Descripción general
Trasplantes de páncreas y riñón
Trasplantes de páncreas y riñón
Los trasplantes de riñón y páncreas suelen hacerse juntos. El páncreas y el riñón del donante se colocan en la parte inferior del abdomen. El uréter del riñón del donante, que es el conducto que une el riñón con la vejiga, se conecta a la vejiga. El páncreas del donante, junto con una pequeña parte del intestino delgado del páncreas del donante, se conecta con un asa del intestino delgado o la vejiga. Por lo general, tus riñones y páncreas se dejan en su lugar original.
Un trasplante de páncreas es una cirugía que consiste en colocar un páncreas sano de un donante fallecido en una persona cuyo páncreas ya no funciona correctamente.
El páncreas es un órgano ubicado detrás de la parte baja del estómago. Una de las funciones principales del páncreas es generar insulina. La insulina es una hormona que regula la manera en la que las células absorben la glucosa.
Si el páncreas no genera suficiente insulina, los niveles de glucosa en la sangre podrían elevarse demasiado. Esto da como resultado diabetes tipo 1.
La mayoría de los trasplantes de páncreas se hacen para tratar la diabetes tipo 1. Un trasplante de páncreas ofrece una posible cura para esta afección. Sin embargo, suele ser una opción únicamente para aquellos que presentan complicaciones graves debido a la diabetes. Esto se debe a que los trasplantes de páncreas pueden tener efectos secundarios importantes.
En algunos casos, los trasplantes de páncreas también pueden servir para tratar la diabetes tipo 2. En muy pocos casos, los trasplantes de páncreas pueden usarse para tratar el cáncer de páncreas, el cáncer de conducto biliar u otros tipos de cáncer.
Con frecuencia, el trasplante de páncreas se realiza junto con un trasplante de riñón en las personas cuyos riñones están dañados debido a la diabetes.
Productos y servicios
Por qué se realiza
Un trasplante de páncreas puede restablecer la producción de insulina y mejorar el control de la glucosa en la sangre en las personas con diabetes. Sin embargo, no es la opción de tratamiento estándar. Los efectos secundarios de los medicamentos antirrechazo que se requieren después de un trasplante de páncreas pueden ser graves.
Los profesionales de atención médica podrían considerar un trasplante de páncreas para las personas que presenten lo siguiente:
- Diabetes tipo 1 que no se puede controlar con el tratamiento estándar.
- Reacciones frecuentes a la insulina.
- Preocupaciones constantes sobre el control de la glucosa en la sangre.
- Daño renal grave.
- Diabetes tipo 2 con baja resistencia a la insulina y baja producción de insulina.
Comúnmente, un trasplante de páncreas no es una opción de tratamiento para las personas con diabetes tipo 2. Esto se debe a que la diabetes tipo 2 se presenta cuando el cuerpo comienza a hacerse resistente a la insulina o no puede usarla adecuadamente. A diferencia de la diabetes tipo 1, un problema en la producción de insulina por parte del páncreas no causa la diabetes tipo 2.
Sin embargo, para algunas personas con diabetes tipo 2 que tienen baja resistencia a la insulina y baja producción de esta, el trasplante de páncreas puede ser una opción de tratamiento. Aproximadamente, el 20 % de todos los trasplantes de páncreas en EE. UU. se hacen en personas con diabetes tipo 2.
Existen muchos tipos de trasplantes de páncreas. Estos son algunos de ellos:
- Trasplante solo de páncreas. Las personas con diabetes que tienen una enfermedad renal temprana o no presentan ninguna enfermedad renal pueden ser candidatas para un trasplante solo de páncreas. Una cirugía para el trasplante de páncreas implica la colocación de un páncreas sano en un receptor cuyo páncreas ya no funciona bien.
-
Trasplante combinado de riñón y páncreas. Los cirujanos suelen hacer un trasplante de páncreas al mismo tiempo que un trasplante de riñón en las personas con diabetes con insuficiencia renal o corren el riesgo de tenerla. Este procedimiento se llama trasplante combinado o simultáneo de riñón y páncreas.
El objetivo de este enfoque es proporcionarte un riñón y un páncreas sanos para reducir el riesgo de presentar daño renal relacionado con la diabetes en el futuro.
