Pérdida del embarazo: cómo afrontarla

La pérdida de un embarazo cambia a tu familia para siempre. Para sobrevivir al impacto emocional de la pérdida de un embarazo, cuídate bien y acude a los demás para recibir apoyo.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

La pérdida de un embarazo puede ser devastadora, independientemente de cuándo ocurra o de las circunstancias. Sin embargo, el tiempo sanará la herida. Permítete llorar la pérdida y aceptar lo que sucedió, y luego mira hacia adelante.

Entender el proceso de luto

Después de la pérdida de un embarazo, puedes tener una variedad de emociones, como las siguientes:

  • Negación. Al principio, tal vez, sea imposible entender lo que sucedió. Probablemente estés impactado o no lo creas.
  • Culpa. Es posible que te preguntes si podrías haber hecho algo para impedir la pérdida del embarazo.
  • Ira. Sin importar lo que provocó la pérdida, es posible que te enojes contigo mismo, con tu cónyuge o tu pareja, con el médico o con un poder superior. Es probable que también te enojes por la injusticia de la pérdida.
  • Depresión. Puedes tener síntomas de depresión, como pérdida de interés o de placer en actividades normales, cambios en hábitos alimentarios o de sueño, y problemas para concentrarte y para tomar decisiones.
  • Envidia. Posiblemente envidies intensamente a los futuros padres. Puede parecer que, de repente, hay bebés y mujeres embarazadas dondequiera que miras.
  • Anhelo. Es probable que tengas sentimientos de añoranza profunda acompañada de ansiedad y deseos de estar con tu bebé. También es posible que te imagines qué estarías haciendo ahora con tu bebé.

Otros seres queridos, incluidos los abuelos del bebé, pueden tener emociones similares, como ansiedad, amargura o impotencia.

Estar de luto lleva tiempo. Durante el proceso de luto, es probable que algunas emociones pasen rápido y otras permanezcan. Posiblemente evites a otras personas por completo.

Es posible que también tengas contratiempos, como sentimientos de ira o de culpa que regresan una vez que pensaste que lo habías superado. Algunas situaciones, como asistir a la fiesta de bienvenida para un bebé o ver a un bebé nuevo, pueden ser difíciles de afrontar. Está bien. Excúsate de las situaciones potencialmente dolorosas hasta que sientas que puedes manejarlas.

Avanza hacia la recuperación

A continuación te damos algunos consejos para hacer que la recuperación sea un poco más sencilla. Selecciona y escoge los que crees que podrían ser útiles.

  • Toma tus propias decisiones. Los amigos bienintencionados o los seres queridos pueden sugerirte que te deshagas de todo lo que te recuerde a tu bebé, como la ropa de maternidad o los artículos para bebé, pero la decisión depende de ti. Si no estás lista para guardar estas cosas, tómate el tiempo que necesites.
  • Crea recuerdos de tu bebé. Quizás quieras darle un nombre a tu bebé. Es posible que también encuentres consuelo si organizas un funeral, personalizas una joya, plantas un árbol o rindes otro homenaje en honor a tu bebé. También puedes pedirle al personal del hospital que tome las huellas de las manos o los pies del bebé, o que lo hagan bautizar o bendecir. Incluso podrías envolver al bebé o tomarte fotos con él. Algunos fotógrafos profesionales se especializan en trabajar con familias que sufren la pérdida de un embarazo.
  • Bebe lentamente. Algunos días serán mejores que otros. Si te agobia pensar en el futuro, concéntrate en atravesar un día a la vez. Si puedes, espera para tomar decisiones importantes, como comprar una casa o cambiar de trabajo.
  • Cuídate. Descansa bien, aliméntate de manera saludable e incluye actividad física en tu rutina diaria. No recurras al tabaco ni al alcohol para aliviar el dolor. Toma medicamentos solo con la orientación de un médico.
  • Habla con tu pareja. No esperes que tu cónyuge o tu pareja afronte el duelo de la misma manera en que tú lo haces. Quizás uno de ustedes quiera hablar sobre el bebé y expresar sus emociones, mientras que el otro prefiera retraerse. Sean abiertos y sinceros entre ustedes cuando lidien con sus sentimientos.
  • Lleva un diario personal. Escribir tus pensamientos y sentimientos puede ser una salida eficaz para el dolor. También puedes escribir cartas, notas o poemas dirigidos al bebé o que traten del bebé.
  • Busca ayuda de los demás. Tal vez los amigos o los seres queridos no sepan qué decir o cómo ayudar. Avísales cuando necesites su apoyo. Si quieres hablar del bebé o si te gustaría mantener vivo su recuerdo, hazles saber a tus amigos y seres queridos cómo te sientes.
  • Únete a un grupo de apoyo. Compartir la experiencia con otras personas que han sufrido la pérdida de un embarazo, ya sea en persona o en línea, puede ser reconfortante. Un miembro de la iglesia o los consejeros espirituales pueden ser otra buena fuente de consejos o asesoramiento. Los abuelos del bebé y otros seres queridos podrían beneficiarse de un tipo de apoyo similar.

Si los sentimientos de depresión parecen prolongarse o si tienes problemas para hacer las actividades cotidianas, consulta con tu médico, con un proveedor de atención de la salud mental o con un terapeuta de duelo para obtener apoyo profesional.

Esperanza para el futuro

Muchas mujeres que pierden un embarazo tienen embarazos exitosos posteriormente. Una vez que el dolor del duelo se vaya, tú y tu pareja pueden hablar sobre intentarlo nuevamente y, si eso desean, sobre cuándo hacerlo. Otro embarazo puede producir sentimientos de tristeza por la pérdida anterior, pero también puede inspirar esperanza para el futuro.

June 13, 2018 See more In-depth