Diagnóstico

Tu médico evaluará tu afección según los signos y síntomas, un examen y pruebas. Este profesional puede remitirte a un médico especializado en problemas del sueño para una evaluación más profunda.

Durante la exploración física, el médico examinará la parte posterior de la garganta, la boca y la nariz para detectar tejido excedente o anormalidades. El médico podría medir la circunferencia del cuello y la cintura, y verificar la presión arterial.

Un especialista del sueño puede hacer evaluaciones adicionales para diagnosticar tu afección, determinar su gravedad y planificar el tratamiento. La evaluación podría implicar quedarse en un centro del sueño durante una noche para controlar la respiración y otras funciones corporales mientras duermes.

Pruebas

Los exámenes para detectar la apnea obstructiva del sueño incluyen:

  • Polisomnografía. Durante este estudio del sueño, te conectan a un equipo que controla la actividad del corazón, de los pulmones y del cerebro, los patrones de respiración, los movimientos de los brazos y las piernas, y los niveles de oxígeno en sangre mientras duermes.

    Te podrán monitorear toda la noche, o, en el caso del estudio de media noche, parte de la noche.

    En el estudio de media noche, te controlarán durante la primera mitad de la noche. Si te diagnostican apnea obstructiva del sueño, el personal quizás te despierte y te aplique presión positiva continua de las vías respiratorias para la segunda mitad de la noche.

    Este estudio del sueño también puede ayudar a encontrar otros trastornos del sueño que pueden causar somnolencia diurna excesiva, pero que requieren tratamientos diferentes, como movimientos de las piernas durante el sueño (movimientos periódicos de las extremidades) o episodios repentinos de sueño durante el día (narcolepsia).

  • Pruebas para apnea del sueño en el hogar. En ciertas circunstancias, el médico puede proporcionarte una versión casera de la polisomnografía para diagnosticar la apnea obstructiva del sueño. Esta prueba generalmente involucra la medición del flujo de aire, los patrones de respiración y los niveles de oxígeno en la sangre, y posiblemente los movimientos de las extremidades y la intensidad del ronquido.

Tratamiento

Cambios en el estilo de vida

Para los casos más leves de apnea obstructiva del sueño, el médico puede recomendar cambios en el estilo de vida:

  • Baja de peso, si tienes sobrepeso.
  • Haz ejercicio con regularidad.
  • Beber alcohol con moderación, o no hacerlo. No bebas en las horas antes de acostarte.
  • Deja de fumar.
  • Usa un descongestionante nasal o medicamentos contra la alergia.
  • No duermas boca arriba.
  • Evita tomar medicamentos sedantes, como ansiolíticos o pastillas para dormir.

Si estas medidas no mejoran el sueño o si la apnea es de moderada a grave, el médico puede recomendar otros tratamientos. Ciertos dispositivos pueden ayudar a abrir las vías respiratorias bloqueadas. En otros casos, será necesario hacer una cirugía.

Tratamientos

  • Presión positiva en las vías respiratorias. Si tienes apnea obstructiva del sueño, podrías beneficiarte de la presión positiva en las vías respiratorias. En este tratamiento, una máquina suministra presión de aire a través de una pieza que ajusta a la nariz o que se coloca sobre la nariz y la boca mientras duermes.

    La presión positiva en las vías respiratorias reduce el número de eventos respiratorios que ocurren mientras duermes, reduce la somnolencia diurna y mejora tu calidad de vida.

    El tipo más común se llama presión positiva continua sobre las vías respiratorias. Con este tratamiento, la presión del aire respirado es continua, constante y algo mayor que la del aire del ambiente, lo cual es suficiente para mantener abiertas las vías respiratorias superiores. Esta presión de aire evita la apnea obstructiva del sueño y los ronquidos.

    Aunque la presión positiva continua sobre las vías respiratorias es el método más exitoso y más comúnmente utilizado para tratar la apnea obstructiva del sueño, a algunas personas la mascarilla les resulta molesta, incómoda o ruidosa. Sin embargo, las máquinas más nuevas son más pequeñas y menos ruidosas que las más viejas, y hay una variedad de diseños de mascarillas para elegir.

    Además, con un poco de práctica, la mayoría de las personas aprenden a ajustar la mascarilla para que les resulte cómoda y segura. Es posible que tengas que probar diferentes tipos para encontrar una mascarilla adecuada. Hay varias opciones disponibles, como máscaras nasales, almohadillas nasales o máscaras faciales.

    Si tienes dificultades particulares para tolerar la presión, algunas máquinas tienen funciones de presión adaptables especiales para mejorar la comodidad. También podrías beneficiarte con el uso de un humidificador junto con su sistema de presión positiva continua sobre las vías respiratorias.

