El dolor pélvico se produce en la parte inferior del abdomen y la pelvis. En el caso de las mujeres, el dolor pélvico puede hacer referencia a síntomas originados por los aparatos reproductor, urinario o digestivo, o síntomas de origen musculoesquelético.

Según el origen, el dolor pélvico puede ser sordo y punzante; constante o intermitente; y leve, moderado o fuerte. En ocasiones, el dolor pélvico puede extenderse hasta la parte baja de la espalda, los glúteos o los muslos. En ocasiones, el dolor pélvico se siente en determinados momentos, como al orinar o mantener relaciones sexuales.

El dolor pélvico puede ser repentino, intenso y breve (agudo), o prolongado (crónico). El dolor pélvico crónico hace referencia a todo dolor pélvico constante o intermitente que se prolonga durante seis meses o más.

Diversos tipos de enfermedades y trastornos pueden causar dolor pélvico. El dolor pélvico crónico puede resultar de más de un trastorno.

El dolor pélvico se origina en los aparatos digestivo, reproductor o urinario. Recientemente, los médicos han observado que cierto dolor pélvico, particularmente el dolor pélvico crónico, también puede originarse en los músculos y el tejido conjuntivo (ligamentos) en las estructuras del suelo pélvico.

En ocasiones, el dolor pélvico puede ser producto de la irritación de los nervios de la pelvis.

Si de pronto tienes dolor pélvico intenso, es posible que se trate de una urgencia médica y debes buscar atención médica de inmediato. Asegúrate de que tu médico te revise el dolor pélvico si es nuevo, si perturba tu vida diaria o si ha empeorado con el tiempo.

Aug. 01, 2019