Descripción general

El examen de detección del cáncer de pulmón se utiliza para detectar la presencia de cáncer de pulmón en personas sanas que tienen un riesgo elevado de tener cáncer de pulmón. El examen se recomienda para los adultos mayores que fuman desde hace mucho tiempo y que no tienen ningún signo o síntoma de cáncer de pulmón.

Los médicos realizan una tomografía computarizada de baja dosis de los pulmones para detectar el cáncer de pulmón. Si el cáncer de pulmón se detecta en un estadio temprano, hay más probabilidades de curarlo con tratamiento.

Habla sobre los beneficios y los riesgos del examen de detección del cáncer de pulmón con tu médico. Juntos pueden decidir si el examen de detección es adecuado para ti.

Por qué se realiza

El objetivo del análisis para la detección de cáncer de pulmón es detectarlo en un estadio muy temprano (cuando hay más probabilidades de curarlo). Cuando se presentan signos y síntomas de cáncer de pulmón, el cáncer suele estar demasiado avanzado como para realizar tratamientos curativos. Algunos estudios indican que el análisis para la detección de cáncer de pulmón reduce el riesgo de morir a causa de ese tipo de cáncer.

¿Quiénes deberían considerar un análisis para la detección?

La prueba para la detección de cáncer de pulmón se suele reservar para las personas que tienen un mayor riesgo de padecer este cáncer, como las siguientes:

  • Adultos mayores que fuman o fueron fumadores. La prueba para la detección de cáncer de pulmón generalmente se ofrece a personas que tienen 55 años o mayores de 55 años que fuman o fueron fumadores.
  • Personas que han fumado mucho durante muchos años. Puedes considerar realizarte una prueba de detección de cáncer de pulmón si tienes antecedentes de fumar 30 años paquete o más. Los años paquete se calculan multiplicando la cantidad de paquetes de cigarrillos que fumaste por día por la cantidad de años que fumaste.

    Por ejemplo, una persona con 30 años paquete de historial de tabaquismo puede haber fumado un paquete por día durante 30 años, dos paquetes por día durante 15 años o tres cuartos de paquete por día durante 40 años. Aunque tus hábitos de fumar hayan cambiado con el paso de los años, tu recuerdo de tu historial de tabaquismo puede utilizarse para determinar si una prueba de detección de cáncer de pulmón puede ser beneficioso para ti.

  • Personas que alguna vez fumaron mucho pero dejaron de fumar. Si fumaste mucho durante un largo tiempo pero dejaste de fumar, puedes considerar realizarte una prueba de detección de cáncer de pulmón.
  • Personas con buena salud en general. Si tienes problemas de salud graves, es menos probable que te beneficies de la prueba de detección de cáncer de pulmón y es más probable que experimentes complicaciones en las pruebas de seguimiento. Por este motivo, la prueba de detección de cáncer de pulmón se ofrece a personas que tienen una buena salud en general.

    Por lo general, no se recomienda la prueba de detección para quienes tienen una función pulmonar deficiente u otras afecciones graves que dificultarían la cirugía. Esto puede incluir a personas que necesitan oxígeno suplementario continuo, que han experimentado una pérdida de peso inexplicable en el último año, que han tosido sangre recientemente o que se han sometido a una tomografía computarizada (TC) de tórax en el último año.

  • Personas con antecedentes de cáncer de pulmón. Si fuiste tratado por cáncer de pulmón hace más de cinco años, puedes considerar la posibilidad de hacerte una prueba de detección de cáncer de pulmón.
  • Personas con otros factores de riesgo para el cáncer de pulmón. Las personas que tienen otros factores de riesgo para el cáncer de pulmón pueden incluir a aquellos con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), aquellos con antecedentes familiares de cáncer de pulmón y aquellos que han estado expuestos al asbesto en el trabajo.

¿Durante cuánto tiempo se debe continuar con los análisis para la detección?

No todos los grupos médicos están de acuerdo en la edad en la que se puede considerar la posibilidad de dejar de realizar pruebas de detección de cáncer de pulmón. En general, continúa con las pruebas anuales de detección de cáncer de pulmón hasta que llegues a un punto en el que sea improbable que te beneficies de estas; por ejemplo, si desarrollas otras afecciones de salud graves que puedan hacerte demasiado frágil para someterte a un tratamiento de cáncer de pulmón.

