Diagnóstico

La miopía se diagnostica a través de un examen ocular básico, que incluye una evaluación de la refracción y un examen de salud ocular.

Una evaluación de la refracción permite determinar si tienes problemas de visión, como miopía o hipermetropía, astigmatismo o presbicia. El médico puede usar varios instrumentos y pedirte que mires a través de varios lentes para evaluar tu visión de cerca y de lejos.

El oftalmólogo probablemente te pondrá gotas en los ojos para dilatar tus pupilas para el examen de salud ocular. Esto puede hacer que tus ojos sean más sensibles a la luz durante algunas horas después del examen. La dilatación le permite al médico obtener visiones más amplias del interior de los ojos.

Tratamiento

The standard goal of treating nearsightedness is to improve vision by helping focus light on your retina through the use of corrective lenses or refractive surgery. Managing nearsightedness also includes regular monitoring for complications of the condition, including glaucoma, cataracts, retinal tears and detachments, and damage to central retinal areas.

Lentes graduadas

Al usar lentes correctoras para tratar la miopía, se contrarresta el aumento de la curvatura de la córnea o la mayor longitud del ojo. Algunos de los tipos de lentes graduadas son las siguientes:

  • Anteojos. Esta es una manera simple y segura de corregir los problemas de la vista causados por la miopía. La variedad de lentes para anteojos es amplia. Hay lentes monofocales, bifocales, trifocales y multifocales progresivas.
  • Lentes de contacto. Estas lentes se colocan en los ojos. Están disponibles en una variedad de materiales y diseños. Pueden ser blandas y rígidas permeables al gas con diseños esféricos, tóricos y multifocales. Pregúntale al oculista cuáles son las ventajas y las desventajas de las lentes de contacto y cuál es la mejor opción para ti.

Cirugía refractaria

La cirugía refractaria reduce la necesidad de usar anteojos y lentes de contacto. El cirujano ocular usa un haz de láser para dar nueva forma a la córnea y esto genera una disminución de la prescripción para la miopía. Incluso después de la cirugía, puede que necesite usar gafas en algún momento.

  • Cirugía ocular LASIK. Mediante este procedimiento, el cirujano ocular crea un colgajo delgado en la córnea. Luego emplea un láser para quitar capas internas de la córnea para aplanar su forma redondeada. La recuperación posterior a una cirugía ocular LASIK suele ser más rápida y ocasiona menos malestar que las otras cirugías de córnea.
  • Queratectomía subepitelial asistida por láser (LASEK). El cirujano crea un colgajo ultradelgado en la cubierta protectora externa de la córnea (epitelio). Luego, usa un láser para dar nueva forma a las capas externas de la córnea, aplanar su curvatura y luego recoloca el epitelio.
  • Queratectomía fotorrefractiva (PRK). Este procedimiento es similar al LASEK, pero el cirujano elimina por completo el epitelio y luego usa el láser para dar nueva forma a la córnea. No se vuelve a colocar el epitelio sino que crece de nuevo de forma natural, de acuerdo con la nueva forma de la córnea.

Consulta con el médico sobre los posibles efectos secundarios ya que este procedimiento no es reversible. No se recomienda someterse a cirugía refractaria hasta que se estabilice la prescripción de miopía.

Tratamientos para ralentizar o detener la evolución de la miopía

Los investigadores los profesionales de la salud continúan buscando enfoques más eficaces para detener el empeoramiento de la miopía que ocurre con el tiempo. Las terapias más prometedoras halladas hasta la fecha incluyen las siguientes:

  • El medicamento tópico, atropina. Las gotas tópicas de atropina se usan con frecuencia para dilatar la pupila del ojo, a menudo como parte de los exámenes de la vista o antes y después de la cirugía ocular. Las gotas de atropina en varias dosis también pueden ayudar a retardar la progresión de la miopía. No se conoce el mecanismo exacto de este efecto.
  • Pasar más tiempo en exteriores. Pasar tiempo en el exterior durante la adolescencia y los primeros años de la adultez puede disminuir el riesgo de tener miopía más adelante. Los investigadores creen que la exposición a los rayos ultravioleta (UV) del sol puede cambiar la estructura molecular de la esclerótica y la córnea, y ayudarla a mantener su forma.
  • Lentes de contacto de doble enfoque. Se ha demostrado que un nuevo tipo de lente de contacto de doble enfoque frena la progresión de la miopía en niños de 8 a 12 años.
  • Ortoqueratología. Con este procedimiento, usas lentes de contacto rígidos y permeables al gas durante varias horas al día hasta que la curvatura del ojo se iguala. Luego, usarás los lentes con menor frecuencia para mantener la nueva forma. Si suspendes este tratamiento, los ojos regresan a su forma anterior. Hay pruebas de que este lente frena el alargamiento del globo ocular miope, lo que disminuye la miopía.

