Video: cáncer de piel: cómo evoluciona el cáncer de piel

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El cáncer de piel es el más frecuente de todos los tipos de cáncer. Es sumamente curable cuando se detecta en una etapa temprana. La mayoría de los tipos de cáncer de piel se clasifican como «no melanomas», lo que quiere decir que se originan a partir de células de la piel en lugar de tener su origen en las células productoras de pigmento denominadas «melanocitos». Los tipos de cáncer «no melanoma» no tienden a propagarse, y suelen ser fáciles de extraer.

El melanoma se origina en los melanocitos, las células que producen la coloración de la piel (melanina). La melanina ayuda a proteger las capas profundas de la piel de los efectos nocivos del sol. El bronceado se produce cuando la melanina intenta proteger la piel al bloquear la luz ultravioleta dañina, pero la protección solo llega hasta ese punto. Si bien el melanoma representa un porcentaje pequeño de los tipos de cáncer de piel, causa la mayoría de las muertes por este tipo de cáncer.

El melanoma suele comenzar como un lunar. Si se identifica en una etapa temprana y no se ha propagado, se puede tratar quirúrgicamente. Aquí se ve la extracción de un lunar y piel circundante. Se extrae piel adicional para garantizar que no queden células cancerosas.

El melanoma es peligroso porque se puede propagar a lugares que no se ven; puede penetrar lo profundo de la piel, donde puede tener acceso a los vasos linfáticos. Esto permite que las células cancerosas viajen a regiones distantes del cuerpo. Las células cancerosas también se pueden propagar a distintas partes del cuerpo mediante los vasos sanguíneos.

En este ejemplo, las células del melanoma migran a un ganglio linfático. Desde el ganglio linfático, las células del melanoma se pueden propagar a otras partes del cuerpo. Aquí se puede ver cómo se propaga el cáncer al pulmón.

May 26, 2017