La ooforectomía profiláctica reduce significativamente las probabilidades de padecer cáncer de mama u ovario si tienes un riesgo alto. Evalúa las ventajas y las desventajas de esta opción de prevención del cáncer.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

La cirugía preventiva para extirpar los ovarios podría ser una opción que las personas con alto riesgo de padecer cáncer de ovario y cáncer mamario podrían tener en cuenta para reducir el riesgo. La ooforectomía bilateral preventiva (profiláctica) conlleva beneficios y riesgos que se deben sopesar cuidadosamente al considerar este procedimiento.

En una ooforectomía, el cirujano extirpa ambos ovarios, los órganos con forma de almendra que se encuentran a los costados del útero. Los ovarios contienen óvulos y secretan las hormonas que controlan el ciclo reproductivo.

Si no entraste en la menopausia, la extirpación de los ovarios reduce, de forma significativa, la cantidad de estrógeno y progesterona que circula por el cuerpo. La cirugía puede detener o retrasar los tipos de cáncer mamario que necesitan estas hormonas para crecer.

A las mujeres con mutaciones del gen BRCA también se les suelen extirpar las trompas de Falopio junto con los ovarios (salpingooforectomía bilateral para reducción de riesgos), debido a que tienen un riesgo mayor de padecer cáncer de las trompas de Falopio.

La cirugía preventiva para las personas con síndrome de Lynch, también conocido como «cáncer colorrectal hereditario no poliposo», puede incluir además la extirpación del útero (histerectomía), debido a que tienen un riesgo mayor de padecer cáncer endometrial.

La ooforectomía profiláctica suele reservarse para las personas que tienen lo siguiente:

  • Mutaciones genéticas hereditarias. Las personas que tienen un riesgo considerablemente mayor de padecer cáncer de mama y de ovario debido a una mutación hereditaria en los genes BRCA1 o BRCA2 —dos genes relacionados con el cáncer de mama, con el cáncer de ovario y con otros tipos de cáncer— y que superaron la edad de procrear deben considerar someterse a este procedimiento.

    Las personas con otras mutaciones genéticas hereditarias que aumentan el riesgo de cáncer de ovario, entre ellas quienes que padecen síndrome de Lynch, también deberían considerar este procedimiento.

  • Antecedentes familiares fuertes. La ooforectomía profiláctica también puede recomendarse si tienes antecedentes familiares importantes de cáncer de mama y de ovario sin alteraciones genéticas conocidas. También podría recomendarse si tienes una gran probabilidad de portar la mutación del gen según tus antecedentes familiares, pero eliges no proceder con las pruebas genéticas.

Habla con el médico acerca de los factores de riesgo de padecer cáncer de mama y de ovario. El médico puede recomendarte consultar a un asesor en genética para analizar tus antecedentes familiares de cáncer, a fin de ayudarte a decidir si deberías considerar pruebas genéticas y qué genes deberían buscarse en la prueba.

Si tienes una mutación del gen BRCA, una ooforectomía profiláctica puede disminuir lo siguiente:

  • El riesgo de tener cáncer de mama hasta en un 50 por ciento en mujeres premenopáusicas. Por ejemplo, si una mujer con un riesgo alto de padecer cáncer de mama tenía el 60 por ciento de posibilidades de que le diagnostiquen ese tipo de cáncer en algún momento de su vida, con la ooforectomía bilateral el riesgo podría reducirse a un 30 por ciento.

    En otras palabras, de cada 100 mujeres como ella, podría esperarse que a 60 les diagnostiquen cáncer de mama sin la ooforectomía. Y se esperaría que a 30 de ellas les diagnostiquen ese tipo de cáncer después de la ooforectomía.

  • El riesgo de tener cáncer de ovario en un 80 por ciento a un 90 por ciento. Por ejemplo, si una mujer con un riesgo alto de padecer cáncer de ovario tenía el 30 por ciento de posibilidades de que le diagnostiquen ese tipo de cáncer en algún momento de su vida, con la ooforectomía el riesgo podría reducirse a un 6 por ciento, es decir, disminuirá en un 80 por ciento.

    En otras palabras, de cada 100 mujeres como ella, podría esperarse que a 30 les diagnostiquen cáncer de ovario sin la ooforectomía. Y se esperaría que a seis de ellas les diagnostiquen ese tipo de cáncer después de la ooforectomía.

Según diversos estudios, el riesgo de padecer cáncer de mama y de ovario varía según las mutaciones genéticas particulares que tengas. Además, el riesgo individual de tener cáncer de mama o de ovario varía en función de muchos factores, como la edad, los antecedentes familiares, las opciones de estilos de vida y otras estrategias que uses para disminuir el riesgo de padecer cáncer.

