Las siestas del bebé pueden ser un momento de descanso tanto para los padres y madres como para los niños. No obstante, lograr que los bebés duerman durante el día puede resultar complicado. Pruebe estos consejos para ayudar a que los bebés obtengan el descanso diurno que necesitan.
A los recién nacidos les lleva tiempo establecer un horario de sueño. Algunos bebés lo logran antes que otros. El momento y la duración del sueño dependen de su reloj biológico.
Durante el primer mes, los bebés pasan alrededor de 16 horas al día durmiendo. Las siestas duran entre 3 y 4 horas y suelen distribuirse de manera uniforme entre las tomas. Después de estar despiertos entre 1 y 2 horas, generalmente necesitan dormir nuevamente.
A medida que crecen, los horarios de siesta se vuelven más regulares.
Entre los 10 y 12 meses, los bebés suelen dejar la siesta de la mañana. Si su bebé toma una tercera siesta por la tarde, intente eliminarla alrededor de los 9 meses. Esto contribuirá a que se duerma más temprano por la noche.
Hasta aproximadamente los 3 años, la mayoría de los niños aún duerme entre 1 y 2 horas por la tarde. Luego, las siestas se acortan. Hacia los 5 años, la mayoría de los niños deja de dormir siesta.
No obstante, cada bebé es diferente y los horarios pueden variar.
Cómo calmar a su bebé para que duerma la siesta:
Es normal que algunos bebés lloren cuando se los acuesta para dormir. No deje solo al bebé mientras llora durante el primer mes de vida. Cantar suavemente, reproducir música tranquila o mecer a los bebés con delicadeza podría calmarlos. Levante a su bebé en brazos si es necesario. Luego vuelva a ponerlo en la cuna entre 5 a 10 minutos después.
A los 4 meses, controle a los bebés que lloran después de que se los puso en la cuna. Ofrézcale palabras calmantes. Luego, váyase de la habitación y dele tiempo para que se vuelva a calmar. Este es el momento en que los bebés aprenden a calmarse por sí mismos en lugar de depender de otra persona para lograrlo.
También podría acostarlo a dormir una siesta un poco más temprano. De este modo, su bebé puede quedarse dormido antes de ponerse inquieto.
Además, tenga en cuenta que los bebés a menudo están activos durante el sueño. Presentan un reflejo de sobresalto que puede hacer que se despierten bruscamente. Es posible que agiten las manos y los pies o que lloren. Envolver a los bebés puede mantenerlos tranquilos y ayudarles a dormir mejor.
Los bebés también pasan más tiempo en el sueño activo, conocido como sueño MOR (movimientos oculares rápidos). Durante el sueño MOR, los bebés pueden succionar, gruñir, patear, mover los brazos e incluso sonreír. Esto no es un indicio de que necesiten ser levantados y consolados. Se calmarán cuando termine la fase de sueño MOR.
Ayudar al bebé a dormir el tiempo justo durante el día no siempre resulta fácil. No se desanime si algunos días son más difíciles que otros. Recuerde observar y prestar atención a los indicios de que su bebé está cansado y necesita dormir. Intente mantener a su bebé en un horario de siestas ajustado a su reloj biológico.
Si tiene preguntas o inquietudes sobre las siestas de su bebé, consulte al profesional de atención médica que atiende su bebé.
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