El virus que causa la COVID-19 se trasmite principalmente por el aire cuando una persona tose, estornuda, canta, habla o respira. Las partículas del virus pueden flotar en el aire y ser inhaladas, especialmente en lugares concurridos con poca ventilación. Las mascarillas y los respiradores son productos que cubren la nariz, la boca y el mentón. La mayoría de las investigaciones concluyen que estos productos pueden hacer más lenta la propagación del virus que causa la COVID-19 cuando se usan de forma constante, se ajustan correctamente y se colocan de forma adecuada.
Use una mascarilla si tiene síntomas de enfermedad, si está cerca de otras personas enfermas o si se encuentra en un espacio interior concurrido. Esto tiene especial importancia si las tasas de COVID-19 en su zona son elevadas.
Pero las mascarillas no son seguras para todos. No le ponga una mascarilla a ninguna persona que tenga dificultad para respirar, que esté inconsciente, o que no pueda quitarse la mascarilla sin ayuda. Tampoco le ponga mascarillas a niños menores de 2 años.
¿Cómo funcionan los diferentes tipos de mascarillas?
Las mascarillas difieren en su capacidad para filtrar el aire y ajustarse a la cara. Las mascarillas también difieren en cuanto a la facilidad o dificultad para respirar a través de ellas. Algunas mascarillas dependen del tipo de tela, el tejido o la densidad para filtrar el aire. Otras mascarillas utilizan una carga estática, como la que hace que la ropa se pegue en la secadora, para atrapar y retener el virus. Algunas mascarillas utilizan ambas estrategias, así como otras.
Algunas mascarillas tienen válvulas que facilitan la respiración. No obstante, estas mascarillas no filtran el aire que exhala la persona que las usa. Por este motivo, las mascarillas con válvulas no se pueden utilizar en algunos lugares.
Respiradores
Las mascarillas denominadas respiradores deben cumplir estándares específicos y están diseñadas para bloquear casi todas las partículas de virus presentes en el aire. Entre estas mascarillas se incluyen las N95, FFP2, KN95 y otros tipos. Los respiradores aprobados en los EE. UU. se denominan N95. Los respiradores europeos se denominan FFP2 y los respiradores de China se denominan KN95.

Mascarilla KN95.

Mascarilla N95.
Este tipo de mascarilla puede estar disponible en diferentes tamaños y está diseñada para ajustarse a la cara. Estas mascarillas tienen piezas nasales y bandas o tiras ajustables. Muchas mascarillas se pueden utilizar más de una vez. Reemplace la mascarilla si se moja, se ensucia o se daña.
Mascarillas médicas
Las mascarillas médicas son holgadas y desechables. Están diseñadas para protegerlo de las gotas y salpicaduras, como la mucosidad de un estornudo. Las mascarillas médicas, que también se conocen como mascarillas quirúrgicas, filtran las partículas grandes presentes en el aire cuando inhala. Las mascarillas médicas vienen en un tamaño más grande, que suele utilizarse para adultos, y en un tamaño más pequeño, que puede utilizarse para niños.

Mascarilla médica.
Para que las mascarillas médicas se ajusten mejor, anude las tiras detrás de las orejas donde se unen a la mascarilla. Luego, doble y coloque el material sobrante debajo de los bordes. Además, asegúrese de presionar la pieza flexible de la nariz si la mascarilla la tiene. Esto crea un ajuste perfecto sobre el puente de la nariz.
Cómo colocar y usar una mascarilla
Las mascarillas son más eficaces si se ajustan bien a la cara. Use mascarillas que tengan tiras nasales plegables y tiras o bandas para las orejas. Esto ayuda a ajustar la mascarilla perfectamente a su cara para que el aire y la respiración circulen por la mascarilla y no alrededor de los bordes.
Cuando exhala, debe sentir que sale aire caliente por la parte delantera de la mascarilla. No debería sentir que la respiración sale por debajo de los bordes de la mascarilla. Aunque pueda parecer que cuesta más trabajo respirar a través de un respirador o una mascarilla médica, la cantidad de oxígeno que inhala y la cantidad de dióxido de carbono que exhala no varían.
Los adultos sanos pueden experimentar cambios físicos menores, como una pequeña variación en la frecuencia respiratoria, mientras llevan puesta una mascarilla. Esto es más probable con los respiradores que con las mascarillas quirúrgicas. Sin embargo, estos cambios no son duraderos ni causan problemas a la mayoría de los adultos sanos.
Con todas las mascarillas, es posible que sienta más calor o humedad debajo de la mascarilla.
Cómo ponerse y quitarse una mascarilla
Siga estos pasos para ponerse y quitarse la mascarilla.
- Lávese o desinféctese las manos antes de ponerse la mascarilla.
- Cubra la boca, la nariz y el mentón con la mascarilla.
- Átela detrás de la cabeza o utilice las tiras para las orejas. Asegúrese de que quede bien ajustada al rostro.
- No toque la mascarilla cuando la tenga puesta y, si lo hace, lávese o desinféctese las manos.
- Quítese la mascarilla desatándola o sacándose las tiras que van alrededor de las orejas sin tocar la parte delantera de la mascarilla ni la cara. Doble las esquinas exteriores. Desheche las mascarillas de un solo uso o guarde su mascarilla reutilizable para lavarla luego.
- Lávese las manos inmediatamente después de quitarse la mascarilla.
Desheche las mascarillas de un solo uso después de usarlas o si se ensucian, mojan o dañan durante su uso.