En algunas personas, el riesgo puede reducirse, en gran medida, con la ooforectomía. En otras, es probable que, debido a los riesgos de la cirugía y los posibles efectos secundarios, no valga la pena la disminución del riesgo de padecer cáncer.

La ooforectomía es un procedimiento generalmente seguro que presenta un bajo riesgo de complicaciones, entre ellas, infección, obstrucción intestinal y lesiones en los órganos internos. El riesgo de complicaciones depende de la manera en la que se lleve a cabo el procedimiento.

Pero lo más preocupante es la repercusión de la pérdida de hormonas que suministran los ovarios. Si todavía no llegaste a la menopausia, la ooforectomía provoca menopausia prematura. La menopausia prematura conlleva varios riesgos, como los siguientes:

  • Adelgazamiento de los huesos (osteoporosis). La extracción de los ovarios reduce la cantidad de estrógeno producido por el cuerpo que contribuye a la formación de los huesos. Esto puede aumentar el riesgo de fracturas.
  • Molestias de la menopausia. Se pueden presentar sofocos, sequedad vaginal, problemas sexuales, alteración del sueño y, a veces, cambios cognitivos durante la menopausia. La extracción de los ovarios no significa que tendrás estos problemas de inmediato, pero sí que los síntomas de la menopausia que tengas se manifestarán antes y con una mayor probabilidad de reducir tu calidad de vida que si ocurrieran durante la menopausia natural.
  • Mayor riesgo de enfermedades cardíacas. Si te extraen los ovarios, podrías tener un mayor riesgo de enfermedades cardíacas.
  • Riesgo persistente de cáncer. La ooforectomía profiláctica no elimina por completo el riesgo de cáncer de mama o de ovario. Después de la extracción de los ovarios y las trompas de Falopio, podrías padecer un tipo de cáncer que se ve y actúa de forma idéntica al cáncer de ovario. El riesgo de este tipo de cáncer, denominado «cáncer primario de peritoneo», es bajo —mucho más bajo que el riesgo de cáncer de ovario de por vida si éstos permanecen intactos—.

La ooforectomía profiláctica podría aliviar tu ansiedad ante la posibilidad de padecer cáncer, pero este tipo de cirugía también puede tener consecuencias emocionales. Aunque no pensaras en tener hijos, podrías lamentar la pérdida de la fertilidad.

El uso de terapia hormonal de dosis baja después de una ooforectomía es controvertido. A pesar de que estudios han demostrado que el uso de terapia hormonal después de la menopausia puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de mama, otros estudios sugieren que la menopausia temprana puede causar sus propios riesgos graves.

Las mujeres que se someten a una ooforectomía profiláctica y no usan terapia hormonal hasta los 45 años presentan un mayor índice de muerte prematura, enfermedad cardíaca y enfermedades neurológicas. Por este motivo, los médicos normalmente recomiendan que las mujeres más jóvenes a las que se les haya inducido quirúrgicamente la menopausia deben considerar usar una terapia hormonal de dosis baja durante un período corto y suspenderla aproximadamente a los 51 años.

No está del todo claro qué efecto podría tener la terapia hormonal en el riesgo de padecer cáncer. Varios estudios hallaron que la terapia hormonal de corto plazo no aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama en mujeres con mutaciones de BRCA que se hayan sometido a una ooforectomía profiláctica. Consulta con el médico sobre tu situación particular. Si decides tomar estrógeno de dosis baja, planifica suspender este tratamiento aproximadamente a los 51 años.

Puedes elegir que te extirpen el útero durante la ooforectomía de modo que puedas usar un tipo de terapia hormonal (terapia hormonal solo con estrógeno) que podría ser más segura para quienes tienen un riesgo alto de padecer cáncer de mama. Habla sobre los riesgos y los beneficios de la histerectomía con el cirujano.

Los investigadores están estudiando otras formas de reducir el riesgo de cáncer de ovario en las personas que tienen un riesgo elevado de presentar la enfermedad. Pero estas otras formas de prevenir el cáncer de ovario no han demostrado reducir el riesgo tanto como la ooforectomía. Por este motivo, la mayoría de los médicos recomiendan la ooforectomía.

