Diagnóstico

Los médicos diagnostican la enfermedad inflamatoria pélvica tomando como base los signos y síntomas, un examen pélvico, un análisis de secreción vaginal y cultivos cervicales o pruebas de orina.

En el examen pélvico, el médico primero revisará la región pélvica en busca de signos y síntomas de enfermedad inflamatoria pélvica. Luego, el médico podría utilizar hisopos de algodón para recolectar muestras de la vagina y del cuello uterino. Las muestras se analizarán en un laboratorio a fin de determinar el organismo que está causando la infección.

Para confirmar el diagnóstico o determinar la extensión de la infección, es posible que el médico te recomiende otras pruebas, como por ejemplo:

  • Análisis de sangre y de orina. Estos análisis sirven para medir el recuento de glóbulos blancos, que podría indicar una infección, y marcadores que sugieren inflamación. El médico también podría recomendarte análisis para detectar las infecciones por el VIH y de transmisión sexual, que a veces están relacionadas con la enfermedad inflamatoria pélvica.
  • Ecografía. Esta prueba utiliza ondas sonoras para producir imágenes de los órganos genitales.
  • Laparoscopia. Durante este procedimiento, el médico inserta un instrumento iluminado y delgado a través de una pequeña incisión en el abdomen para ver los órganos pélvicos.

Tratamiento

El tratamiento para la enfermedad inflamatoria pélvica puede comprender lo siguiente:

  • Antibióticos. El médico te recetará una combinación de antibióticos que deberás comenzar a tomar de inmediato. Después de recibir los resultados del análisis de laboratorio, es posible que el médico modifique los medicamentos que estés tomando para adaptarlos de mejor modo a la causa de la infección. Es probable que tengas una consulta de seguimiento con el médico a los tres días para garantizar que el tratamiento esté funcionando.

    Asegúrate de tomar todos los medicamentos, incluso si te empiezas a sentir mejor después de unos días. El tratamiento con antibióticos puede ayudar a prevenir complicaciones graves, pero no puede revertir los daños ocasionados.

  • Tratamiento para tu pareja. Para prevenir la reinfección con infecciones de transmisión sexual, las parejas sexuales deberían hacerse revisar y tratar. Es posible que las parejas infectadas no presenten síntomas evidentes.
  • Abstinencia temporal. Evita las relaciones sexuales hasta completar el tratamiento y hasta que las pruebas indiquen que la infección ya no afecta a ninguna de las parejas.

La mayoría de las mujeres con enfermedad inflamatoria pélvica solo necesitan tratamiento ambulatorio. Sin embargo, si la enfermedad es grave, estás embarazada o si los medicamentos orales no fueron efectivos, es posible que necesites hospitalizarte. Posiblemente recibas antibióticos por vía intravenosa, seguidos de antibióticos de administración oral.

Raramente se necesita una cirugía. Sin embargo, si un absceso se rompe o hay riego de que lo haga, es posible que el médico proceda a su drenaje. También es posible que necesites cirugía si no respondes al tratamiento con antibióticos o tienes un diagnóstico dudoso, por ejemplo, si no presentas uno o más signos o síntomas de la enfermedad inflamatoria pélvica.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

A muchas mujeres se les diagnostica enfermedad inflamatoria pélvica junto con una infección de transmisión sexual. Puede ser traumático descubrir que padeces una infección de transmisión sexual. Toma medidas de inmediato para obtener tratamiento y prevenir una reinfección.

Si sufriste más de un episodio de la enfermedad inflamatoria pélvica, tienes riesgo de padecer esterilidad. Si has intentado quedar embarazada y no lo lograste, pide una consulta con el médico para realizar una evaluación de esterilidad.

El médico o un especialista en medicina reproductiva posiblemente realicen análisis para determinar si tus antecedentes de enfermedad inflamatoria pélvica son la causa del problema.

Preparación para la consulta

Si presentas signos o síntomas de enfermedad inflamatoria pélvica, solicita una consulta con el médico o con un profesional de salud.

A continuación, encontrarás información sobre qué puedes hacer para prepararte para la consulta y saber qué debes esperar del médico.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, pregunta si debes hacer algo con anticipación.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, vitaminas o suplementos que tomes.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Algunas preguntas básicas son:

  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Es una infección de transmisión sexual?
  • ¿Mi pareja debería someterse a pruebas o tratamientos?
  • ¿Debo dejar de tener relaciones sexuales durante el tratamiento? ¿Cuánto debería esperar?
  • ¿Cómo puedo prevenir futuros episodios de la enfermedad inflamatoria pélvica?
  • ¿Esto afectará mi capacidad para quedar embarazada?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Puedo recibir tratamiento en casa? ¿O debo ir al hospital?
  • ¿Hay algún material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web recomiendas?
  • ¿Necesito volver para seguimiento?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Tienes una pareja sexual nueva o varias parejas?
  • ¿Usas siempre preservativos?
  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Qué síntomas tienes?
  • ¿Estás teniendo dolores pélvicos?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
May 17, 2016
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Enfermedad inflamatoria pélvica