Fresco es mejor, pero...

Mientras que las frutas y verduras frescas son las mejores para los refrigerios entre comidas, las congeladas son una buena alternativa. Y la fruta enlatada conservada en su propio jugo o en agua — no en almíbar — es una opción razonable aunque el procesamiento reduzca en algo el valor nutritivo.

Otras opciones para refrigerios

Otros refrigerios que son saludables y bajos en calorías incluyen los siguientes:

  • Palomitas de maíz. Dos tazas de palomitas de maíz preparadas al aire tiene 62 calorías y es una buena fuente de nutrientes, como magnesio y potasio.
  • Galletas integrales. Galletas tostadas integrales, como Melba de centeno, son buenas fuentes de fibra y carbohidratos complejos. Cinco galletas Melba tienen aproximadamente 97 calorías.
  • Hummus. El hummus está hecho en forma primaria de garbanzos, un poquito de semillas de sésamo molidas y aceite de oliva. Es una buena fuente de proteína. Aunque contenga grasas, son en su mayor parte grasas saludables, poliinsaturadas y monoinsaturadas. Dos cucharadas de hummus — un buen aderezo para un refrigerio de verduras con pocas calorías — tiene 50 calorías y 2.8 gramos de grasa.
  • Nueces. Mientras que las nueces pueden tener una mala reputación, las investigaciones han demostrado que generalmente no contribuyen a una consumición aumentada de calorías o a un aumento de peso si se comen con moderación, en parte porque te sientes satisfecho después de comerlas. Las nueces también se han asociado con una reducción en el riesgo de enfermedades al corazón y muerte en general. Trece almendras proporcionan un refrigerio de 100 calorías con 7.8 gramos de grasas saludables.

Para que te ayuden los refrigerios

Comer refrigerios saludables implica planificación. A continuación hay algunos consejos para los refrigerios sensatos:

  • Asegúrate de que siempre haya fruta y verduras frescas en tu casa. Compra una variedad así no te aburres con la selección.
  • Ten en casa y en el trabajo fruta congelada o enlatada como respaldo.
  • No compres refrigerios convencionales, como dulces o chips, para tener en casa.
  • Ten una pequeña cantidad de nueces mezcladas para cuando tengas hambre, porque serán muy útiles para reducir la sensación de hambre.
  • Experimenta con hierbas y especias para que las frutas y verduras sean más interesantes.
  • Prepara refrigerios en la noche para tenerlos listos el día siguiente. Por ejemplo, antes de acostarte corta un pimiento morrón rojo, lava una manzana o cuenta un número de uvas que constituyan una porción. Pon el refrigerio en un recipiente para que esté listo para llevártelo en la mañana.

Planear con anticipación, con opciones saludables a mano, puede ayudarte a tener éxito en tu plan para perder peso o mantenerlo.

Sept. 19, 2017 See more In-depth