Sin embargo, la ooforectomía no es adecuada para todas las personas que tienen un riesgo elevado de padecer cáncer de mama u ovario. Por lo tanto, habla de las alternativas con tu médico para comprender mejor cómo pueden afectar el riesgo. Estas son algunas de las opciones:

  • Aumento de los exámenes para la detección de cáncer de ovario. Puedes optar por hacerte exámenes para la detección de cáncer de ovario una o dos veces al año para determinar la presencia de signos tempranos de cáncer. Los exámenes de detección suelen comprender un análisis de sangre de antígeno del cáncer 125 (CA 125) y una ecografía de los ovarios.

    En teoría, el aumento de exámenes de detección debería poder ayudar a los médicos a detectar cáncer de ovario en los estadios más tempranos, pero no está claro que esto sea posible con los métodos de detección actuales. Los exámenes de detección no son invasivos, pero no hay evidencias de que puedan salvar vidas.

  • Píldoras anticonceptivas. Los estudios sugieren que tomar píldoras anticonceptivas reduce el riesgo de cáncer de ovario en las mujeres con riesgo promedio. También hay bastante evidencia de que pueden ser beneficiosas para las mujeres con riesgo elevado, como las que tienen mutaciones del BRCA.

    Existe la preocupación de que las nuevas fórmulas de píldoras anticonceptivas se asocien con un aumento muy pequeño en el riesgo de cáncer de mama. Sin embargo, los beneficios de reducir el riesgo de cáncer de ovario parecen ser mayores que el pequeño riesgo de cáncer de mama.

Sí. La cirugía para extirpar los senos (mastectomía bilateral) puede reducir el riesgo de cáncer de mama en un 90 por ciento. Por ejemplo, si tu riesgo de padecer cáncer de mama en algún momento de tu vida es del 50 por ciento, la mastectomía preventiva puede reducirlo al 5 por ciento.

En otras palabras, de cada 100 mujeres con el mismo nivel de riesgo que se someten a la mastectomía preventiva, 5 pueden recibir un diagnóstico de cáncer de mama en algún momento de su vida.

Los motivos por los cuales es posible que elijas una ooforectomía en lugar de una mastectomía comprenden los siguientes:

  • La ooforectomía reduce el riesgo de dos tipos de cáncer. Para las mujeres que aún no han tenido la menopausia, la ooforectomía reduce el riesgo de cáncer de mama y cáncer de ovario, mientras que la mastectomía solo reduce el riesgo de cáncer de mama.
  • No existen muchas opciones para prevenir el cáncer de ovario. Algunas veces, el cáncer de ovario se considera una amenaza más grave que el cáncer de mama porque no se detecta con facilidad y, cuando se diagnostica, es posible que se detecte en un estadio avanzado. Aunque no existe un método comprobado para detectar el cáncer de ovario en un estadio temprano, existen pruebas, como la mamografía y la resonancia magnética de las mamas, para detectar el cáncer de mama en un estadio temprano en mujeres que tienen un riesgo alto.
  • Extirparte los ovarios no afecta tu apariencia. A algunas mujeres les preocupa cómo se verán si se extirpan los senos. La ooforectomía no afectará tu apariencia.

Estos beneficios deben compararse con los riesgos de la ooforectomía y con la menopausia temprana que sucede como consecuencia.

La decisión de someterte a una ooforectomía profiláctica es difícil y no tiene una respuesta correcta o incorrecta. Es una elección personal que puedes hacer sola, aunque la orientación de un asesor en genética, un especialista en salud mamaria o un oncólogo ginecológico te puede ayudar a tomar una decisión más informada.

Las preguntas que puedes hacerle al médico o a otro proveedor de atención médica son las siguientes:

  • ¿Qué riesgo tengo de padecer cáncer de mama?
  • ¿Qué riesgo tengo de padecer cáncer de ovario?
  • ¿Qué opciones tengo para reducir el riesgo de padecer cáncer de mama?
  • ¿Qué opciones tengo para reducir el riesgo de padecer cáncer de ovario?
  • ¿Cuáles son los riesgos y los beneficios de cada opción?
  • ¿Cuáles son las fuentes de información confiables sobre la reducción del riesgo de padecer cáncer?
  • ¿Cuánto tiempo puedo tomarme para investigar las opciones y decidir?
  • Si decido que la ooforectomía profiláctica no es una buena opción para mí en este momento, ¿puedo cambiar de opinión en el futuro?
  • ¿Qué consejo le darías a una amiga o a un familiar que estuviera en mi situación?

Decidir si la ooforectomía profiláctica es la técnica adecuada para ti, y cuándo sería mejor llevarla a cabo, depende de tu riesgo de padecer cáncer y de cuán intensivos quieres que sean los tratamientos de prevención del cáncer a los que te sometas.

Nov. 20, 2018