    La presión positiva continua sobre las vías respiratorias puede administrarse a una presión continua (fija) o variada (autoajuste). En la presión positiva continua sobre las vías respiratorias fija, la presión se mantiene constante. En la presión positiva continua sobre las vías respiratorias con autoajuste, los niveles de presión se ajustan si el dispositivo detecta un aumento de la resistencia en las vías respiratorias.

    La bipresión positiva en las vías respiratorias (BPAP), otro tipo de presión positiva en las vías respiratorias, proporciona una cantidad preestablecida de presión cuando se inhala y una cantidad diferente cuando se exhala.

    La presión positiva continua sobre las vías respiratorias se utiliza más comúnmente porque se la ha estudiado en profundidad para la apnea obstructiva del sueño y ha demostrado ser eficaz para tratar esa afección. Sin embargo, para las personas que tienen dificultad para tolerar la presión positiva continua sobre las vías respiratorias fija, puede valer la pena probar con la BPAP o la APAP.

    No dejes de usar la máquina de presión positiva en las vías respiratorias si tienes problemas. Consulta con el médico para ver qué ajustes puedes hacer para que te resulte más cómoda.

    Además, comunícate con el médico si aún roncas a pesar del tratamiento, si comienzas a roncar de nuevo o si tu peso aumenta o disminuye en un 10 % o más.

  • Boquilla (dispositivo oral). Aunque la presión positiva en las vías respiratorias suele ser un tratamiento eficaz, los dispositivos bucales son una alternativa para algunas personas con apnea obstructiva del sueño leve o moderada. También se utiliza para personas con apnea del sueño grave que no pueden usar presión positiva continua sobre las vías respiratorias. Estos dispositivos pueden reducir la somnolencia y mejorar tu calidad de vida.

    Estos dispositivos están diseñados para mantener la garganta abierta. Algunos dispositivos mantienen las vías respiratorias abiertas al empujar la mandíbula hacia adelante, lo que a veces puede aliviar los ronquidos y la apnea obstructiva del sueño. Otros dispositivos mantienen la lengua en una posición diferente.

    Si tú y tu médico deciden explorar esta opción, tendrás que consultar a un dentista con experiencia en aparatos dentales para medicina oral del sueño para el ajuste y la terapia de seguimiento. Hay varios dispositivos disponibles. Se necesita un seguimiento riguroso para garantizar el éxito del tratamiento y que el uso del dispositivo no provoque cambios en tus dientes.

Cirugía u otros procedimientos

Por lo general, se considera la cirugía solo cuando otras terapias no fueron eficaces o no representaron opciones adecuadas para ti. Las opciones quirúrgicas pueden comprender:

  • Extirpación quirúrgica de tejido. La uvulopalatofaringoplastia es un procedimiento en el que el médico extrae tejido de la parte posterior de la boca y la parte superior de la garganta. También se pueden extirpar las amígdalas y las adenoides. Generalmente, la uvulopalatofaringoplastia se realiza en un hospital y requiere anestesia general.
  • Estimulación de las vías respiratorias superiores. Este dispositivo nuevo está aprobado para usar en personas con apnea obstructiva del sueño de moderada a severa que no pueden tolerar la presión positiva continua sobre las vías respiratorias o la presión positiva binivel en las vías respiratorias.

    Se implanta un generador de impulsos pequeño y delgado (estimulador del nervio hipogloso) debajo de la piel que cubre la parte superior de la caja torácica. El dispositivo detecta tus patrones de respiración y, cuando es necesario, estimula el nervio que controla el movimiento de la lengua.

    Los estudios han descubierto que la estimulación de las vías respiratorias superiores conduce a una mejoría significativa en los síntomas de la apnea obstructiva del sueño y en la calidad de vida.

  • Cirugía de la mandíbula (avance maxilomandibular). En este procedimiento, las partes superior e inferior de la mandíbula se desplazan hacia adelante con respecto al resto de los huesos faciales. Con esto se agranda el espacio detrás de la lengua y el paladar blando y se reducen las probabilidades de obstrucción.
  • Abertura quirúrgica en el cuello (traqueotomía). Es posible que necesites esta forma de cirugía cuando fracasan otros tratamientos y tienes apnea obstructiva del sueño severa y potencialmente mortal.

    Durante una traqueotomía, el cirujano hace una abertura en el cuello e inserta un tubo de metal o plástico a través del cual respiras. El aire entra y sale de los pulmones, y elude el paso de aire bloqueado en tu garganta.

