Descripción general

La prueba de esfuerzo nuclear usa un tinte radioactivo y una máquina para crear imágenes que muestran el flujo sanguíneo al corazón. La prueba mide el flujo sanguíneo cuando estás en reposo y haciendo ejercicios, lo que identifica las áreas con un flujo sanguíneo deficiente o daño en el corazón.

Por lo general, la prueba involucra la inyección de tinte radioactivo y luego la captura de dos series de imágenes del corazón: una mientras estás en reposo y otra después de realizar esfuerzo.

La prueba de esfuerzo nuclear es una de varios tipos de pruebas de esfuerzo que se puede realizar solas o en combinación. En comparación con una prueba de esfuerzo, una prueba de esfuerzo nuclear puede ayudar a determinar mejor el riesgo que tienes de padecer un ataque cardíaco u otro episodio cardíaco si el médico sabe o sospecha que tienes una enfermedad de las arterias coronarias.

Por qué se realiza

Es posible que necesites una prueba de esfuerzo nuclear si la prueba de esfuerzo de rutina no identificó la causa de síntomas como el dolor en el pecho o la falta de aire. También puede usarse una prueba de esfuerzo nuclear para guiar el tratamiento si se te ha diagnosticado una enfermedad cardíaca. El médico podría recomendarte una prueba de esfuerzo nuclear para lo siguiente:

  • Diagnosticar la enfermedad de las arterias coronarias. Las arterias coronarias son los principales vasos sanguíneos que suministran sangre, oxígeno y nutrientes al corazón. La enfermedad de las arterias coronarias se presenta cuando estas arterias se dañan o enferman, generalmente debido a la acumulación de depósitos que contienen colesterol y otras sustancias (placas).

    Si tienes síntomas como dolor en el pecho o falta de aire, una prueba de esfuerzo nuclear puede ayudar a determinar si tienes una enfermedad de las arterias coronarias y la gravedad de la afección.

  • Guiar el tratamiento de trastornos cardíacos. Si tienes un diagnóstico de enfermedad de las arterias coronarias, una prueba de esfuerzo nuclear puede servirle al médico para saber si el tratamiento está dando resultado. También podría usarse para ayudar a establecer el plan de tratamiento adecuado para ti, mediante la determinación de la cantidad de ejercicio que tu corazón puede tolerar.

Riesgos

Una prueba de esfuerzo nuclear normalmente es segura, y las complicaciones no son frecuentes. Como con todo procedimiento médico, existen riesgos de presentar complicaciones, tales como:

  • Reacción alérgica. Aunque no es frecuente, podrías ser alérgico al tinte radioactivo que se inyecta durante la prueba de esfuerzo nuclear.
  • Ritmos cardíacos anormales (arritmias). Las arritmias ocasionadas durante la prueba de esfuerzo suelen desaparecer rápidamente cuando dejas de hacer ejercicio o el efecto del medicamento se disipa. Las arritmias que ponen en riesgo la vida son poco frecuentes.
  • Ataque cardíaco (infarto de miocardio). Si bien es extremadamente raro, es posible que una prueba de esfuerzo nuclear cause un ataque cardíaco.
  • Mareos o dolor en el pecho. Estos síntomas pueden presentarse durante una prueba de esfuerzo. Otros posibles signos y síntomas comprenden náuseas, temblores, dolor de cabeza, enrojecimiento, falta de aire y ansiedad. Estos signos y síntomas suelen ser leves y breves, pero informa a tu médico si se presentan.
  • Presión arterial baja. La presión arterial puede caer durante el ejercicio o inmediatamente después de este; tal vez te dé una sensación de mareo o de desmayo. El problema debería desaparecer después de dejar de hacer de ejercicio.

Cómo prepararse

El médico te dará instrucciones específicas sobre cómo prepararte para la prueba de esfuerzo nuclear.

Alimentos y medicamentos

Es posible que te pidan que no comas, bebas ni fumes durante un tiempo antes de la prueba de esfuerzo nuclear. Es posible que debas evitar la cafeína el día de la prueba y el anterior.

Pregúntale al médico si es seguro que continúes tomando todos tus medicamentos recetados y de venta libre antes de la prueba, ya que podrían interferir en ciertas pruebas de esfuerzo.

Si usas inhalador para el asma u otro tipo de problemas respiratorios, llévalo contigo cuando vayas a hacerte la prueba. Asegúrate de que el médico y el miembro del equipo de atención médica que controlan la prueba de esfuerzo sepan que usas un inhalador.

Ropa y elementos personales

Trae o usa ropa cómoda y zapatillas deportivas. No te pongas aceite, loción o crema en la piel el mismo día de la prueba de esfuerzo nuclear.

Lo que puedes esperar

Es posible que te realicen una prueba de esfuerzo nuclear junto con una prueba de esfuerzo, en la que caminas en una cinta. Si no puedes hacer ejercicio, recibirás un medicamento por vía intravenosa que imita el ejercicio al aumentar el flujo sanguíneo hacia el corazón. Es posible que una prueba de esfuerzo nuclear demore dos horas o más según el material radioactivo y las pruebas de diagnóstico por imágenes que se utilicen.

