Diagnóstico

Si tienes riesgo de sufrir linfedema (por ejemplo, si recientemente te sometiste a una cirugía para el cáncer con compromiso de los ganglios linfáticos), el médico puede diagnosticarte linfedema en función de los signos y síntomas.

Si la causa del linfedema no es tan evidente, el médico puede pedir pruebas de diagnóstico por imágenes para estudiar el sistema linfático. Estas son algunas de las pruebas:

  • Resonancia magnética. La resonancia magnética utiliza un campo magnético y ondas de radio para producir imágenes tridimensionales de alta resolución.
  • Tomografía computarizada (TC). Esta técnica radiográfica genera imágenes transversales detalladas de las estructuras del cuerpo. Las tomografías computarizadas pueden revelar bloqueos en el sistema linfático.
  • Ecografía Doppler. Esta variante de la ecografía convencional analiza la presión y el flujo sanguíneo haciendo rebotar ondas sonoras de alta frecuencia (ultrasonido) en los glóbulos rojos. La ecografía puede ayudar a encontrar obstrucciones.
  • Gammagrafía del sistema linfático (linfogammagrafía). Durante esta prueba, te inyectan un tinte radioactivo y después una máquina te realiza una exploración. Las imágenes que se obtienen muestran el tinte en movimiento a través de los vasos linfáticos, donde se destacan los bloqueos.

Tratamiento

El linfedema no tiene cura. El tratamiento se centra en disminuir la hinchazón y controlar el dolor. Los tratamientos para el linfedema son:

  • Ejercicios. Los ejercicios livianos en los cuales mueves el miembro afectado pueden fomentar el drenaje del líquido linfático y ayudar a prepararte para las actividades cotidianas, como cargar los artículos de almacén. Los ejercicios no deben ser extenuantes ni agotarte, aunque deben centrarse en una suave contracción de los músculos del brazo o de la pierna. Un terapeuta certificado en linfedema puede enseñarte ejercicios que te podrían resultar útiles.

  • Envolver el brazo o la pierna. Envolver un miembro completo favorece que el líquido linfático fluya nuevamente hacia el tronco. Las vendas deben estar más ajustadas a la altura de los dedos de los pies o de las manos y tienen que estar cada vez más flojas a medida que se alejan. Un terapeuta en linfedema puede enseñarte cómo envolver el brazo o la pierna.

  • Masajes. Una técnica de masaje especial llamada «drenaje linfático manual» puede favorecer la circulación del líquido linfático para alejarlo del brazo o de la pierna. Además, varios tratamientos de masajes pueden ser beneficiosos para las personas con cáncer activo. Asegúrate de trabajar con una persona especializada en estas técnicas.

    El masaje no es para cualquiera. Evita los masajes si tienes una infección en la piel, coágulos sanguíneos o una enfermedad activa en las zonas donde se vaya a hacer el drenaje linfático.

  • Compresión neumática. Una manga que se coloca sobre el brazo o la pierna afectados se conecta a una bomba que la infla en forma intermitente, ejerciendo presión sobre el brazo o la pierna para alejar el líquido linfático de los dedos de las manos o de los pies.

  • Prendas de compresión. Las medias o mangas largas fabricadas para comprimir el brazo o la pierna favorecen que el líquido linfático fluya hacia afuera del miembro afectado. Ponte una prenda de compresión cuando hagas ejercicio con el miembro afectado.

    Para conseguir un ajuste adecuado de la prenda de compresión, asesórate con un profesional. Pregúntale al médico dónde puedes comprar prendas de compresión en tu comunidad. Algunas personas necesitan prendas de compresión hechas a medida.

    Si tienes dificultades para colocarte o quitarte la prenda de compresión, hay técnicas y elementos especiales que pueden ayudarte con esto. Evalúa tus opciones con el terapeuta especializado en linfedema. Además, si ni las prendas ni los paños de compresión son una opción, quizás pueda resultarte útil un dispositivo de compresión con sujetadores de tela.

