Desarrollo infantil: hitos del desarrollo de los 4 a 6 meses

Desde los 4 a los 6 meses, es probable que tu bebé se vuelva más consciente de su entorno. Los hitos del desarrollo infantil incluyen rodar, aplaudir y balbucear.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Ya ha pasado la etapa de recién nacido. A medida que tu bebé esté más alerta y adquiera una mayor movilidad, cada día habrá aventuras nuevas y emocionantes. Cada experiencia, desde los abrazos antes de la siesta hasta escuchar parlotear a un hermano, ayudará a que tu bebé aprenda más sobre el mundo.

Espera que tu bebé crezca y se desarrolle a su ritmo único. Considera estos hitos generales del desarrollo del bebé a medida que las fortalezas y las preferencias de tu hijo empiecen a surgir.

Qué debes esperar

A medida que tu bebé se vuelve más consciente del mundo que lo rodea, comenzará a explorarlo. De los 4 a los 6 meses, es probable que tu bebé presente lo siguiente:

  • Desarrollo de las habilidades motoras. Es probable que tu bebé mueva más los brazos y las piernas, y patee a propósito. Pronto podrías ver que tu bebé se balancea boca abajo y que, a la larga, logra darse vuelta. A medida que tu bebé tenga más fuerza muscular, tendrá mejor control de la cabeza. La mayoría de los bebés de esta edad levantan la cabeza cuando están acostados boca abajo. También es posible que intenten levantarse o soportar peso con las piernas. A de los 6 meses, aproximadamente, muchos bebés comienzan a sentarse solos cuando los colocan en posición vertical.
  • Mejor coordinación entre ojos y manos. Es probable que tu bebé te agarre el dedo, un sonajero o un objeto blando. Todo lo que esté al alcance de tu bebé es probable que se lo lleve a la boca. Tal vez observes que tu bebé acerca objetos usando la mano como si fuese un rastrillo.
  • Mejor visión. Tu bebé está comenzando a distinguir tonos sutiles de color rojo, azul y amarillo. Es posible que distinga patrones y formas más complejas. Podrías ver que tu bebé está concentrado en un juguete o que tiene la mirada fija en su reflejo. Si haces rodar una pelota en el piso, tu bebé probablemente gire la cabeza para seguir el movimiento.
  • Balbuceo y otros sonidos nuevos. Los bebés de esta edad suelen comenzar a balbucear secuencias de consonantes. Es posible que tu bebé responda a los sonidos emitiendo sonidos y usando su voz para expresar alegría. También es posible que distinga emociones por el timbre de voz, y comience a decir «no». Incluso, podría reconocer su nombre.

Promover el desarrollo de tu bebé

A esta edad, el aprendizaje y el juego son inseparables. Sin embargo, no necesitas juguetes didácticos costosos ni un gran esfuerzo para capturar la atención de tu bebé. Para promover el desarrollo infantil:

  • Habla con tu bebé. Hazle preguntas, y responde a su arrullo y sus gorjeos. Describe lo que ves, oyes y hueles en la casa, en el exterior y cuando estén paseando. Usa palabras simples como «bebé», «gato», «ir», «caminar», «caliente» y «frío». Recuerda que tu timbre de voz y tus expresiones faciales pueden transmitir ideas y emociones.
  • Cámbialo de posición. Recuesta a tu bebé boca abajo por unos minutos, siempre supervisándolo. Sostén un juguete colorido o haz un ruido para animar a tu bebé a levantar la cabeza o a practicar darse vuelta. Sujeta las manos del bebé mientras está recostado y dile: «¿Estás listo para levantarte? ¡Aquí vamos!». Cuenta hasta tres mientras lo pones suavemente de pie. Cuando tu bebé esté listo, intenta sentarlo. Sostén al bebé o usa almohadas para que se apoye.
  • Ofrécele juguetes simples. Los bebés de esta edad suelen disfrutar de juguetes coloridos, en especial los que reproducen sonidos. Intenta ofrecerle un juguete musical, un sonajero con mango, una pelota blanda o una cuchara de madera. Para ayudarlo a concentrarse, no saques más de uno o dos juguetes a la vez. Toma un juguete y aléjalo un poco de su alcance para motivarlo a que se estire y se arrastre. Agita un sonajero detrás de tu bebé y deja que se dé vuelta para agarrarlo. Deja que el bebé mire sus movimientos en un espejo.
  • Léele. Leerle a un bebé estimula el desarrollo del lenguaje y del pensamiento. Tu bebé absorberá las palabras y podría hasta imitar los sonidos que haces. Comienza con libros que tengan imágenes grandes y coloridas. Describe lo que está sucediendo en cada página. Señala y nombra objetos comunes.
  • Juega sus juegos favoritos. Cúbrete la cara con las manos, luego saca las manos y di: «¿Dónde está el bebé? ¡Aquí está!». Practica los juegos de palmas. Pregunta: «¿Dónde están los dedos de tus pies?». Luego tócale los dedos y di: «¡Aquí están!». Esconde un juguete con la esquina de una manta y anima a tu bebé a buscarlo.
  • Abrázalo. Equilibra el tiempo de estimulación con mucho tiempo de tranquilidad. Las caricias suaves y los besos tiernos pueden darle a tu bebé una sensación de seguridad, protección y amor. Cuando sostienes o meces a tu bebé, háblale en un tono bajo o cántale canciones relajantes.
  • Enciende la música. La música puede ayudar a calmar, entretener y educar a tu bebé. Canta o reproduce canciones de cuna, canciones infantiles alegres o tus pistas favoritas.
  • Deja que tu bebé marque el ritmo. Cuando tu bebé se aleje, cierre los ojos o se ponga molesto, tomen un descanso. Los bebés también necesitan su espacio. Conoce la personalidad y el temperamento de tu bebé, lo que le gusta y lo que no le gusta. Responder a las necesidades de tu hijo te ayudará a seguir cimentando su confianza en ti.

Cuando algo no está bien

Tu bebé podría alcanzar ciertos hitos fundamentales del desarrollo antes de lo programado y retrasarse un poco con otros. Esto es normal. No obstante, es recomendable estar atento a los signos y síntomas de un problema.

Consulta con el médico de tu bebé si te preocupa su desarrollo o si notas alguno de estos signos en tu bebé:

  • Tiene músculos rígidos o tensos
  • Parece demasiado flácido
  • Al intentar alcanzar objetos, utiliza solo una mano
  • No ha mostrado ninguna mejora en el control de la cabeza
  • No responde a los sonidos, como sobresaltarse por los ruidos fuertes repentinos
  • No intenta alcanzar objetos o llevárselos a la boca
  • No intenta darse vuelta o sentarse
  • Uno de los ojos o los dos se desvían constantemente hacia adentro o hacia afuera
  • No balbucea
  • No parece disfrutar estar rodeado de personas ni sonríe espontáneamente

Confía en tus instintos. Cuanto antes se detecte un problema, antes podrá tratarse. Sobre todo, disfruta los descubrimientos y las habilidades de tu bebé.

Nov. 20, 2018 See more In-depth