-
Trasplante de páncreas después del trasplante de riñón. En el caso de las personas que deben enfrentar largas esperas para recibir el riñón o el páncreas de un donante, es posible que los profesionales de atención médica recomienden primero un trasplante de riñón cuando se disponga del riñón de un donante.
Una vez recuperado de la cirugía para el trasplante de riñón, recibirás un trasplante de páncreas cuando se disponga del páncreas de un donante.
-
Trasplante de células de los islotes pancreáticos. Durante un trasplante de células de los islotes pancreáticos, las células de los islotes que producen insulina se extraen del páncreas de un donante fallecido. Las células se inyectan en una vena que transporte sangre al hígado. Es posible que se necesite más de una inyección de células trasplantadas de los islotes.
El trasplante de células de los islotes pancreáticos está aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos únicamente para adultos con diabetes tipo 1 que tienen problemas graves y frecuentes de niveles bajos de glucosa en la sangre a pesar del tratamiento.
Riesgos
Complicaciones del procedimiento
La cirugía para el trasplante de páncreas implica un riesgo de complicaciones graves. Estos son algunos de ellos:
- Coágulos sanguíneos.
- Sangrado.
- Infección.
- Niveles elevados de glucosa en la sangre u otros problemas de salud metabólica.
- Complicaciones urinarias, como pérdidas de orina o infección de las vías urinarias.
- Inflamación del páncreas.
- Insuficiencia del páncreas donado.
- Rechazo del páncreas donado.
Efectos secundarios de los medicamentos antirrechazo
Después de un trasplante de páncreas, deberás tomar medicamentos durante el resto de tu vida para evitar que tu cuerpo rechace el páncreas del donante. Estos medicamentos antirrechazo pueden causar diversos efectos secundarios, como los siguientes:
- Afinamiento óseo.
- Colesterol alto.
- Presión arterial alta.
- Náuseas, diarrea o vómitos.
- Sensibilidad a la luz solar.
Otros efectos secundarios posibles son los siguientes:
- Hinchazón.
- Aumento de peso.
- Encías hinchadas.
- Acné.
- Exceso de crecimiento o caída del pelo.
Los medicamentos antirrechazo actúan inhibiendo el sistema inmunitario. Estos medicamentos también hacen que sea más difícil para el cuerpo defenderse contra infecciones y enfermedades.
Cómo te preparas
Elección de un centro de trasplante
Si un profesional de atención médica te recomienda un trasplante de páncreas, se te remitirá a un centro de trasplantes. Puedes seleccionar un centro de trasplantes tú mismo o elegir uno de la lista de centros preferidos que ofrece la compañía de seguros.
Cuando consideres centros de trasplantes, te sugerimos lo siguiente:
- Infórmate sobre la cantidad y los tipos de trasplantes que hace el centro por año.
- Pregunta sobre las tasas de supervivencia de receptores y donantes de órganos del centro de trasplantes.
- Compara las estadísticas del centro de trasplantes utilizando la base de datos que mantiene el Registro Científico de Receptores de Trasplantes.
- Considera los demás servicios que proporciona el centro de trasplantes, como grupos de apoyo, arreglos de viaje, alojamiento local para el período de recuperación y remisiones a otros recursos.
Después de seleccionar un centro de trasplantes, necesitarás una evaluación para determinar si cumples con los requisitos de elegibilidad del centro.
Cuando el equipo del trasplante evalúe tu elegibilidad, considerará los siguientes factores:
- ¿Estás lo suficientemente sano como para someterte a una cirugía y tomar los medicamentos postrasplante de por vida?
- ¿Tienes alguna afección médica que pueda obstaculizar el éxito del trasplante?
- ¿Estás dispuesto a tomar medicamentos y seguir las recomendaciones del equipo del trasplante, y eres capaz de hacerlo?
Si también necesitas un trasplante de riñón, el equipo del trasplante determinará si es mejor para ti que te hagan el trasplante de páncreas y de riñón durante la misma cirugía o que te hagan el trasplante de riñón primero y el trasplante de páncreas después. La mejor opción para ti depende de la gravedad del daño renal, la disponibilidad de donantes y tu preferencia.
Una vez que te acepten como candidato para un trasplante de páncreas, tu nombre se incluirá en una lista nacional de personas que esperan un trasplante. El tiempo de espera depende de tu grupo sanguíneo y de cuánto tiempo lleve encontrar un donante adecuado, con un tipo de sangre y tejidos compatibles con los tuyos.
