¿Cambiar tu entorno de trabajo y tus hábitos pueden ayudarte a mejorar la salud? La investigación dice que sí.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

¿Sientes que tu lugar de trabajo conspira contra tus objetivos de comer de manera más saludable? Tienes razón. Probablemente es verdad. Y no estás solo.

En algún lugar entre las donas de la mañana y la visita de la tarde al tazón de los dulces, los trabajadores estadounidenses se perdieron en el camino hacia una alimentación más saludable.

Considera el panorama general: los adultos dedican, en promedio, 8,8 horas al día al trabajo y a actividades relacionadas con el trabajo. Y una encuesta encontró que el 65 por ciento de los trabajadores adultos tiene sobrepeso u obesidad.

¿Cuál es la buena noticia? Las investigaciones han demostrado que hacer cambios simples en tu entorno de trabajo y tu rutina diaria puede mejorar la calidad de tu dieta y ayudarte a mantener un estilo de vida más saludable.

¿Listo para empezar? A continuación te damos cinco medidas que puedes tomar ahora mismo:

  1. Abajo el tazón de dulces; arriba el frutero. Es muy cierto que ojos que no ven, corazón que no siente. Se ha demostrado que simplemente alejar el tazón de dulces de tu escritorio o guardarlo en un cajón reduce significativamente el consumo de golosinas azucaradas. Por el contrario, tener un frutero en un lugar destacado fomenta los refrigerios saludables.
  2. Cuidado con la máquina expendedora. Las investigaciones han confirmado algo que la mayoría de nosotros sabemos intuitivamente: las máquinas expendedoras distribuyen en gran medida refrigerios con alto contenido de azúcar, sal y calorías, y de bajo valor nutritivo. Cuando llegue el hambre de la tarde, aléjate de las máquinas de la sala de descanso.
  3. Planifica con anticipación; trae refrigerios saludables de casa. Toma el control de tus consumos trayendo comida saludable desde casa. Puedes guardar en el cajón del escritorio porciones fraccionadas de nueces mixtas, frutas secas y barritas de granola. Las colaciones refrigeradas pueden incluir yogurt, verduras crudas, fruta fresca y queso en tiras, todas alternativas más saludables a las galletas dulces de tus compañeros de trabajo.
  4. Deja de comer en tu escritorio. Comer en el escritorio se ha convertido en la opción predeterminada del trabajador estadounidense. Pero una investigación ha demostrado que comer con compañeros de trabajo puede aumentar tanto el comportamiento cooperativo como el rendimiento laboral general, un beneficio para todos. ¿Otra alternativa? Ve a dar un paseo. Te dejará menos tiempo para consumir una gran comida, mejorará tu entusiasmo y te hará sentir más relajado.
  5. No olvides hidratarte. Incluso la deshidratación leve puede afectar negativamente tu memoria y aumentar la ansiedad y la fatiga, dando lugar tanto a la disminución del rendimiento laboral como al consumo de refrigerios por nervios. Ten a mano una botella de agua para que puedas beber durante la jornada laboral. Beber agua en lugar de un refresco de 20 onzas (567 gramos) endulzado con azúcar te ahorra alrededor de 250 calorías.

Es muy fácil dejarse llevar por un entorno poco saludable en el lugar de trabajo. Pero una mayor conciencia sobre lo que estás comiendo y dónde lo estás comiendo realmente puede ayudarte a cambiar el rumbo.

July 29, 2021