La muerte cardíaca súbita es el final rápido y no esperado de toda actividad cardíaca. La respiración y la circulación de la sangre se detienen de inmediato. En cuestión de segundos, la persona no está consciente y muere.
La muerte cardíaca súbita es diferente del paro cardíaco súbito. El paro cardíaco súbito consiste en la interrupción repentina de la actividad cardíaca debido a un ritmo cardíaco irregular. Se puede sobrevivir si se recibe una atención médica rápida y adecuada.
En el caso de las personas menores de 35 años aparentemente saludables, la muerte cardíaca súbita es poco frecuente. Es más frecuente en hombres que en mujeres.
Las afecciones cardíacas no diagnosticadas, como una enfermedad cardíaca genética, pueden causar muerte súbita en adolescentes y adultos jóvenes. Una afección cardíaca que no se ha detectado en las pruebas puede hacer que una persona joven muera de manera repentina durante la actividad física, como en deportes competitivos. Pero la muerte cardíaca súbita también puede ocurrir sin que se haga actividad física.
La mayoría de los atletas estudiantes compiten cada año sin tener ningún evento cardíaco. Si usted o su hijo está en riesgo de muerte cardíaca súbita, consulte al profesional de atención médica. Pregunte qué medidas puede tomar para reducir el riesgo.
La mayoría de las muertes cardíacas se producen en los adultos mayores, en particular en los que tienen una enfermedad cardíaca. Sin embargo, el paro cardíaco es la causa principal de muerte en los deportistas jóvenes. Aunque los cálculos varían, algunos informes indican que aproximadamente entre 1 de cada 50 000 y 1 de cada 100 000 deportistas jóvenes tiene muerte cardíaca súbita cada año.
El corazón tiene un sistema eléctrico que controla el bombeo de la sangre. Los cambios en las señales eléctricas que genera el corazón son los que a menudo causan muerte cardíaca súbita. Un latido muy rápido hace que las cavidades inferiores del corazón se contraigan rápidamente y de forma descoordinada. El corazón no puede bombear sangre al organismo. Este tipo de latido cardíaco irregular potencialmente mortal se denomina fibrilación ventricular.
Todo aquello que sobrecargue el corazón o lesione el tejido cardíaco puede aumentar el riesgo de muerte cardíaca súbita. Estas son algunas de las enfermedades que pueden derivar en muerte cardíaca súbita en los jóvenes:
Muchas veces, la muerte cardíaca súbita se produce sin previo aviso. O es posible que no se perciban las señales de advertencia. Pregunte al profesional de atención médica si es necesario hacer un chequeo médico a quien presente lo siguiente:
Algunas veces. Según la afección subyacente, pueden recomendarse medicamentos o cirugía para reducir el riesgo de muerte súbita. Por ejemplo, es posible que se le coloque en el pecho un dispositivo denominado desfibrilador cardioversor implantable. El dispositivo comprueba continuamente el ritmo cardíaco. Cuando hay una alteración del ritmo cardíaco que pone en riesgo la vida, el desfibrilador cardioversor implantable da descargas eléctricas para restablecer el ritmo del corazón.
Muchos centros de entrenamiento deportivo tienen un dispositivo portátil llamado desfibrilador externo automático. Se usa para tratar a una persona en caso de paro cardíaco. Da descargas eléctricas para restablecer el ritmo del corazón. No se necesita capacitación para usarlo. El dispositivo le indica qué hacer. Está programado para emitir una descarga únicamente cuando es necesario.
Si tiene un alto riesgo de muerte cardíaca súbita, el profesional de atención médica puede recomendarle no hacer deportes competitivos.
Grupos de expertos como la Asociación Americana del Corazón, la American College of Cardiology (Colegio Estadounidense de Cardiología) y la American Academy of Pediatrics (Academia Estadounidense de Pediatría) recomiendan hacer a los niños un examen de detección antes de participar en un deporte competitivo. Los exámenes de detección son muy importantes si tiene antecedentes familiares o factores de riesgo de enfermedades que pueden causar muerte cardíaca súbita.
En Estados Unidos, los exámenes de detección típicos abarcan un examen físico y preguntas sobre el historial médico familiar. Sin embargo, a nivel mundial, existe cierto debate sobre qué exámenes de detección deben hacerse. En general, los grupos de expertos estadounidenses no recomiendan que todos los niños se sometan a un electrocardiograma, que es una prueba rápida para comprobar los latidos del corazón. En cambio, la mayoría de los grupos europeos sí recomiendan exámenes de detección mediante electrocardiogramas de rutina.
Un estudio en Italia observó que los controles cardíacos obligatorios con electrocardiogramas se relacionan con tasas más bajas de muerte cardíaca súbita. Sin embargo, existe la preocupación de que este tipo de examen de detección pueda sugerir que hay un problema cuando en realidad no lo hay. Esto se llama resultado falso positivo. Otra preocupación es que los electrocardiogramas de rutina podrían llevar a detectar demasiadas afecciones que quizá nunca causen daño.
Además, no está demostrado que los electrocardiogramas de rutina en atletas o deportistas puedan prevenir la muerte cardíaca súbita. Sin embargo, este tipo de evaluación podría ayudar a determinar si algunos atletas o deportistas tienen más riesgo.
La Asociación Americana del Corazón no recomienda hacer exámenes de detección de muerte cardíaca súbita a los jóvenes que no sean atletas o deportistas o que no tengan síntomas de enfermedad cardíaca.
Depende. Si está en riesgo de muerte cardíaca súbita, hable con el profesional de atención médica sobre la actividad física. La posibilidad de hacer ejercicio o practicar deportes de manera segura depende de su afección cardíaca específica. No haga deportes de contacto si lleva un dispositivo médico en el pecho para detectar y detener latidos cardíacos irregulares. Un golpe directo en el pecho puede mover el dispositivo.
El profesional de atención médica puede informarle qué deportes y tipos de ejercicio son seguros para usted o para su hijo.
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