¿Tienes malos hábitos alimentarios en el trabajo? Vuelve a encaminarte en 5 pasos simples

¿Es posible que cambiar tus hábitos y tu lugar de trabajo te ayude a fijar el rumbo para tener una mejor salud? De acuerdo con las investigaciones, sí es posible. Rotundamente.

By Angela L. Murad

¿Sientes como si tu lugar de trabajo atentara contra tus objetivos de comer alimentos más saludables? Tienes razón. Probablemente sea así. Y no estás solo.

En algún punto, entre las dónuts matinales y la visita al bol de los dulces al final de la tarde, los trabajadores estadounidenses abandonaron el camino hacia una alimentación saludable.

Considera el panorama general: En promedio, las personas adultas dedican 8,8 horas al día al trabajo y a las actividades laborales. Y el 66 por ciento de esos trabajadores tienen sobrepeso o son obesos.

¿La buena noticia? Las investigaciones han demostrado que introducir cambios simples en tu entorno de trabajo y en tu rutina cotidiana puede mejorar la calidad de tu alimentación y ayudarte a mantener un estilo de vida más saludable.

¿Estás listo para comenzar? A continuación te presentamos cinco medidas que puedes adoptar ahora mismo:

  1. Elimina el bol de dulces; cámbialo por uno de frutas. El refrán «Ojos que no ven, corazón que no siente» se aplica perfectamente a esta situación. Se ha demostrado que basta con alejar el bol de dulces del escritorio, o guardarlo en un cajón, para reducir de manera significativa el consumo de golosinas. Por el contrario, un bol de frutas ubicado en un lugar destacado invita a comer un tentempié saludable.
  2. Ten cuidado con la máquina expendedora. Las investigaciones han confirmado algo que la mayoría sabemos por intuición: Por lo general, las máquinas expendedoras tienen productos con alto contenido de azúcar, sal y calorías, y con poco valor nutricional. Cuando te ataque el hambre de la tarde, aléjate de las máquinas expendedoras de la sala de descanso.
  3. Planifica con anticipación; llévate tentempiés saludables desde tu hogar. Toma el control de lo que comes entre comidas llevándote alimentos saludables preparados en casa. Como reserva de tentempiés para el cajón del escritorio, puedes tener mezclas de frutos secos y barras de granola. Algunos tentempiés refrigerados pueden ser el yogur, los vegetales crudos, la fruta fresca y el queso en tiras; todas opciones más saludables que las galletas dulces de tus compañeros de trabajo.
  4. Deja de comer solo en tu escritorio. Esta práctica se ha vuelto habitual entre los trabajadores estadounidenses: El 62 por ciento de los encuestados respondió que habitualmente comen solos en su escritorio. Las investigaciones han demostrado que almorzar con compañeros de trabajo puede mejorar tanto la colaboración como el desempeño laboral general: una situación beneficiosa para todos. ¿Otra alternativa? Sal a dar un paseo al aire libre. Tendrás menos tiempo para consumir una comida abundante, mejorará tu entusiasmo y te ayudará a relajarte.
  5. No olvides hidratarte. Incluso la deshidratación leve puede afectar la memoria y aumentar la ansiedad y la fatiga, lo que predispone a un menor desempeño laboral y a picar entre comidas por los nervios. Ten una botella de agua cerca para poder beber a lo largo del día. Tomar agua en lugar de una bebida azucarada de 20 onzas (600 ml) te ahorra alrededor de 240 calorías.

Es demasiado fácil caer en conductas poco saludables en el lugar de trabajo. Sin embargo, una conciencia plena sobre qué y dónde estás comiendo realmente puede ayudarte a revertir la situación.

June 13, 2018 See more In-depth