Estilo de vida y remedios caseros

En este momento, no puedes evitar la miopía. Sin embargo, algunos estudios indican que es posible que puedas retrasar su avance. Sin embargo, puedes ayudar a protegerte los ojos y la vista con los siguientes consejos:

  • Realízate exámenes oculares. Hazlo de manera periódica aunque veas bien.
  • Controla las enfermedades crónicas. Algunas enfermedades, como la diabetes y la hipertensión arterial, pueden afectar la vista si no se tratan de forma adecuada.
  • Protege los ojos del sol. Usa anteojos de sol que bloqueen la radiación ultravioleta (UV).
  • Evita las lesiones oculares. Usa equipo protector ocular cuando realices ciertas actividades, como hacer deporte, cortar el césped, pintar o usar productos que despidan gases tóxicos.
  • Come alimentos saludables. Trata de consumir muchas hortalizas de hoja verde, otras verduras y frutas. Además, hay estudios que indican que los ojos se benefician si también incluyes en la dieta pescados ricos en ácidos grasos omega-3, como el atún y el salmón.
  • No fumes. Como sucede con el resto del cuerpo, el tabaquismo puede afectar negativamente la salud ocular.
  • Utiliza las lentes correctivas adecuadas. Las lentes correctas optimizarán tu vista. Si te haces exámenes periódicos, te asegurarás de tener una prescripción correcta. Existe evidencia de que utilizar una corrección insuficiente puede aumentar el desarrollo de la miopía.
  • Usa una buena iluminación. Prende o aumenta la intensidad de las luces para ver mejor.
  • Reduce la fatiga ocular. Quita la vista de la computadora o de los objetos cercanos (por ejemplo, al leer) cada 20 minutos (durante 20 segundos) y mira objetos que estén a unos 20 pies de distancia.
  • Consulta a tu médico inmediatamente si experimentas alguno de estos síntomas: pérdida repentina de la visión en un ojo con o sin dolor; visión nublada o borrosa repentina; visión doble; o si ves destellos de luz, puntos negros o halos alrededor de las luces. Esto puede ser un trastorno médico u ocular grave.

Preparación para la consulta

Si tienes una afección ocular, encontrarás tres tipos de especialistas que te podrán ayudar:

  • Oftalmólogo. Un oftalmólogo es un especialista en las enfermedades de los ojos con un título de médico (M.D.) o de licenciado en osteopatía (D.O.) que realizó una residencia. Los oftalmólogos están capacitados para realizar exploraciones oculares completas, recetar lentes correctoras, diagnosticar y tratar trastornos oculares comunes y complejos, y realizar cirugías oculares.
  • Optometrista. Un optometrista tiene un título de especialista en optometría. Los optometristas están capacitados para llevar a cabo evaluaciones oculares completas, recetar lentes correctivas, y diagnosticar y tratar trastornos visuales comunes.
  • Óptico. Un óptico es un especialista que se encarga de ayudar a las personas con los anteojos o las lentes de contacto según la receta del oftalmólogo o del optometrista. En algunos estados, los ópticos deben tener una licencia. Los ópticos no están capacitados para diagnosticar o tratar enfermedades oculares.

Sin importar el tipo de especialista de la visión que elijas, esta información te ayudará a prepararte para la cita.

Qué puedes hacer

  • Si ya usas anteojos, llévalos a la cita. Tu médico tiene un dispositivo que mide la graduación de los anteojos recetados que usas actualmente. Si usas lentes de contacto, lleva a la cita el estuche de lentes de contacto vacío de cada ojo.
  • Haz una lista de los síntomas que presentas, como dificultad para leer de cerca o dificultad para conducir de noche.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes.
  • Prepara una lista de preguntas para hacerle al médico.

Preparar una lista de preguntas puede ayudarte a aprovechar tu visita. Si tienes miopía, estas son algunas preguntas básicas que puedes hacer:

  • ¿Cuándo debo comenzar a usar lentes correctivas?
  • ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de usar anteojos?
  • ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de usar lentes de contacto?
  • ¿Con qué frecuencia recomienda que deba hacerme examinar los ojos?
  • ¿Existen tratamientos más permanentes, como cirugía ocular, que sean una opción para mí?
  • Si es así, ¿qué me recomienda?
  • ¿Qué tipo de efectos secundarios pueden presentarse con estos tratamientos?
  • ¿Mi seguro pagará los procedimientos quirúrgicos o la colocación de las lentes de contacto?
  • ¿Tiene folletos u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

Qué esperar del médico

El médico podría hacerte estas preguntas:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Mejora tu visión si entrecierras los ojos o mueves los objetos más cerca (o más lejos)?
  • ¿Algún familiar usa anteojos o lentes de contacto? ¿Sabes qué edad tenían estas personas cuando comenzaron a tener problemas en la vista?
  • ¿Cuándo comenzaste a usar anteojos o lentes de contacto?
  • ¿Tienes algún problema médico, como la diabetes?
  • ¿Tomas nuevos medicamentos, suplementos o preparaciones a base de hierbas?