Cerca de la mitad de los adultos en espera de un trasplante de páncreas debe esperar un año o más. El tiempo de espera promedio para un trasplante simultáneo de riñón y páncreas es de aproximadamente 1 a 3 años.
Mantente saludable
Si estás esperando a que esté disponible un páncreas donado o si la cirugía para el trasplante ya está programada, es importante que te mantengas lo más sano posible. Esto aumenta las posibilidades de que se logre un trasplante con éxito.
- Toma los medicamentos según las indicaciones del médico.
- Sigue las pautas de alimentación y ejercicio que te proporcione el equipo de atención médica, y mantente en un peso saludable.
- Si fumas, haz un plan para dejar de hacerlo. Habla con el equipo de atención médica si necesitas ayuda para dejar de fumar.
- Asiste a todas las citas con el equipo de atención médica.
- Sigue realizando actividades saludables, incluidas las que benefician tu salud emocional, como relajarse y pasar tiempo con tus familiares y amigos.
Si estás esperando el páncreas de un donante, asegúrate de que el equipo del trasplante sepa cómo comunicarse contigo en todo momento.
Se logran los mejores resultados cuando el páncreas se trasplanta en un plazo de 12 horas a partir de la extracción del órgano del donante. Lograr un resultado exitoso aún sería posible con un plazo más largo, aunque esperar aumenta los riesgos. Prepara un bolso con lo necesario para tu estancia en el hospital, y organiza por adelantado el transporte al centro de trasplantes.
Lo que puedes esperar
Durante el procedimiento
Trasplante de páncreas
Trasplante de páncreas
En un trasplante de páncreas, el páncreas con un pequeño segmento de intestino delgado del donante se conecta a un segmento del intestino delgado del receptor. El páncreas original se deja en su lugar a no ser que cause complicaciones.
Los cirujanos realizan los trasplantes de páncreas con anestesia general. Esto significa que estarás en un estado parecido al sueño durante el procedimiento. Un miembro del equipo de atención médica te da un medicamento anestésico, ya sea en forma de gas para que lo inhales a través de una máscara o en forma de líquido que se inyecta en una vena.
Una vez que estés en un estado parecido al sueño:
- Se realizará un corte descendente que pasa por el centro del abdomen.
- El cirujano colocará el páncreas del donante y una pequeña porción del intestino delgado del donante en la parte inferior del abdomen.
- El intestino del donante se unirá al intestino delgado o a la vejiga, y el páncreas del donante se conectará a los vasos sanguíneos que también suministran sangre a las piernas.
- Por lo general, el páncreas original se deja en su lugar para que contribuya a la digestión.
- Si también recibirás un trasplante de riñón, los vasos sanguíneos del nuevo riñón se conectarán a los vasos sanguíneos en la parte inferior del abdomen.
- El uréter del nuevo riñón (el conducto que une el riñón con la vejiga) se conectará a la vejiga. Tus riñones se dejan en su lugar original a menos que estén causando presión arterial alta, infecciones u otros problemas de salud.
El equipo quirúrgico vigilará tu frecuencia cardíaca, presión arterial y valor de oxígeno en sangre durante todo el procedimiento.
La cirugía para el trasplante de páncreas generalmente lleva de 4 a 6 horas. El tiempo total depende de si necesitas un trasplante solo de páncreas o un trasplante de riñón y páncreas al mismo tiempo.
Después del procedimiento
Después del trasplante de páncreas, puedes esperar lo siguiente:
-
Permanecer en la unidad de cuidados intensivos durante un par de días. El equipo de atención médica vigila tu condición para detectar signos de complicaciones. El nuevo páncreas debería comenzar a funcionar de inmediato. Si dejaron tu páncreas original en su lugar, seguirá realizando las demás funciones.
Si tienes un nuevo riñón, producirá orina como lo hacían tus propios riñones cuando estaban sanos. A menudo, esto comienza de inmediato. Sin embargo, la producción de orina podría llevar algunas semanas en regresar.
- Pasar alrededor de una semana en el hospital. Una vez que estés estable, te trasladarán a un área de recuperación para trasplantes. Se pueden sentir molestias o dolor alrededor del lugar de la incisión durante la recuperación.
