Qué puedes hacer para mantener una vida sexual saludable y placentera a medida que envejeces.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

A medida que envejeces, las relaciones sexuales no son iguales que cuando tenías entre 20 y 29 años, pero igualmente pueden ser placenteras. A diferencia de lo que sugieren algunos mitos, las relaciones sexuales no son solo para los jóvenes. Muchas personas mayores siguen disfrutando de la sexualidad aún teniendo 80 años o más.

Una vida sexual saludable también es satisfactoria y buena para otros aspectos, tales como la salud física y la autoestima.

Los cambios en tu cuerpo o estilo de vida pueden hacerte sentir vulnerable o generarte incomodidad, sobre todo en lo que respecta al sexo.

Es posible que notes cambios como los siguientes:

  • Deseo sexual bajo
  • Molestia o dolor durante las relaciones sexuales
  • Cambios en la erección (disfunción eréctil)
  • Cambios en la eyaculación (eyaculación precoz o tardía)
  • Cambios en el cuerpo, el pelo o los genitales
  • Disminución de la fuerza o energía
  • Disminución de la fertilidad
  • Sensación de fragilidad o cansancio
  • Sentimientos de tristeza o estrés
  • Cambios en la capacidad o el deseo sexual de tu pareja

Es posible que te preocupen estos cambios, pero recuerda que no significan el fin del disfrute sexual. Trabajar con los cambios en tu cuerpo puede ayudarte a tener una vida sexual sana y satisfactoria. Por ejemplo, podrías tener que cambiar la rutina sexual e incluir una mayor estimulación que te permita lograr la excitación.

El bienestar sexual está estrechamente relacionado con la salud en general. La manera en que te sientes, las enfermedades a largo plazo, los cambios relacionados con la edad o el uso de medicamentos o sustancias pueden afectar tu vida sexual.

La función sexual puede verse alterada por ciertas cirugías y una serie de medicamentos (como medicamentos para la presión arterial, antihistamínicos, antidepresivos y antiácidos).

También pueden afectar la salud sexual los cambios en el cuerpo, como cambios en los niveles de testosterona y esperma, daños en los nervios, pérdida ósea y muscular, y bajos niveles de hierro.

A esto también se suman las afecciones médicas preexistentes, como enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer y problemas en la próstata.

Pero no te rindas. Con tu pareja puedes probar nuevas formas de tener intimidad según tus necesidades y capacidades.

Por ejemplo, si tienes miedo de tener sexo después de sufrir un ataque cardíaco, habla con el proveedor de atención médica acerca de tus inquietudes. Si el dolor por la artritis te causa problemas, intenta con otras posiciones o prueba aliviar el dolor de articulación con calor antes o después de tener relaciones sexuales.

Mantén una actitud positiva y concéntrate en buscar formas de tener sexo e intimidad que funcionen para ti y tu pareja.

A cualquier edad, los problemas emocionales pueden afectar tu sexualidad. En algunos casos, esto es bueno. Cuando tienen menos distracciones, más tiempo y privacidad, y no deben preocuparse por el embarazo, muchas parejas mayores informan que su vida sexual mejora.

Sin embargo, puede que otros adultos se sientan estresados por problemas de salud, inconvenientes económicos u otros cambios en el estilo de vida. Es posible que la depresión disminuya el deseo sexual. Si crees que podrías estar deprimido, habla con el proveedor de atención médica o con un consejero.

El sexo puede no ser lo mismo para ti o tu pareja que lo que fue cuando eran más jóvenes. Pero el sexo y la intimidad pueden seguir siendo una parte gratificante de tu vida. Aquí hay algunos consejos para mantener una vida sexual sana y placentera:

  • Habla con tu pareja. Aunque sea difícil hablar de sexo, compartir tus necesidades, deseos y preocupaciones puede ayudarte a disfrutar más del sexo y la intimidad. Es normal sentirse vulnerable. Es probable que tu pareja también se sienta así. Hablen al respecto o con la ayuda de un terapeuta.
  • Consulta al proveedor de atención médica. El proveedor de atención médica puede ayudarte a controlar las afecciones a largo plazo y los medicamentos que afectan tu vida sexual. Si tienes problemas para mantener la erección, dile al proveedor de atención médica. Los problemas de erección pueden ser la única señal de alerta cuando hay un problema cardíaco. Si te preocupan los niveles de testosterona, pídele al proveedor de atención médica que te aconseje al respecto. Dile si consumes tabaco, alcohol o drogas ilícitas, ya que pueden afectar tu vida sexual.
  • Ve a un terapeuta sexual. Un terapeuta puede ayudarte a ti y a tu pareja con problemas específicos. Un terapeuta calificado puede ayudarte a entender tus necesidades e inquietudes y a ver las cosas de otra manera. Pídele una remisión al proveedor de atención médica.
  • Expande tu definición de sexo. Las relaciones sexuales son solo una forma de tener una vida sexual satisfactoria. Tocar, besar y otros contactos íntimos pueden ser gratificantes para ti y tu pareja.

    A medida que envejeces, tú y tu pareja pueden tener diferentes capacidades y necesidades sexuales. Estén abiertos a encontrar nuevas formas de disfrutar del contacto sexual y la intimidad.

  • Cambia la rutina. Los cambios simples pueden mejorar tu vida sexual. Cambia la hora del día en que tienes relaciones sexuales. En vez de hacerlo al final de un largo día, intenta por la mañana, cuando estás descansado luego de una buena noche de sueño y los niveles de testosterona probablemente sean más altos.

    Debido a que puede tomar más tiempo que tú o tu pareja se exciten, dedica más tiempo al romance. Intenta una nueva posición sexual o busca otras formas de conectar romántica y sexualmente.

  • Busca nuevas formas de lograr conexión. Si tener intimidad física es difícil en este momento, busquen nuevas maneras de divertirse juntos. Disfrutar de nuevas experiencias puede mejorar el nivel de actividad, el estado de ánimo e incluso la libido.
  • Ríanse juntos. Es importante tener sentido del humor para aliviar el estrés que puede ser un obstáculo para tener intimidad.
  • No te rindas con el romance. Si has perdido a tu pareja, puede ser difícil imaginar el comienzo de otra relación, pero socializar vale la pena para muchas personas mayores solteras. Nadie supera la necesidad de cercanía emocional e intimidad.

    Si comienzas una relación íntima con una nueva pareja, usa un preservativo. Muchos adultos mayores no saben que todavía corren el riesgo de contraer infecciones de trasmisión sexual, como el herpes y la gonorrea.

Un último consejo para mantener una vida sexual saludable: cuídate y mantente tan saludable como puedas.

  • Sigue una dieta saludable.
  • Haz ejercicio con regularidad.
  • No bebas demasiado alcohol.
  • No fumes.
  • Piensa en positivo.
  • Practica la gratitud.
  • Bebe mucha agua.
  • Duerme lo suficiente.
  • Hazte un tiempo para los seres queridos y tus actividades favoritas.

Visita regularmente al proveedor de atención médica, en especial si tienes afecciones médicas a largo plazo o tomas medicamentos con receta médica. Las afecciones y los medicamentos pueden afectar tu vida sexual, pero el proveedor de atención médica puede ayudarte.

July 08, 2022