Anillos vasculares

Los anillos vasculares son malformaciones del cayado aórtico en el vaso sanguíneo principal que se extiende desde el corazón (aorta) que rodean parcial o totalmente la tráquea o el tubo que va desde la boca hasta el estómago (esófago), o ambas estructuras. Estos defectos están presentes desde el nacimiento (congénitos), pero los síntomas pueden aparecer en la infancia o en un momento posterior de la vida. La causa de los síntomas se debe a que una parte del anillo ejerce presión sobre la tráquea o el esófago, o sobre ambos.

Los anillos vasculares que ejercen presión sobre la tráquea y el esófago pueden ocasionar dificultades respiratorias y digestivas. Los signos y síntomas respiratorios pueden comprender infecciones respiratorias frecuentes, silbido al respirar o tos. Los signos y síntomas digestivos pueden comprender problemas para tragar, dificultades para alimentarse o vómitos. Algunas personas no manifiestan síntomas.

Las personas con anillos vasculares también pueden tener otros defectos cardíacos congénitos.

Diagnóstico

Para diagnosticar anillos vasculares y descartar otros trastornos que pueden estar causando los síntomas, es posible que el médico investigue los signos y síntomas, realice una exploración física y pida una radiografía de tórax. Una radiografía de tórax puede revelar en qué lado del cuerpo se encuentra el cayado aórtico y las posibles alteraciones en la tráquea que pueden sugerir la presencia de un anillo vascular.

Se pueden realizar otras pruebas de diagnóstico por imágenes para diagnosticar anillos vasculares, como un ecocardiograma o una angiografía por tomografía computarizada. Los médicos también pueden utilizar estas pruebas para planificar el tratamiento.

En algunos casos, los médicos pueden realizar una prueba conocida como «videofluoroscopia de la deglución». En esta prueba, tienes que ingerir una sustancia llamada «bario», y los médicos observan mientras la ingieres mediante una radiografía para ver el interior del esófago.

Es posible que se realice una broncoscopia para investigar la causa de los síntomas y determinar la ubicación y la gravedad de la compresión contra la tráquea. En esta prueba, el médico inserta un pequeño tubo flexible a través de la boca o de la nariz y lo conduce hacia los pulmones. El broncoscopio tiene una luz y una cámara pequeña que le permiten al médico observar el interior de la tráquea y las vías respiratorias de los pulmones.

Tratamiento

Por lo general, la cirugía es necesaria para tratar los anillos vasculares que presionan la tráquea o el esófago, y para evitar complicaciones. Los cirujanos dividen los anillos vasculares para liberar los círculos que presionan la tráquea y el esófago. El procedimiento generalmente se lleva a cabo durante la cirugía abierta, pero en algunos casos, podría utilizarse un enfoque mínimamente invasivo.

Podrían utilizarse diferentes enfoques quirúrgicos, según la malformación específica.

Es posible que los niños y los adultos con anillos vasculares necesiten atención médica de por vida y consultas de seguimiento regulares con especialistas para controlar sus trastornos. Múltiples especialistas, incluidos los cardiólogos especializados en enfermedades congénitas, los médicos capacitados en enfermedades pulmonares (neumólogos), los médicos capacitados en enfermedades digestivas (gastroenterólogos) y los médicos capacitados en otorrinolaringología, podrían formar parte de su atención.