La cafeína tiene beneficios, pero también puede presentar problemas. Descubre cuánto es demasiado y si necesitas reducir tu consumo.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Si confías en la cafeína para despertarte y mantenerte activo, no estás solo. Millones de personas consumen cafeína a diario para tener menos sueño, aliviar la fatiga, mejorar la concentración y poder enfocarse mejor.

Para la mayoría de los adultos hasta 400 miligramos parece ser una cantidad segura. Eso es más o menos el equivalente de unas 4 tazas de café, 10 latas de cola o 2 bebidas energizantes.

Aunque el consumo de la cafeína es seguro entre los adultos, no lo es tanto cuando hablamos de niños. Y los adolescentes deberían limitarse a no más de 100 mg diarios.

Incluso entre los adultos, el consumo excesivo de cafeína puede causar efectos secundarios desagradables. Y puede no ser una buena opción para aquellos quesean muy sensibles a sus efectos o que tomen ciertos medicamentos.

Sigue leyendo para ver si necesitas limitar o incluso suspender tu rutina de cafeína.

Un consumo alto de cafeína diario — más de 500-600 mg por día — puede causar efectos secundarios como:

  • Insomnio
  • Nerviosismo
  • Agitación
  • Irritabilidad
  • Malestar estomacal
  • Taquicardias
  • Temblores musculares

Algunas personas son más sensibles a la cafeína que otras. Si eres susceptible a sus efectos, solo una pequeña cantidad — incluso una taza de café o té — puede provocarte efectos no deseados, como agitación y problemas con el sueño.

Cómo reaccionas a la cafeína puede estar determinado en parte por la cantidad de que estés acostumbrado a beber. La gente que normalmente no toma cafeína suele ser más sensible a sus efectos negativos. Otros factores pueden ser la masa corporal, la edad, el uso de medicamentos, y enfermedades como los trastornos de ansiedad. Las investigaciones también sugieren que los hombres pueden ser más susceptibles a los efectos de la cafeína que las mujeres.

La mayoría de los adultos necesitan de siete a ocho horas de sueño todas las noches. La cafeína puede interferir en esta necesidad. La falta de sueño crónica — ya sea por trabajo, viaje, estrés o demasiada cafeína — resulta en privación del sueño. La falta de sueño es acumulativa e incluso pequeñas mermas nocturnas pueden alterar qué alerta estés y cómo te desempeñes durante el día.

Usar cafeína para enmascarar la falta de sueño puede crear un ciclo desagradable. Por ejemplo, puede que durante el día tomes bebidas con cafeína porque te cuesta mantenerte despierto. Pero la cafeína no te deja dormirte por la noche, acortando el tiempo de descanso.

Ciertos medicamentos y suplementos herbales pueden interactuar con la cafeína. Algunos ejemplos:

  • Algunos antibióticos. El ciprofloxacin (Cipro) y el norfloxacin (Noroxin) — tipos de medicamentos antibacteriales — pueden interferir en la descomposición de la cafeína, lo que puede aumentar el tiempo que la cafeína permanece en el cuerpo y ampliar los efectos no deseados.
  • Teofilina La teofilina (Theo-24, Elixofilin, otros) es un medicamento que abre los bronquios al relajar los músculos que los rodean (broncodilatador). Suele tener efectos parecidos a los de la cafeína. Por tanto, combinado con alimentos o bebidas con cafeína, puede aumentar la concentración de teofilina en la sangre, lo que puede causar efectos adversos, como náuseas, vómitos y palpitaciones.
  • Equinácea. Este suplemento herbal, que en ocasiones se utiliza para prevenir los catarros u otras infecciones, puede aumentar la concentración de cafeína en la sangre y multiplicar sus efectos desagradables.

Habla con tu doctor o farmacéutico para saber si la cafeína interfiere con los medicamentos que estés tomando. Podrán decirte si necesitas reducirla, o eliminarla, de tu dieta.

Ya sea por alguna de las razones anteriores o porque quieres reducir tu consumo de bebidas con cafeína, el proceso de dejarla puede ser complicado. Dejar de consumirla abruptamente puede causar síndromes de abstinencia como dolor de cabeza, fatiga, irritabilidad y nerviosismo. Afortunadamente, estos síntomas son leves y desaparecen al cabo de unos días.

Para reducir tu consumo de cafeína de a poco, prueba estos consejos:

  • Presta atención.Empieza a prestar atención a la cantidad de cafeína que consumes en comidas y bebidas. Puede que sea más de lo que piensas. Lee con atención las etiquetas. Incluso haciéndolo, tu cálculo puede ser menor porque no todos los productos indican la cantidad de cafeína que contienen. Las etiquetas del chocolate, que contiene una cantidad muy pequeña, no lo indican.
  • Reduce. Pero hazlo gradualmente. Por ejemplo, bebe una lata más pequeña de refresco o una taza más pequeña de café a diario. O evita beber este tipo de bebidas con cafeína a última hora del día. Esto ayudará a tu cuerpo a habituarse a menores niveles de cafeína y a reducir los posibles efectos de dejar de consumirla.
  • Prueba los descafeinados. La mayoría de bebidas descafeinadas tienen la misma apariencia y sabor que las mismas con cafeína.
  • Acorta el tiempo de infusión o toma té de hierbas. Cuando prepares té, infusiónalo por menos tiempo. Esto favorece la reducción de contenido de cafeína. O escoge tés de hierbas sin cafeína.
  • Observa la botella. Algunos analgésicos sin receta contienen cafeína — tanto como 130 mg de cafeína en una dosis. Busca los que no la contengan.

Si eres como la mayoría de los adultos, la cafeína forma parte de tu rutina diaria. Y a menudo no provoca problemas de salud. Pero ten presente estas situaciones en las que necesites reducir tu consumo.

April 14, 2014