Dejé de fumar hace seis semanas; ahora estoy tosiendo mucho y esto no me sucedía cuando estaba fumando. ¿Qué está pasando?

Respuesta de J. Taylor Hays, M.D.

Aunque no es común, algunas personas pueden toser más de lo habitual poco después de dejar de fumar. La tos suele ser temporal y en realidad puede ser un signo de que tu cuerpo está empezando a sanarse.

El humo del tabaco retarda el movimiento normal de los vellos diminutos (cilios) que transportan el moco hacia fuera de los pulmones. Cuando dejas de fumar, los cilios se vuelven a activar. A medida que los cilios se recuperan y eliminan el moco de los pulmones, podrías toser más de lo habitual, tal vez durante varias semanas. Sin embargo, la tos y la mayoría de los demás síntomas respiratorios, como la producción de moco y la disnea, continúan mejorando hasta un año después de dejar de fumar cigarrillos.

Mientras tanto, puedes acelerar el proceso manteniéndote bien hidratado. Bebe mucho líquido, como agua, té y jugo. Comer un par de cucharaditas de miel a la hora de acostarte y aumentar la humedad del aire con un humidificador o vaporizador, en particular en climas fríos, también podría ayudarte. Pero no hay motivo para suprimir la tos con medicamentos a menos que afecte tu sueño o te cause molestias extremas.

Consulta a tu médico si la tos dura más de un mes o si presenta sangre.

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J. Taylor Hays, M.D.

March 16, 2019 See more Expert Answers