Existen otros tipos de cirugía que pueden ayudar a reducir los ronquidos y la apnea del sueño despejando o agrandando las vías respiratorias, tales como:

  • Cirugía nasal para extirpar pólipos o enderezar un tabique torcido entre las fosas nasales (tabique desviado)
  • Cirugía para eliminar las amígdalas o adenoides engrandecidas

Estilo de vida y remedios caseros

En muchos casos, el cuidado personal puede ser la manera más apropiada de lidiar con la apnea obstructiva del sueño. Prueba estos consejos:

  • Baja de peso. Si tienes sobrepeso u obesidad, incluso una pérdida moderada del exceso de peso podría ayudar a aliviar la constricción de las vías respiratorias. Perder peso también puede mejorar tu salud y calidad de vida, y puede reducir la somnolencia durante el día.
  • Haz ejercicio. El ejercicio, como el ejercicio aeróbico y el fortalecimiento muscular, puede ayudar a mejorar tu afección. Trata de hacer ejercicio unos 150 minutos a la semana y, en general, trata de hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana.
  • Evita el alcohol y medicamentos como los ansiolíticos y las pastillas para dormir. El alcohol y algunos ansiolíticos y somníferos pueden empeorar la apnea obstructiva del sueño y la somnolencia.
  • Duerme de lado o boca abajo, en lugar de boca arriba. Si duermes boca arriba, es posible que la lengua y el paladar blando se apoyen en la parte posterior de la garganta y bloqueen las vías respiratorias.

    Para evitar dormir boca arriba, trata de coser una pelota de tenis en la parte posterior de la camiseta de tu pijama o coloca almohadas detrás de ti mientras duermes de lado.

  • Mantén las fosas nasales abiertas mientras duermes. Si tienes congestión, usa un atomizador nasal de solución salina para ayudar a mantener abiertas las fosas nasales. Habla con tu médico acerca del uso de descongestionantes nasales o antihistamínicos, ya que algunos medicamentos pueden recomendarse solo para uso a corto plazo.

Prepárate para tu consulta

Si sospechas que tienes apnea obstructiva del sueño, es probable que primero acudas a tu médico de atención primaria. Tu médico puede remitirte a un especialista del sueño.

A continuación, encontrarás información que te ayudará a prepararte para la cita.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta los requisitos previos a la cita. Cuando programes la cita, pregunta si hay algo que debes hacer con anticipación, como por ejemplo, llevar un diario del sueño.

    En un diario del sueño, registras tus patrones de sueño, es decir, la hora a la que te acuestas, las horas que duermes, las veces que te despertaste por la noche y la hora a la que te despiertas; así como tu rutina diaria, siestas y cómo te sientes durante el día.

  • Anota tus síntomas, incluidos los que no parecen estar relacionados con el motivo de tu cita, y cuándo comenzaron.
  • Anota información personal esencial, como problemas de salud actuales o nuevos, situaciones de estrés importantes o cambios recientes en tu vida.
  • Trae una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes, incluidas las dosis. Incluye todo lo que hayas tomado para ayudarte a dormir.
  • Asiste con tu pareja, si es posible. Él o ella pueden brindar información sobre la cantidad de horas que duermes y la calidad de tu descanso. Si no puedes llevar a tu pareja, pregúntale cómo duermes y si roncas.
  • Escribe las preguntas que quieras hacerle al médico. Preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo con el médico.

En el caso de la apnea obstructiva del sueño, algunas de las preguntas básicas que le puedes hacer al médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme? ¿Debo ir a una clínica de sueño?
  • ¿Cuáles son los tratamientos disponibles y cuál me recomienda?
  • Tengo otras afecciones médicas. ¿Cómo puedo controlarlas de manera conjunta?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar de tu médico

Una parte fundamental de la evaluación de la apnea obstructiva del sueño es una historia detallada, lo que significa que el médico te hará muchas preguntas. Estos pueden incluir lo siguiente:

  • ¿Cuándo notaste los síntomas por primera vez?
  • ¿Los síntomas son intermitentes o siempre los tienes?
  • ¿Roncas? Si es así, ¿tu ronquido despierta a otra persona?
  • ¿Roncas en todas las posiciones de sueño o solo cuando duermes boca arriba?
  • ¿Alguna vez roncas, resoplas, jadeas o te ahogas despierto?
  • ¿Alguien observó que dejaras de respirar mientras duermes?
  • ¿Cuán descansado te sientes cuando te despiertas? ¿Estás cansado durante el día?
  • ¿Tienes dolor de cabeza o sequedad en la boca cuando te despiertas?
  • ¿Te duermes o tienes problemas para mantenerte despierto mientras estás sentado en silencio o manejando?
  • ¿Duermes siestas durante el día?
  • ¿Tienes familiares con problemas de sueño?

Qué puedes hacer mientras tanto

  • Intenta dormir de lado. La mayoría de las formas de la apnea obstructiva del sueño se alivia cuando duermes de lado.
  • Evita beber alcohol antes de acostarte. El alcohol empeora la apnea obstructiva del sueño.
  • Si te sientes somnoliento, no manejes. Si tienes apnea obstructiva del sueño, la somnolencia diurna te puede poner en mayor riesgo de tener accidentes automovilísticos. Para que no corras peligro, programa descansos. Si un amigo cercano o un familiar te dice que te ves más somnoliento de lo que te sientes, intenta no conducir.