Diagnóstico

Al principio, el médico realiza una historia clínica detallada y es posible que haga preguntas sobre su crecimiento reciente. Durante la exploración física, el médico podría pedirle a tu hijo que se ponga de pie y luego se agache desde la cintura, dejando los brazos sueltos, para ver si un lado de la caja torácica es más prominente que el otro.

El médico también puede realizar un examen neurológico para determinar lo siguiente:

  • Debilidad muscular
  • Entumecimiento
  • Reflejos anormales

Pruebas de diagnóstico por imágenes

Las radiografías simples pueden confirmar el diagnóstico de escoliosis y revelar la gravedad de la curvatura de la columna vertebral. La exposición repetida a radiaciones puede convertirse en un problema, ya que a lo largo de los años se tomarán múltiples radiografías para ver si la curvatura empeora.

Para reducir este riesgo, el médico puede sugerir un tipo de sistema de imágenes que emplea dosis bajas de radiación para crear un modelo tridimensional de la columna vertebral. Sin embargo, este sistema no está disponible en todos los centros médicos. La ecografía es otra opción, aunque puede ser menos precisa para determinar la gravedad de la curvatura de la escoliosis.

Si el médico sospecha que una afección subyacente, como una anomalía de la médula espinal, es la causa de la escoliosis, podría recomendar imágenes por resonancia magnética.

Tratamiento

Los tratamientos para la escoliosis varían según la gravedad de la curvatura. Los niños que presentan curvaturas muy leves generalmente no necesitan ningún tratamiento, aunque es posible que requieran controles periódicos para determinar si la curvatura empeora a medida que crecen.

Es posible que se requieran órtesis o cirugía si la curvatura espinal es moderada o grave. Entre los factores para tener en cuenta, se incluyen los siguientes:

  • Madurez. Si los huesos de un niño dejaron de crecer, el riesgo de que progrese la curvatura es bajo. Esto también significa que las ortesis tienen mayor efecto en los niños cuyos huesos aún están en crecimiento. La maduración de los huesos se puede comprobar con radiografías de mano.
  • Gravedad de la curvatura. Es probable que las curvaturas más pronunciadas empeoren con el paso del tiempo.
  • Sexo. Las niñas tienen un riesgo mucho mayor de que progrese la enfermedad, con respecto a los niños.

Dispositivos de inmovilización

Si tu hijo sufre escoliosis moderada y los huesos aún están en desarrollo, el médico podría recomendar el uso de un dispositivo de inmovilización. Esto no cura la escoliosis ni corrige la curvatura, pero suele evitar que la curvatura empeore.

El tipo de dispositivo de inmovilización más común está hecho de plástico y tiene un contorno que se adapta al cuerpo. Este dispositivo casi no se ve bajo la ropa, ya que se ajusta debajo de los brazos y alrededor de la caja torácica, la región lumbar y las caderas.

La mayoría de los dispositivos de inmovilización se usan entre 13 y 16 horas al día. La efectividad de un dispositivo de inmovilización aumenta con la cantidad de horas al día que se usa. Los niños que usan dispositivos de inmovilización, a menudo, pueden practicar la mayoría de las actividades y tienen pocas restricciones. Si es necesario, los niños pueden quitarse el dispositivo de inmovilización para practicar deportes u otras actividades físicas.

Los dispositivos de inmovilización dejan de usarse cuando ya no hay más cambios de estatura. En promedio, las niñas completan su crecimiento a los 14 años y los niños a los 16 años, pero esto varía mucho según cada persona.

Cirugía

La escoliosis grave suele avanzar con el paso del tiempo, por lo que el médico podría sugerir una cirugía de escoliosis para ayudar a enderezar la curvatura de la columna vertebral y evitar que empeore.