Riesgos

Los análisis para la detección de cáncer de pulmón presentan varios riesgos, tales como:

  • Exponerse a un bajo nivel de radiación. La cantidad de radiación a la que te expones durante una tomografía computarizada de baja dosis es mucho menor que la de una tomografía computarizada estándar. Es igual a casi la mitad de la radiación a la que te expones naturalmente del medio ambiente en un año.
  • Someterse a pruebas de seguimiento. Si la exploración muestra una mancha sospechosa en uno de los pulmones, es posible que tengas que someterte a más exploraciones, que te exponen a más radiación, o a pruebas invasivas, como una biopsia, lo que presenta graves riesgos. Si estas pruebas adicionales muestran que no tienes cáncer de pulmón, es posible que hayas estado expuesto a graves riesgos que habrías evitado si no te hubieras sometido a las pruebas de detección.
  • Detección de un cáncer que está en un estadio demasiado avanzado para curarlo. Los cánceres de pulmón avanzados, como los que se han diseminado, pueden no responder bien al tratamiento, por lo que encontrar estos cánceres en una prueba de detección de cáncer de pulmón podría no mejorar o extender tu vida.
  • Detección de un cáncer que probablemente nunca te haga daño. Algunos cánceres de pulmón crecen lentamente y es posible que nunca causen síntomas o daños. Es difícil saber qué casos de cáncer no crecerán nunca como para dañarte y qué casos se deben extirpar rápidamente para evitar daños. Si te diagnostican cáncer de pulmón, es probable que el médico te recomiende tratamiento. El tratamiento de los cánceres que habrían permanecido pequeños y confinados el resto de tu vida puede no ayudarte y ser innecesario.
  • Cáncer no detectado. Es posible que el cáncer de pulmón esté oculto o no se detecte en la prueba de detección de cáncer de pulmón. En esos casos, tus resultados podrán indicar que no tienes cáncer de pulmón cuando efectivamente lo tienes.
  • Detección de otros problemas de salud. Las personas que fuman durante mucho tiempo presentan un mayor riesgo de padecer otros problemas de salud, como afecciones pulmonares y cardíacas que podrían detectarse en una exploración por tomografía computarizada de pulmón. Si el médico detecta otro problema de salud, es posible que te sometas a más pruebas y, posiblemente, a tratamientos invasivos que no se habrían llevado a cabo si no te hubieras hecho una prueba de detección de cáncer de pulmón.

Cómo prepararse

Para prepararte para una exploración por tomografía computarizada de baja dosis (LDCT, por sus siglas en inglés), puede ser necesario:

  • Informa a tu médico si tienes una infección respiratoria aguda. Si actualmente tienes signos y síntomas de una infección respiratoria aguda o si te has recuperado recientemente de una infección, tu médico puede recomendar que se retrase la prueba de detección hasta un mes después de que desaparezcan los signos y síntomas. Las infecciones respiratorias pueden causar anormalidades en las tomografías computarizadas (TC) que podrían requerir exploraciones o pruebas adicionales para investigar. Estas pruebas adicionales pueden evitarse esperando a que la infección se resuelva.
  • Quitarte todo objeto de metal que uses. Como los metales pueden interferir en las imágenes, te pedirán que te quites todos los objetos de metal que estés usando, como joyas, anteojos, audífonos y dentadura.

    Usa ropa que no tenga botones ni broches de metal. No uses un sostén con arco. Si tu ropa tiene demasiado metal, se te pedirá que uses una bata.

Consulta con tu compañía de seguros

En los Estados Unidos, las compañías de seguros de salud suelen cubrir los exámenes de detección de cáncer de pulmón para quienes cumplen las pautas especificadas por el U.S. Preventive Services Task Force (Grupo de Trabajo sobre Servicios de Prevención de los EE. UU.). Estas pautas recomiendan un examen de detección anual a partir de los 55 años para las personas con antecedentes de haber fumado 30 años-paquete. Recomiendan que continúes con los exámenes anuales hasta los 80 años o hasta que tengas afecciones graves que limiten el beneficio de las pruebas. Consulta con tu proveedor de seguro médico para asegurarte de que el examen de detección de cáncer de pulmón esté cubierto por tu plan.

