El estrés puede hacer que te duela la cabeza, y un dolor de cabeza puede ponerte realmente tenso. Cualquiera sea el caso, para disminuir el dolor, tienes que frenar el estrés.

Escrito por personal de Mayo Clinic

Llegas tarde. No encuentras las llaves. No estás preparado para tu reunión matutina. Y el perro acaba de dejar un rastro de barro por toda la sala de estar. No es extraño que te duela la cabeza.

Es más probable que tengas dolores de cabeza cuando estás estresado. El estrés es la causa más frecuente de dolores de cabeza del tipo tensional y puede desencadenar otros tipos de dolor de cabeza o empeorarlos.

Pero el estrés no tiene por qué dirigirse a la cabeza. Tomar medidas sencillas para controlar el estrés puede ayudarte a mantener los dolores de cabeza a raya.

El estrés que genera un suceso de la vida importante —como el nacimiento de un bebé, la muerte de un ser querido, un cambio de carrera o un divorcio— es innegable. Sin embargo, por lo general, ese no es el tipo de estrés que provoca dolores de cabeza.

Por el contrario, suelen ser los irritantes diarios —como buscar papeles perdidos, estar en un embotellamiento o tolerar pequeñas molestias en el trabajo— los que pueden deteriorar tu capacidad para afrontarlos. Para algunas personas, esto causa dolores de cabeza.

Responder a esos factores de estrés diarios tensando los músculos, rechinando los dientes o endureciendo los hombros solo puede hacer que los dolores de cabeza empeoren.

Es imposible evitar el estrés de todos los días. Pero puedes controlarlo, lo que te ayudará a prevenir los dolores de cabeza.

Las técnicas de relajación pueden disminuir los síntomas de estrés, incluidos los dolores de cabeza. Hacerte tiempo para realizar actividades placenteras, como escuchar música, bailar, practicar un deporte, leer un libro o jugar con tu mascota, puede ayudar.

Además, resérvate tiempo, aunque solo sean 10 minutos por día, para practicar relajación. Estas técnicas comprenden lo siguiente:

  • Meditación
  • Yoga
  • Taichí
  • Respiración profunda

Además, para disminuir el estrés diario, ten en cuenta los siguientes consejos:

  • Simplifica tu vida. En lugar de buscar la forma para poder hacer más actividades o más tareas en un mismo día, deja algunas de ellas afuera del plan. Pregúntate qué es lo que realmente necesitas hacer, qué puede esperar y qué puede no hacerse. No pasa nada si dices que no.
  • Haz ejercicio con regularidad. El ejercicio es una manera comprobada de prevenir, y a veces tratar, los dolores de cabeza. El ejercicio también brinda un descanso del estrés de la vida diaria. No olvides comenzar con un calentamiento lento. El ejercicio repentino e intenso puede provocar dolores de cabeza.
  • Come de manera inteligente. Una dieta con muchas frutas, vegetales y cereales integrales puede darte más energía, y ayudarte a controlar el estrés.
  • Duerme bien. El estrés puede afectar el sueño y, a su vez, la falta de sueño puede obstaculizar la capacidad de enfrentar el estrés. La falta de sueño somete el cuerpo a estrés y puede desencadenar la liberación de las hormonas de estrés, como la adrenalina y el cortisol.
  • Busca apoyo. Hablar acerca de los problemas con la familia o con los amigos, o permitirles que te ayuden a sobrellevar un momento difícil puede ayudarte a controlar el estrés. Hablar con un terapeuta también puede contribuir.
  • Administra el tiempo de manera inteligente. Actualiza tu lista de actividades cotidianas todos los días, tanto en el trabajo como en casa. Delega lo que puedas y divide los proyectos extensos en partes que puedas manejar. Encárgate del resto, una tarea a la vez.
  • Prepárate. Organiza tu día. Anticipa los desafíos. Trata de mantener un plan flexible, en caso de que aparezca el dolor de cabeza y tengas que cambiar de dirección.
  • Acéptalo. Trata de no preocuparte por las cuestiones que no puedes controlar.
  • Modifica tu actitud. Si te encuentras pensando: «Esto no se puede hacer», detente. En su lugar, piensa: «Esto va a ser arduo, pero puedo hacer que funcione». Darles una visión positiva a los pensamientos negativos puede ayudarte a resolver las situaciones estresantes. Si necesitas ayuda con este proceso, considera la terapia cognitiva conductual.
  • Toma un descanso. Si te sientes abrumado, tomate un tiempo para despejar la mente. Hacer algunas elongaciones lentas o una caminata rápida puede renovar la energía para la tarea que debes abordar. O bien, tómate unas vacaciones mentales imaginándote que estás en un lugar tranquilo y relajante.
  • Ríe. El humor es una gran manera de aliviar el estrés. La risa libera endorfinas, sustancias naturales que te ayudan a sentirte mejor y a mantener una actitud positiva. ¿No sabes de qué reírte? Prueba mirando películas cómicas o leyendo un libro gracioso.
  • Cambia el ritmo. Rompe con la rutina y prueba algo nuevo. Unas vacaciones o una escapada de fin de semana pueden ayudarte a tener una nueva perspectiva.
  • Abandona los malos hábitos. Si fumas, deja de hacerlo. Reduce la cantidad de cafeína y, si bebes alcohol, no te excedas.

La mayoría de los dolores de cabeza no son motivo de preocupación. Pero si los dolores de cabeza te perturban las actividades diarias, el trabajo o la vida personal, pídele ayuda al médico. Puede que estés estresado, pero tal vez esté ocurriendo algo más.

Busca atención médica de urgencia si el dolor de cabeza:

  • Es repentino e intenso
  • Está acompañado de fiebre, rigidez en el cuello, erupciones cutáneas, desorientación, convulsiones, visión doble, debilidad, entumecimiento o dificultad para hablar
  • Aparece después de una lesión en la cabeza, una caída o un golpe
  • Empeora a pesar de que descansas y tomas analgésicos de venta libre

Estos signos y síntomas pueden indicar una enfermedad que necesita tratamiento inmediato.

July 31, 2015