Antes de una prueba de esfuerzo nuclear

En primer lugar, el médico hará algunas preguntas sobre tu historia clínica y sobre la frecuencia y la intensidad con las que te ejercitas. Esto ayuda a determinar la cantidad de ejercicio adecuado para ti durante la prueba. El médico también escuchará el corazón y los pulmones para detectar cualquier anomalía que podría afectar los resultados de las pruebas.

Durante una prueba de esfuerzo nuclear

Antes de comenzar la prueba, un técnico te colocará una vía intravenosa (i.v.) en el brazo y te inyectará un tinte radioactivo (radiofármaco o radiomarcador).

Es posible que el radiomarcador se sienta frío cuando te lo comienzan a inyectar en el brazo. Las células cardíacas suelen tardar unos 20 a 40 minutos en absorber el radiomarcador. Luego, deberás permanecer recostado sobre una camilla, y se capturará la primera serie de imágenes mientras el corazón se encuentra en reposo.

Un miembro del personal de enfermería o un técnico te colocará parches adhesivos (electrodos) en el pecho, las piernas y los brazos. Es posible que te rasuren algunas áreas para ayudar a que se peguen los parches. Los electrodos tienen cables conectados a una máquina de electrocardiograma, la cual registra las señales eléctricas que desencadenan los latidos del corazón. Un brazalete en el brazo controla la presión arterial durante la prueba. Es posible que te pidan que respires mediante un tubo durante la prueba para determinar cuán bien puedes respirar durante el ejercicio.

Si no puedes hacer ejercicio, el médico te inyectará por la vía intravenosa un medicamento que imita el ejercicio al aumentar el flujo sanguíneo hacia el corazón. Los posibles efectos secundarios pueden ser similares a aquellos causados por el ejercicio, como rubor o falta de aire. Es posible que tengas dolor de cabeza.

Para una prueba de esfuerzo de ejercicio, probablemente deberás caminar en una cinta o pedalear en una bicicleta fija. Comenzarás despacio, y el ejercicio se volverá más difícil a medida que avance la prueba. Puedes usar la barandilla de la cinta para mantener el equilibrio. No te aferres con fuerza, ya que esto podría distorsionar los resultados.

Deberás continuar ejercitándote hasta que la frecuencia cardíaca haya alcanzado un objetivo establecido, comiences a tener síntomas que no te permitan continuar o presentes lo siguiente:

  • Dolor en el pecho moderado a intenso
  • Falta de aire grave
  • Presión arterial anormalmente alta o baja
  • Ritmo cardíaco anormal
  • Mareos
  • Ciertos cambios en el electrocardiograma

Tú y tu médico analizarán los límites de seguridad con respecto al ejercicio. Puedes detener la prueba en el momento en que sientas demasiada incomodidad como para continuar.

Se te inyectará otra dosis de radiomarcador cuando la frecuencia cardíaca llegue a su máxima intensidad. Después de 20 a 40 minutos, deberás permanecer recostado sobre una camilla, y se capturará la segunda serie de imágenes del músculo cardíaco. El tinte muestra las áreas del corazón que reciben un flujo sanguíneo inadecuado.

El médico usará los dos grupos de imágenes para comparar el flujo sanguíneo a través del corazón mientras estás en reposo y cuando haces esfuerzo.

Después de una prueba de esfuerzo nuclear

Después de terminar los ejercicios, podrían solicitarte que permanezcas quieto durante varios segundos y luego te acuestes durante un tiempo con los monitores colocados. El médico puede observar si se presenta alguna anomalía mientras la frecuencia cardíaca y la respiración regresan a su estado normal.

Cuando la prueba haya finalizado, podrás retomar tus actividades normales, a menos que el médico te indique lo contrario. El material radioactivo se eliminará del cuerpo naturalmente a través de la orina o las heces. Bebe mucha agua para ayudar a eliminar el tinte del organismo.

Resultados

El médico hablará contigo acerca de los resultados de la prueba de esfuerzo nuclear. Los resultados podrían revelar lo siguiente:

  • Flujo sanguíneo normal durante el ejercicio y el reposo. Posiblemente no necesites estudios adicionales.
  • Flujo sanguíneo normal durante el reposo, pero no durante el ejercicio. Una parte del corazón no recibe suficiente sangre cuando realizas ejercicio. Esto podría significar que tienes una o más arterias bloqueadas (enfermedad de las arterias coronarias).
  • Flujo sanguíneo bajo durante el reposo y el ejercicio. Una parte del corazón no recibe suficiente sangre todo el tiempo, lo que podría deberse a una enfermedad de las arterias coronarias grave o a un ataque cardíaco previo.
  • Falta de tinte radioactivo en algunas partes del corazón. Las áreas del corazón que no revelan tinte radioactivo tienen daño tisular provocado por un ataque cardíaco.

Si el corazón no recibe suficiente flujo sanguíneo, podrías necesitar someterte a una angiografía coronaria. Este examen observa directamente los vasos sanguíneos que suministran sangre al corazón. Si presentas bloqueos graves, puedes necesitar una intervención coronaria (angioplastia o colocación de stents) o una cirugía a corazón abierto (bypass de la arteria coronaria).