  • Terapia descongestiva completa. Este enfoque consiste en combinar terapias con cambios en el estilo de vida. En general, la terapia descongestiva completa no se recomienda a personas con presión arterial alta, diabetes, parálisis, insuficiencia cardíaca, coágulos sanguíneos o infecciones agudas.

En casos de linfedema grave, el médico puede considerar la cirugía para eliminar el tejido excedente del brazo o de la pierna, y así disminuir la hinchazón. También existen técnicas quirúrgicas más nuevas que podrían ser adecuadas, como la anastomosis linfovenosa o los trasplantes de ganglios linfáticos.

Estudios clínicos

Explora los estudios de Mayo Clinic de evaluación de tratamientos, intervenciones y análisis nuevos como medio para prevenir, detectar, tratar o controlar esta enfermedad.

Estudios clínicos

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Estrategias de afrontamiento y apoyo

Saber que no existe una cura para el linfedema puede ser frustrante. Sin embargo, puedes controlar algunos aspectos del linfedema. Para ayudarte a afrontar la enfermedad, intenta lo siguiente:

  • Averigua todo lo que puedas sobre el linfedema. Saber de qué se trata el linfedema y qué lo provoca puede ayudarte a comunicarte con tu médico o fisioterapeuta.
  • Cuida tu extremidad afectada. Haz el mayor esfuerzo para prevenir las complicaciones en el brazo o en la pierna. Límpiate la piel todos los días, observa cada centímetro de la extremidad afectada en busca de posibles problemas, como grietas o cortes. Aplica una loción para prevenir la piel seca.
  • Cuida todo el cuerpo. Sigue una dieta rica en frutas y vegetales. Si puedes, haz ejercicio todos los días. Reduce el estrés. Trata de dormir lo suficiente. Ocuparte de tu cuerpo te da más energía y favorece la curación.
  • Busca apoyo de otras personas con linfedema. Ya sea que asistas a reuniones de un grupo de apoyo en tu comunidad o que participes en foros de mensajes por Internet y salas de chat, hablar con personas que entienden por lo que estás atravesando te será de ayuda. Comunícate con la National Lymphedema Network (Red Nacional de Linfedema) para encontrar grupos de apoyo en tu zona. La organización también puede ponerte en contacto con otras personas con linfedema.

Preparación para la consulta

La siguiente información te ayudará a prepararte para la cita médica con el médico.

Qué puedes hacer

Haz una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas, incluso los que parezcan no estar relacionados con el motivo por el que programaste la cita médica
  • La información personal más importante, incluso las enfermedades o los traumatismos importantes, los tratamientos oncológicos o los cambios recientes en tu vida
  • Medicamentos, vitaminas y suplementos que tomas
  • Preguntas para hacerle al médico

Para el linfedema, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de esta hinchazón?
  • ¿Puede haber otra causa?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme? ¿Estas pruebas requieren alguna preparación especial?
  • ¿Esta hinchazón es temporal o de larga duración?
  • ¿Cuál es el tratamiento para el linfedema?
  • ¿Hay alternativas al enfoque que sugieres?
  • ¿Existen medicamentos para aliviar la hinchazón?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos en forma conjunta?
  • ¿Tengo que restringir mi dieta o mis actividades?
  • ¿Tienes folletos u otro material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas también.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzó la hinchazón?
  • ¿Ocurrió algo antes de la hinchazón, por ejemplo, tuviste una cirugía, sufriste un traumatismo, te sometiste a radioterapia o tomaste medicamentos nuevos?
  • ¿Tienes otros signos o síntomas?
  • ¿La hinchazón ha sido continua u ocasional?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar la hinchazón?
  • ¿Hay algo que parezca empeorar los síntomas?
  • ¿Intentaste tratar el edema?, ¿cómo resultó?

Qué puedes hacer mientras tanto

Mantén la extremidad afectada lo más elevada posible y protege la piel de las lesiones. La hinchazón del linfedema puede ser un dolor sordo de una lesión o una quemadura, por lo tanto, no uses almohadillas térmicas sobre la extremidad afectada. Humedece la piel a diario.

Linfedema - atención en Mayo Clinic

June 13, 2018
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