El trastorno del aprendizaje puede hacer que a un niño le resulte difícil leer, escribir o hacer un cálculo sencillo. Comprende los signos y qué puedes hacer.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Muchos niños que tienen trastornos del aprendizaje, también conocidos como «dificultades de aprendizaje», luchan durante mucho tiempo antes de recibir un diagnóstico. Esto puede afectar la autoestima y la motivación de un niño. Comprende cómo reconocer los signos que podrían indicar trastornos del aprendizaje y qué puedes hacer para ayudar a tu hijo.

Los trastornos del aprendizaje son trastornos que afectan la capacidad de las personas de adquirir y de aplicar habilidades académicas, como leer y calcular. Los trastornos del aprendizaje no son lo mismo que las discapacidades físicas o mentales, y no reflejan la inteligencia de los niños. Por el contrario, los trastornos del aprendizaje afectan la capacidad de los niños de completar tareas o de aplicar ciertas competencias, en particular, en la escuela.

Los trastornos del aprendizaje más frecuentes comprenden los siguientes:

  • Dislexia. La dislexia es un trastorno del aprendizaje que se caracteriza por la dificultad para leer, deletrear y recordar palabras conocidas.
  • Discalculia. La discalculia es un trastorno del aprendizaje relacionado con los conceptos matemáticos. Los signos incluyen dificultad para resolver problemas matemáticos, incluso sencillos, o para determinar la secuencia de la información o de los hechos.
  • Problemas de aprendizaje no verbal. Este trastorno del aprendizaje se caracteriza por la dificultad con las señales no verbales, como la coordinación y el lenguaje corporal.
  • Disgrafia. La disgrafia es un trastorno del aprendizaje que se caracteriza por la dificultad para escribir, deletrear, y pensar y escribir al mismo tiempo.

Algunos niños pueden tener más de un trastorno del aprendizaje.

Entre los factores que pueden influir en la aparición de un trastorno del aprendizaje, se encuentran los siguientes:

  • Genética. Algunos trastornos del aprendizaje, como las dificultades para la lectura y las matemáticas, son hereditarios.
  • Afecciones. Algunos factores de riesgo que se han asociado a los trastorno del aprendizaje son el crecimiento inadecuado en el útero (restricción del crecimiento intrauterino grave), la exposición al alcohol o a las drogas en el vientre materno y un muy bajo peso al nacer. Otro factor que podría influir en la aparición de un trastorno del aprendizaje son las lesiones en la cabeza.
  • Exposición ambiental. La exposición a altos niveles de plomo se ha asociado con un mayor riesgo de padecer trastornos del aprendizaje.

Identificar un trastorno del aprendizaje puede ser difícil. Tu hijo podría tener un trastorno del aprendizaje si presenta lo siguiente:

  • Tiene dificultades para comprender y seguir instrucciones
  • Le resulta difícil recordar lo que alguien le acaba de decir
  • Carece de coordinación para caminar, hacer deportes o habilidades como sostener un lápiz
  • Pierde la tarea, los libros escolares u otros elementos con facilidad o los coloca en lugares incorrectos
  • Le resulta difícil comprender el concepto del tiempo
  • Se resiste a hacer tareas o actividades que conlleven leer, escribir o hacer cálculos matemáticos, o no puede terminar sus tareas de la escuela sin ayuda significativa de forma constante
  • Se porta mal, se muestra rebelde u hostil o tiene reacciones emocionales excesivas en la escuela o al hacer actividades académicas, como tareas o lecturas

La intervención temprana es fundamental, ya que los trastornos del aprendizaje pueden agravarse. Por ejemplo, un niño que no aprende a sumar en la escuela primaria no podrá resolver problemas de álgebra en la escuela secundaria. Los niños que tienen trastornos del aprendizaje pueden experimentar ansiedad del desempeño, depresión y baja autoestima, y perder motivación. Algunos niños pueden comportarse mal en un esfuerzo por distraer la atención del problema real.

Si tú o el profesor de tu hijo piensan que el niño podría tener un trastorno del aprendizaje, considera que lo evalúe un psicólogo infantil o un neuropsicólogo. Muchas escuelas ofrecen pruebas para identificar trastornos del aprendizaje.

Primero, es probable que sometan a tu hijo a pruebas para descartar problemas de visión o audición u otras enfermedades. A continuación, un psicólogo o especialista del aprendizaje usará pruebas, hablará contigo y con tu hijo y revisará sus antecedentes escolares para determinar si el niño tiene un trastorno del aprendizaje. En muchos casos, serán necesarias más evaluaciones para hacer un diagnóstico.

Ten presente que algunos niños aprenden más lento por naturaleza y pueden necesitar tiempo para desarrollar habilidades de lectura, escritura y matemática. Sin embargo, otros tienen trastornos que afectan su capacidad de aprender.

Si tu hijo tiene un trastorno del aprendizaje, es posible que su médico o su escuela te recomienden lo siguiente:

  • Ayuda adicional. Un especialista en lectura, un tutor de matemáticas u otro profesional capacitado le pueden enseñar a tu hijo técnicas para mejorar sus habilidades académicas. Los tutores también le pueden enseñar a los niños habilidades de estudio y organización.
  • Programa individualizado de educación. La escuela de tu hijo puede elaborar un programa individualizado de educación para crear un plan acerca de cómo puede aprender mejor en la escuela. Averigua si tu estado tiene leyes con respecto a los programas individualizados de educación.
  • Terapia. De acuerdo con el trastorno del aprendizaje, para algunos niños puede ser útil la terapia. Por ejemplo, la terapia del lenguaje puede ayudar a los niños que tienen dificultades en el lenguaje. La terapia ocupacional puede ayudar a mejorar las habilidades motrices de un niño que tiene problemas para escribir.
  • Medicamentos. El médico de tu hijo puede recomendarle medicamentos para disminuir la carga del trastorno del aprendizaje. Si tu hijo tiene depresión o ansiedad grave, determinados medicamentos pueden ayudarlo. Habla con el médico de tu hijo sobre los riesgos y los beneficios.
  • Medicina complementaria y alternativa. De acuerdo con algunas investigaciones, los tratamientos complementarios y alternativos, como la musicoterapia, pueden ayudar a niños con trastornos del aprendizaje. Sin embargo, se necesita más investigación.

Antes de que comience el tratamiento, tú, el médico de tu hijo, sus maestros o sus terapeutas establecerán los objetivos para tu hijo. Si, con el tiempo, se observa poca evolución, es posible que haya que volver a considerar el diagnóstico o los planes de tratamiento de tu hijo.

Si bien los trastornos del aprendizaje pueden provocar problemas a largo plazo, hay esperanza. La intervención y el tratamiento tempranos pueden remediar por completo algunos trastornos del aprendizaje. La familia y los maestros también pueden ayudar a los niños que tienen dificultades constantes a tener éxito en la escuela, así como también en otras áreas de la vida.

June 13, 2018