Para las personas con Medicare, los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid cubren los exámenes de detección de cáncer de pulmón para personas de 55 a 77 años con antecedentes de haber fumado 30 años-paquete, ya sean fumadores actuales o que hayan dejado de fumar en los últimos 15 años.

Lo que puedes esperar

En el análisis para la detección de cáncer de pulmón

Durante una tomografía computarizada de baja dosis de los pulmones, te acuestas boca arriba en una mesa larga. Es probable que te den una almohada para que estés más cómodo.

El técnico que lleva a cabo la exploración se irá a una habitación separada en la que aún podrá verte y hablar contigo.

Te pedirán que te recuestes y permanezcas muy quieto mientras la mesa se desliza por el centro de una gran máquina que crea las imágenes de los pulmones. Al comienzo, la mesa pasará a través la máquina para determinar el punto de partida de la exploración.

Cuando la máquina esté lista para comenzar la exploración, es posible que te pidan que mantengas la respiración por un momento para tomar una imagen clara de los pulmones. La mesa se moverá rápidamente a través de la máquina a medida que se toman las imágenes. Es posible que la máquina haga ruidos de golpeteos o chasquidos.

La cita podría durar aproximadamente media hora, aunque la tomografía en sí tarda menos de un minuto.

Después del análisis para la detección del cáncer de pulmón

Una vez finalizada la exploración por tomografía computarizada de baja dosis (LDCT, por sus siglas en inglés), podrás seguir con tus actividades diarias normalmente.

Las imágenes creadas durante la exploración se compilarán en una computadora y las analizará un médico que se especializa en el diagnóstico del cáncer de pulmón con exámenes de imágenes (radiólogo de tórax).

Resultados

Algunos ejemplos de los resultados de las pruebas de detección de cáncer de pulmón incluyen:

  • Ninguna detección de anormalidades. Si no se detectaron anormalidades en la prueba de detección de cáncer de pulmón, el médico podría recomendar que te sometas a otra exploración en un año. Puedes considerar la posibilidad de continuar con las exploraciones anuales hasta los 80 años o hasta que tú y tu médico determinen que es poco probable que ofrezcan un beneficio, debido a otros problemas de salud importantes que puedas tener.
  • Nódulos pulmonares. El cáncer de pulmón puede aparecer como una pequeña mancha en los pulmones. Desafortunadamente, muchas otras afecciones pulmonares se ven así, como las cicatrices de infecciones pulmonares y crecimientos no cancerosos (benignos). En los estudios, hasta la mitad de las personas que se someten a pruebas de detección de cáncer de pulmón tienen uno o más nódulos detectados en una tomografía computarizada de baja dosis (LDCT, por sus siglas en inglés).

    La mayoría de los pequeños nódulos no requieren una acción inmediata y se controlarán en tu próxima prueba de detección anual de cáncer de pulmón. En algunas situaciones, los resultados pueden sugerir la necesidad de realizar otra exploración por tomografía computarizada de pulmón en unos meses para ver si el nódulo pulmonar crece. Los nódulos en crecimiento tienen más probabilidades de ser cancerosos.

    Un nódulo grande tiene más probabilidades de ser canceroso. Por esa razón, puedes ser remitido a un especialista en pulmones (neumólogo) para realizar pruebas adicionales, como un procedimiento (biopsia) para extraer una parte de un nódulo grande para su análisis en el laboratorio, o para realizar pruebas de imagen adicionales, como una tomografía por emisión de positrones.

  • Otros problemas de salud. La prueba de detección de cáncer de pulmón puede detectar otros problemas pulmonares y cardíacos que son comunes en las personas que han fumado durante mucho tiempo, como enfisema y endurecimiento de las arterias del corazón. Habla de estos hallazgos con tu médico para determinar si es necesario realizar pruebas adicionales.