- Someterte a controles frecuentes mientras estés en recuperación. Después de recibir el alta del hospital, tendrán que vigilarte de cerca durante 3 a 4 semanas. El equipo del trasplante elaborará un programa de controles médicos que sea adecuado para ti. Durante este período, si vives en otra ciudad, es posible que debas permanecer cerca del centro de trasplantes.
- Tomar medicamentos por el resto de tu vida. Deberás tomar varios medicamentos después del trasplante de páncreas. Los medicamentos inmunosupresores evitan que el sistema inmunitario ataque el nuevo páncreas. Los demás medicamentos pueden ayudar a reducir el riesgo de otras complicaciones, como infecciones y presión arterial alta, después del trasplante.
Resultados
Después de que se realiza un trasplante de páncreas con éxito, el nuevo páncreas produce la insulina que el cuerpo necesita. Esto significa que ya no necesitarás terapia con insulina para tratar la diabetes tipo 1.
No obstante, aunque tú y el donante tengan la mejor compatibilidad posible, el sistema inmunitario intentará rechazar el nuevo páncreas.
Para evitar el rechazo, necesitarás medicamentos antirrechazo que inhiban el sistema inmunitario. Es probable que debas tomas estos medicamentos de por vida. Dado que estos medicamentos hacen que el cuerpo sea más vulnerable a las infecciones, el equipo de atención médica también podría recetarte medicamentos antibióticos, antivíricos y antimicóticos.
Algunos de los signos y síntomas de que el cuerpo podría estar rechazando el nuevo páncreas son los siguientes:
- Dolor abdominal.
- Fiebre.
- Sensibilidad excesiva en el lugar del trasplante.
- Aumento de los niveles de glucosa en la sangre.
- Vómitos.
- Disminución de la micción.
Si tienes alguno de estos síntomas, comunícate de inmediato con el equipo del trasplante.
Es común que las personas que reciben un trasplante de páncreas presenten un incidente de rechazo agudo los primeros meses después del procedimiento. Un incidente de rechazo agudo ocurre cuando el sistema inmunitario del cuerpo intenta atacar rápida y violentamente el nuevo páncreas debido a porque lo percibe como un objeto extraño. Si te sucede esto, deberás regresar al hospital para recibir tratamiento con medicamentos antirrechazo potentes.
Animación del trasplante de páncreas
Durante un trasplante de páncreas, el páncreas del donante se une al intestino delgado del receptor con una parte del intestino delgado del donante. Una vez que el nuevo páncreas del donante está en su lugar, reemplaza la función del páncreas afectado por la enfermedad mediante la liberación de insulina y otras enzimas en el tracto gastrointestinal.
Índices de supervivencia del trasplante de páncreas
Las tasas de supervivencia varían según el tipo de procedimiento y el centro de trasplantes. El Registro Científico de Receptores de Trasplantes mantiene estadísticas actualizadas de todos los centros de trasplantes de Estados Unidos.
Las personas que reciben trasplantes solo de páncreas presentan índices de rechazo ligeramente superiores. No está claro por qué los resultados son mejores para las personas que reciben un riñón y un páncreas al mismo tiempo. En algunas investigaciones, se sugiere que puede deberse a que es más difícil vigilar y detectar el rechazo de un páncreas solo que de un páncreas y un riñón.
Si el nuevo páncreas falla, puedes retomar los tratamientos con insulina y considerar la posibilidad de un segundo trasplante. Esta decisión dependerá de tu salud actual, tu capacidad para resistir la cirugía y tus expectativas de calidad de vida.
Estudios clínicos
Explora los estudios de Mayo Clinic de pruebas y procedimientos para ayudar a prevenir, detectar, tratar o controlar las afecciones.
Afrontamiento y apoyo
Tal vez te sientas ansioso o abrumado mientras esperas recibir un trasplante. O bien, es posible que tengas inquietudes relacionadas con el rechazo, la vuelta al trabajo u otros aspectos después del trasplante. Buscar el apoyo de amigos y familiares puede ayudarte a enfrentar este período.
El equipo del trasplante también puede ayudar con otros recursos útiles y estrategias de afrontamiento durante el proceso del trasplantes. Podrías hacer lo siguiente:
- Unirte a un grupo de apoyo para receptores de trasplantes. Hablar con otras personas que han tenido tu misma experiencia puede disipar temores y aliviar la ansiedad.
