante unos días antes de la cita.
- Preguntas para hacerle al profesional de atención médica.
Pídele a un familiar o un amigo que te acompañe, si es posible, para ayudarte a recordar la información que recibas.
Preguntas para hacerle al médico
- ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas? ¿Existen otras causas posibles?
- ¿Tengo alguna otra enfermedad hepática?
- ¿Se han formado cicatrices en el hígado?
- ¿Qué pruebas será necesario hacerme? ¿Cómo me preparo para estas pruebas?
- ¿Es probable que la afección desaparezca o que sea duradera?
- ¿Qué tratamiento me recomienda?
- Tengo otros problemas de salud. ¿Cómo puedo controlar estas afecciones de manera conjunta?
Asegúrate de hacer todas las preguntas que tengas sobre tu afección.
Qué puedes esperar de tu médico
Es probable que el profesional de atención médica te haga preguntas como las siguientes:
- ¿Cuál es la gravedad de los síntomas? ¿Los síntomas aparecen y desaparecen, o los tienes todo el tiempo?
- ¿Hay algo que mejore tus síntomas o que los empeore?
- ¿Has tenido hepatitis o coloración amarillenta en la piel o la parte blanca de los ojos?
- ¿Usas drogas ilegales?
- ¿Nunca pensaste que debías beber menos alcohol o sentiste culpa por la cantidad que bebes?
- ¿Tu familia y tus amigos se preocupan por tu consumo de alcohol? ¿Te han arrestado o has tenido otros problemas por tomar alcohol?
- ¿Te enojas o molestas cuando te hablan sobre tu consumo de alcohol?
- ¿Te sientes culpable por beber?
- ¿Bebes alcohol por la mañana?