Las opciones para cirugía incluyen las siguientes:

  • Fusión espinal. Durante este procedimiento, los cirujanos unen dos o más huesos de la columna vertebral (vértebras) para que no puedan moverse de forma independiente. Se colocan piezas óseas o huesos artificiales entre las vértebras. Las varillas, los ganchos, los tornillos o los cables de metal generalmente mantienen derecha e inmóvil esa parte de la columna vertebral mientras se fusionan los huesos con el nuevo material que se colocó.
  • Varilla extensible. Si la escoliosis avanza con rapidez a una edad temprana, los cirujanos pueden colocar una o dos varillas extensibles en la columna vertebral cuya altura puede ajustarse a medida que el niño crece. Las varillas se alargan cada 3 a 6 meses con cirugía o en la clínica con un control remoto.
  • Atadura del cuerpo vertebral. El procedimiento se puede realizar mediante pequeñas incisiones. Se colocan clavos en el borde exterior de la curvatura anormal de la columna vertebral y se enrosca un cable flexible en los tornillos. Cuando el cable se tensa, la columna vertebral se endereza. A medida que el niño crece, la columna vertebral puede enderezarse aún más.

Las complicaciones de la cirugía de la columna pueden incluir sangrado, infección y daño de los nervios.

Estilo de vida y remedios caseros

No hay actividades específicas que se conozcan que causen o corrijan la escoliosis. En general, las personas con escoliosis no tienen limitaciones para levantar objetos o realizar actividades. Realizar ejercicios generales o practicar deportes es posible que ofrezca el beneficio de mejorar la salud y el bienestar en general.

Medicina alternativa

Los estudios indican que los siguientes tratamientos para la escoliosis no ayudan a corregir la curvatura:

  • Manipulación quiropráctica
  • Ortesis blandas
  • Estimulación eléctrica de los músculos
  • Suplementos alimentarios

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Hacer frente a la escoliosis puede ser difícil para una persona joven que se encuentra en una etapa de la vida que, en sí misma, ya es complicada. Los adolescentes sufren innumerables cambios físicos y desafíos tanto emocionales como sociales. Si le agregamos un diagnóstico de escoliosis, los adolescentes podrían sentir ira, inseguridad y temor.

Un grupo de compañeros sólido y que brinde apoyo podría tener gran repercusión en el hecho de que un niño o un adolescente acepte que tiene escoliosis, un dispositivo de inmovilización o un tratamiento quirúrgico. Alienta a tu hijo a que hable con sus amigos y que les pida apoyo.

Considera unirte a un grupo de apoyo para padres e hijos que padecen escoliosis. Los miembros de un grupo de apoyo pueden brindar consejos, compartir experiencias de la vida real y ayudarte a conectarte con otras personas que afrontan desafíos similares.

Preparación para la consulta

Es posible que el médico de tu hijo realice una prueba para determinar la presencia de escoliosis en una consulta de rutina del niño sano. Muchas escuelas también cuentan con programas de examen para detección de escoliosis. Las exploraciones físicas que se realizan antes de practicar deportes generalmente ayudan a detectar la escoliosis. Si te informan que tu hijo podría tener escoliosis, consulta con el médico para confirmar la presencia de la enfermedad.

Qué puedes hacer

Antes de la consulta, escribe una lista con lo siguiente:

  • Descripciones detalladas de los signos y síntomas de tu hijo, en caso de haberlos
  • Información sobre problemas de salud que tu hijo haya tenido en el pasado
  • Información sobre problemas de salud que tienden a ser de herencia familiar
  • Preguntas que quieras hacerle al médico

Qué esperar del médico

Es posible que el médico te haga las siguientes preguntas:

  • ¿Cuándo notaste por primera vez el problema en tu hijo?
  • ¿Le está causando dolor a tu hijo?
  • ¿Tu hijo está teniendo dificultad para respirar?
  • ¿Algún familiar recibió tratamiento para la escoliosis?
  • ¿Tu hijo creció rápidamente durante los últimos seis meses?
  • ¿Tu hija comenzó a menstruar? ¿Durante cuánto tiempo?