- Compartir tus experiencias en las redes sociales. Relacionarte con personas que entienden por lo que estás pasando puede ser útil mientras te adaptas a tu nueva situación.
- Buscar servicios de rehabilitación. Si volver a trabajar, es posible que un trabajador social pueda comunicarte con los servicios de rehabilitación provistos por el departamento de rehabilitación vocacional del estado donde vives.
- Establecer objetivos y expectativas realistas. Debes comprender que la vida después de un trasplante quizá no sea la misma de antes. Tener expectativas realistas sobre los resultados y el tiempo de recuperación puede ayudar a reducir el estrés.
- Informarte. Obtén toda la información que puedas sobre el procedimiento y haz preguntas sobre lo que no entiendas. El conocimiento es poder.
Nuevas opciones de medicamentos
Los investigadores estudian activamente los medicamentos y tratamientos para las personas con trasplantes de páncreas. La investigación actual también se centra en comparar y desarrollar nuevos medicamentos antirrechazo para evitar que el cuerpo rechace el nuevo páncreas.
Por ejemplo, los investigadores están analizando formas de personalizar los planes de mantenimiento de la inmunosupresión mediante la vigilancia del sistema inmunitario. También están investigando la posibilidad de bajar las dosis de determinados medicamentos inmunosupresores para reducir los efectos secundarios.
Dieta y nutrición
Después del trasplante de páncreas, es posible que debas ajustar tu alimentación para mantener sano y en buen funcionamiento el páncreas. Mantener un peso saludable a través de la alimentación y el ejercicio puede ayudar a prevenir muchas complicaciones comunes después del trasplante, como infecciones, ataques cardíacos y afinamiento óseo.
Por lo general, el equipo del trasplante incluye a un dietista, que es un especialista en nutrición que puede conversar contigo sobre tus necesidades de nutrición y alimentación, además de responder las preguntas que tengas después del trasplante.
El dietista puede sugerirte opciones de alimentos saludables e ideas para implementar en el plan de nutrición. Por ejemplo, el dietista podría recomendar lo siguiente:
- Comer al menos cinco porciones de frutas y verduras al día.
- Comer carnes magras, aves y pescado.
- Comer productos integrales como panes, cereales y otros.
- Incluir suficiente fibra en la dieta diaria.
- Beber leche de bajo contenido graso o comer otros productos lácteos de bajo contenido graso para mantener niveles saludables de calcio.
El dietista también te puede recomendar lo siguiente:
- Limitar la ingesta de sal y sodio mediante el uso de hierbas y especias frescas para sazonar los alimentos y evitar los alimentos procesados.
- Limitar las grasas poco saludables, como las grasas saturadas en la mantequilla y las carnes rojas.
- Limitar la cafeína y evitar el consumo excesivo de alcohol.
- Mantenerse hidratado y beber la cantidad suficiente de agua y otros líquidos todos los días.
- Evitar la toronja (pomelo) y el jugo de toronja, la granada y las naranjas amargas debido a su efecto sobre un grupo de medicamentos inmunosupresores denominados inhibidores de la calcineurina.
- Seguir prácticas de seguridad alimentaria para reducir el riesgo de infección.
Ejercicio
El ejercicio y la actividad física deben ser una parte regular de tu vida después de un trasplante de páncreas. La actividad física puede ayudarte a mejorar tu salud física y mental generales.
Después de un trasplante, el ejercicio regular ayuda a aumentar los niveles de energía y la fuerza. También te ayuda a mantener un peso saludable, reducir el estrés y prevenir complicaciones comunes después del trasplante, como la presión arterial alta y los niveles altos de colesterol.
Es probable que el equipo del trasplante te recomiende un programa de actividad física según tus necesidades y objetivos personales.
Poco después del trasplante, debes caminar tanto como puedas. Luego, podrás comenzar a incorporar más actividad física a tu rutina diaria, que incluya hacer al menos 30 minutos de ejercicio moderado cinco días a la semana.
Puedes caminar, pasear en bicicleta, nadar y realizar fortalecimiento muscular de bajo impacto y otras actividades físicas que disfrutes como parte de un estilo de vida saludable y activo tras un trasplante. No obstante, comunícate con el equipo del trasplante antes de comenzar o cambiar una rutina de ejercicios después del trasplante.
Oct. 10, 2025