No existe una forma segura de prevenir el cáncer de pulmón, pero puedes disminuir los riesgos si haces lo siguiente:

  • No fumes. Si nunca fumaste, no comiences a hacerlo. Habla con tus hijos sobre lo que significa no fumar, así podrán comprender cómo evitar este factor de riesgo importante de cáncer de pulmón. Mantén conversaciones sobre los peligros del cigarrillo con tus hijos con anticipación, para que sepan cómo reaccionar ante la presión de sus compañeros.
  • Deja de fumar. Deja de fumar ahora. Dejar de fumar disminuye el riesgo de cáncer de pulmón, incluso si lo has hecho durante años. Habla con el médico acerca de las estrategias y ayudas para dejar de fumar que te pueden servir para abandonar el hábito. Las opciones comprenden sustitutos de la nicotina, medicamentos y grupos de apoyo.
  • Evita el tabaquismo pasivo. Si vives o trabajas con un fumador, insiste en que deje de fumar. O al menos, pídele que fume afuera. Evita los lugares en donde se fuma, como bares y restaurantes, y trata de hallar opciones de salidas sin humo de cigarrillo.
  • Haz un análisis de radón en tu casa. Haz verificar el nivel de radón en tu casa, sobre todo si vives en una zona donde se sabe que hay problemas con el radón. Los niveles altos de radón se pueden resolver para que tu casa sea más segura. Para obtener información sobre el análisis de radón, comunícate con el departamento local de salud pública o con una delegación local de la American Lung Association (Asociación Americana del Pulmón).
  • Evita las sustancias cancerígenas en el trabajo. Toma medidas para protegerte de la exposición a sustancias químicas tóxicas en el trabajo. Sigue las precauciones de tu empleador. Por ejemplo, si te dan una máscara facial para protegerte, úsala siempre. Pregúntale al médico qué más puedes hacer para protegerte en el trabajo. El riesgo de lesión pulmonar por las sustancias cancerígenas del lugar de trabajo aumenta si fumas.
  • Sigue una dieta con muchas frutas y vegetales. Elige una dieta saludable con variedad de frutas y vegetales. Las fuentes alimentarias de vitaminas y nutrientes son las mejores. Evita tomar grandes dosis de vitaminas en pastillas, ya que pueden ser dañinas. Por ejemplo, los investigadores que querían disminuir el riesgo de cáncer de pulmón en grandes fumadores les dieron suplementos de betacarotenos. Los resultados revelaron que los suplementos, en realidad, aumentaron el riesgo de cáncer en los fumadores.
  • Haz ejercicio la mayor parte de los días de la semana. Si no haces ejercicio con regularidad, comienza de a poco. Trata de hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana.
Sept. 25, 2015