Las siestas del bebé pueden ser un momento de descanso para ti y tu pequeño, pero hacer que el bebé se duerma durante el día puede ser todo lo contrario. Comprende los conceptos básicos de las siestas del bebé.

A los recién nacidos les lleva un tiempo adquirir horarios para dormir. Durante el primer mes, los bebés suelen dormir y despertarse durante todo el día, y tienen períodos de sueño relativamente similares entre comidas.

A medida que los bebés crecen, sus horarios de siesta normalmente se extienden y se vuelven más predecibles. Por ejemplo:

  • De 4 meses a 1 año. Después del período neonatal, es posible que el bebé tome siestas al menos dos veces al día (una vez durante la mañana y una vez en las primeras horas de la tarde). Algunos bebés también necesitan una siesta a última hora de la tarde. Muchos bebés duermen siestas de tres o más horas en total durante el día.
  • De 1 año en adelante. Aproximadamente a esta edad, es probable que el bebé deje de dormir por la mañana y solo lo haga por la tarde, a menudo durante un período de dos a tres horas. Durante esta transición, considera adelantar media hora la siesta y la hora de acostarse de tu bebé para ayudarlo a adaptarse. La mayoría de los niños continúan durmiendo siestas por la tarde hasta los 3 o 5 años.

Sin embargo, recuerda que cada bebé es diferente y que sus horarios de siesta pueden variar considerablemente.

Cómo calmar a tu bebé para que duerma la siesta:

  • Crea el ambiente adecuado. Un ambiente oscuro, tranquilo, cómodo y fresco puede ayudar a que tu bebé duerma.
  • Lleva al bebé a la cama cuando esté somnoliento, pero despierto. Si al bebé se le caen los párpados, se frota los ojos y está molesto, estos podrían ser indicios de que está cansado. Cuanto más esperes, más cansado y molesto se pondrá, y más le costará dormirse.
  • Evita tener al bebé en brazos, mecerlo o alimentarlo hasta que se quede dormido. Con el tiempo, esta podría ser la única manera en la que tu bebé se pueda dormir. Si tu bebé tiende a quedarse dormido en tus brazos después de comer, haz algo agradable justo después, como cambiarle los pañales o leerle un cuento.
  • Sé prudente. Coloca al bebé boca arriba para que se duerma y quita de la cuna o del moisés frazadas u otros elementos blandos.
  • Sé constante. Tu bebé aprovechará al máximo las siestas durante el día si duerme a la misma hora todos los días y durante más o menos el mismo tiempo. Por supuesto, no se pueden evitar las excepciones puntuales y estas no perjudicarán a tu bebé.

Es normal que los bebés lloren cuando se los acuesta para dormir, pero la mayoría de ellos se calman si se los deja solos por unos minutos. Si después de unos minutos tu bebé sigue llorando, acércate para controlar que esté bien y dile algo para tranquilizarlo. Dale tiempo para que se vuelva a calmar.

Si tu bebé se despierta muy poco después de haberlo acostado para que duerma una siesta y no está mojado, no tiene hambre ni está enfermo, procura ser paciente y deja que se calme solo. Puedes darle unas palmaditas suaves, realizarle un masaje o amamantarlo por poco tiempo.

También debes tener en cuenta que los bebés suelen mantenerse activos mientras duermen: sacuden los brazos y las piernas, sonríen, succionan y, por lo general, se ven inquietos. Es fácil confundir los movimientos agitados de un bebé con un signo de que se está despertando o necesita comer. En lugar de levantarlo de inmediato, espera unos minutos para ver si se vuelve a dormir.

Depende de lo bien que duerma tu bebé por la noche.

Algunos bebés confunden el día y la noche; por lo tanto, duermen más de día que de noche. Una forma de ordenar el sueño de tu bebé es limitar las siestas durante el día, en especial al final de la tarde, a no más de tres o cuatro horas por siesta. Si tu bebé toma siestas demasiado largas al final del día, podría resultarle más difícil conciliar el sueño durante la noche.

Algunos bebes y niños mayores atraviesan periodos durante los que se niegan a dormir la siesta, a pesar de que necesitan el descanso. Si esto ocurre, prueba ajustar la hora de acostar al bebé. A veces, acostar al bebé un poco más temprano o más tarde puede ayudar a que duerma la siesta durante el día.

Ayudar al bebé a dormir el tiempo justo durante el día no siempre resulta fácil. No te desanimes si algunos días son más complicados que otros. Recuerda observar y prestar atención a los indicios de que tu bebé está cansado e intenta mantener una rutina de siesta constante.

Si tienes preguntas o inquietudes acerca del horario de siestas del bebé, consulta con su médico.

Nov. 20, 2018