Varios factores pueden aumentar el riesgo de desprendimiento de la placenta, entre ellos:

  • Desprendimientos prematuros de placenta. Si has experimentado desprendimiento de la placenta antes, tienes mayor riesgo de experimentarlo nuevamente.
  • Presión arterial alta. La presión arterial alta, sea crónica o resultado de un embarazo, aumenta el riesgo de desprendimiento de la placenta.
  • Traumatismo abdominal. Un traumatismo abdominal, como una caída o algún otro tipo de golpe al abdomen, hace que el desprendimiento de la placenta sea más probable.
  • Abuso de sustancias. El desprendimiento de la placenta es más frecuente en mujeres que fuman o consumen cocaína durante el embarazo.
  • Rotura prematura de las membranas. Durante el embarazo, el bebé está rodeado y protegido por una membrana llena de fluidos llamada «saco amniótico». El riesgo de desprendimiento de la placenta aumenta si el saco pierde fluidos o se rompe antes de comenzar el trabajo de parto.
  • Trastornos de coagulación sanguínea. Cualquier enfermedad que impida la coagulación sanguínea aumenta el riesgo de desprendimiento de la placenta.
  • Embarazo múltiple. Si estás gestando más de un bebé, el parto del primer bebé puede ocasionar cambios en el útero que desencadenan el desprendimiento de la placenta antes del parto del otro bebé o bebés.
  • Edad de la madre. El desprendimiento de la placenta es más frecuente en las mujeres de mayor edad, especialmente después de los 40 años.
Dec. 13, 2014