Embarazo en el primer trimestre: qué esperar

El primer trimestre de embarazo puede ser abrumador. Comprende los cambios que puedes experimentar y cómo cuidarte durante este momento tan emocionante.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

El primer trimestre del embarazo está marcado por una transformación invisible, aunque sorprendente. Y sucede rápidamente. Conocer qué cambios físicos y emocionales debes esperar durante el primer trimestre puede ayudarte a enfrentar los meses venideros con confianza.

Tu cuerpo

Aunque el primer signo del embarazo puede haber sido la falta de un período menstrual, puedes esperar otros cambios físicos en las próximas semanas, incluidos los siguientes:

  • Senos sensibles e hinchados. Poco después de la concepción, los senos pueden volverse sensibles o dolorosos debido a los cambios hormonales. La incomodidad probablemente disminuirá después de unas semanas a medida que el cuerpo se adapte a dichos cambios.
  • Náuseas con o sin vómitos. Las náuseas del embarazo pueden aparecer a cualquier hora del día o de la noche y, a menudo, comienzan un mes después de quedar embarazada. Esto podría deberse al aumento de los niveles hormonales. Para aliviar las náuseas, evita tener el estómago vacío. Come despacio y en pequeñas cantidades cada una o dos horas. Elige alimentos con bajo contenido de grasa. Evita los alimentos o los olores que empeoran las náuseas. Bebe mucho líquido. Los alimentos que contienen jengibre podrían ayudar. Comunícate con el proveedor de atención médica si tienes náuseas y vómitos intensos.
  • Aumento de la cantidad de micciones. Es posible que te encuentres orinando con más frecuencia de lo habitual. La cantidad de sangre del cuerpo aumenta durante el embarazo, lo que hace que los riñones procesen líquido extra que termina en la vejiga.
  • Fatiga. Durante los primeros meses del embarazo, los niveles de progesterona se disparan, lo que puede provocarte sueño. Descansa todo lo que puedas. Una dieta saludable y el ejercicio pueden aumentar tu energía.
  • Antojos de comida y aversiones. Durante el embarazo, puedes volverte más sensible a ciertos olores y el sentido del gusto podría cambiar. Como la mayoría de los síntomas del embarazo, las preferencias alimenticias pueden atribuirse a los cambios hormonales.
  • Acidez estomacal. Las hormonas del embarazo que relajan la válvula entre el estómago y el esófago pueden permitir que el ácido del estómago se filtre en el esófago, lo cual provoca acidez. Para prevenir la acidez estomacal, come porciones pequeñas y frecuentes, y evita las frituras, los cítricos, el chocolate y las comidas picantes o fritas.
  • Estreñimiento. Los altos niveles de progesterona pueden ralentizar el movimiento de los alimentos a través del sistema digestivo, lo cual provoca estreñimiento. Los suplementos de hierro pueden agravar el problema. Para prevenir o aliviar el estreñimiento, consume mucha fibra y muchos líquidos, especialmente agua y jugo de ciruela o de otras frutas. La actividad física regular también ayuda.

Tus emociones

Puede que el embarazo te genere sentimientos de felicidad, ansiedad, emoción y agotamiento; a veces, todos a la vez. Incluso si te entusiasma estar embarazada, un bebé agrega estrés emocional a tu vida.

Es natural sentirte preocupada por la salud de tu bebé, tu adaptación a la maternidad y las exigencias económicas que implica la crianza de un niño. Si estás trabajando, puede que te preocupe cómo equilibrar las exigencias de la familia y la carrera. También podrías sentir cambios del estado de ánimo. Lo que sientes es normal. Cuídate y busca comprensión y apoyo en tus seres queridos. Si tus cambios de ánimo se vuelven intensos o graves, consulta con tu proveedor de atención médica.

Cuidado prenatal

Si aún no has recibido la vacuna contra la COVID-19, vacúnate. Las vacunas contra la COVID-19 no causan infección con el virus de la COVID-19. Algunos estudios han demostrado que las vacunas contra la COVID-19 no suponen ningún riesgo grave para las mujeres embarazadas o sus bebés. La vacuna puede ayudar a las mujeres embarazadas a crear anticuerpos que protegen a sus bebés. Si es posible, las personas que viven contigo también deben recibir la vacuna contra la COVID-19.

Ya sea que elijas un médico de cabecera, un obstetra, un miembro del personal de enfermería que realice partos u otro especialista en embarazos, el proveedor de atención médica te atenderá, informará y tranquilizará durante todo el embarazo.

Tu primera visita se centrará en evaluar tu estado de salud general, identificar cualquier factor de riesgo y determinar la edad gestacional de tu bebé. El proveedor de atención médica te hará preguntas detalladas sobre tu historial médico. Sé honesta. Si te incomoda hablar sobre tu historial médico delante de tu pareja, programa una consulta privada. También es posible que te informes sobre los exámenes de detección de anomalías cromosómicas que se realizan en el primer trimestre.

Después de la primera visita, probablemente se te pedirá que programes controles cada cuatro semanas durante las primeras 32 semanas de embarazo. Sin embargo, es posible que necesites citas médicas más o menos frecuentes, según tu estado de salud y tus antecedentes médicos. En algunos casos, la atención médica prenatal virtual puede ser una opción si no tienes ciertas afecciones de alto riesgo. Si tú y el proveedor de atención médica eligen mantener visitas virtuales de atención médica prenatal, pregúntale si hay algún instrumento que sea útil tener en casa, como un tensiómetro. Para aprovechar al máximo cualquier visita virtual, prepara una lista de preguntas con antelación y toma notas detalladas.

Durante estas citas médicas, comenta cualquier preocupación o temor que tengas sobre el embarazo, el trabajo de parto o la vida con un recién nacido. Recuerda que ninguna pregunta es tonta o poco importante, y las respuestas pueden ayudarte a cuidarte a ti y a tu bebé.

March 08, 2022 See more In-depth