Infección por listeria Síntomas y causas
Descripción general
La infección por listeria es una enfermedad que ocurre a causa de una bacteria que puede transmitirse a través de muchos alimentos. Otro nombre para esta enfermedad es listeriosis. Puede ser muy grave para las personas embarazadas, las personas mayores de 65 años y las personas con sistemas inmunitarios debilitados. Algunos alimentos tienen más probabilidades que otros de estar contaminados con la bacteria. Entre ellos se incluyen los quesos blandos, los fiambres y los productos lácteos que no están pasteurizados, es decir que no recibieron un tratamiento para eliminar las bacterias.
Las personas sanas rara vez se enferman gravemente a causa de una infección por listeria. Sin embargo, la enfermedad puede ser mortal para los fetos, los recién nacidos y las personas con el sistema inmunitario debilitado. El tratamiento rápido con antibióticos puede ayudar a controlar los efectos de la infección por listeria.
La bacteria de la listeria puede sobrevivir a la refrigeración e incluso a la congelación. Por ello, si usted tiene un riesgo más alto de contraer infecciones graves, preste especial atención a lo que consume. Evite los alimentos que tienen más probabilidades de contener la bacteria listeria.
Síntomas
Los síntomas de una infección por listeria dependen en parte del lugar del cuerpo donde se produce la infección. Si afecta el intestino, usted puede tener lo siguiente:
- Heces acuosas, es decir, diarrea.
- Malestar estomacal.
- Vómitos.
Estos síntomas suelen comenzar en el plazo de un día después de comer alimentos contaminados. Por lo general, desaparecen en unos pocos días.
Los gérmenes que causan la infección por listeria también pueden diseminarse a través de la sangre y llegar al cerebro y a la médula espinal. Si esto ocurre, usted podría presentar lo siguiente:
- Fiebre y escalofríos.
- Síntomas similares a los de la gripe, como dolores musculares y fatiga.
- Diarrea o malestar estomacal.
- Dolor de cabeza.
- Rigidez en el cuello.
- Confusión o cambios en el nivel de atención.
- Pérdida de equilibrio.
- Convulsiones.
Estos síntomas suelen comenzar en un plazo de dos semanas después de comer alimentos contaminados. Sin embargo, pueden tardar hasta dos meses en aparecer.
Síntomas durante el embarazo y en los recién nacidos
Durante el embarazo, una infección por listeria probablemente cause solo síntomas leves en la persona embarazada. Pero los efectos en el bebé pueden ser devastadores. El bebé puede morir en el útero o presentar una infección mortal en los primeros días después del nacimiento.
Los síntomas de una infección por listeria en un recién nacido pueden ser sutiles. Pero pueden incluir lo siguiente:
- Falta de apetito.
- Irritabilidad.
- Temperatura alta, es decir, fiebre, o temperatura baja, es decir, hipotermia.
- Vómitos.
- Dificultad para respirar.
- Poco o nada de energía.
- Peso bajo al nacer.
Cuándo consultar a un médico
Si comió un alimento que se retiró del mercado debido a un brote de listeria, preste atención a posibles síntomas de la enfermedad. Llame al profesional de atención médica si tiene fiebre, dolores musculares, malestar estomacal o heces acuosas. Lo mismo aplica si se enferma después de consumir alimentos que podrían estar contaminados. Entre estos se encuentran productos elaborados con leche no pasteurizada o perritos calientes y carnes frías mal calentados. Informe al profesional de atención médica lo que comió.
Busque atención médica de emergencia si presenta alguno de estos síntomas:
- Fiebre alta.
- Dolor de cabeza muy intenso.
- Rigidez en el cuello.
- Confusión.
- Malestar o dolor ocasionado por la luz.
Estos podrían ser síntomas de meningitis bacteriana, una afección mortal que puede ocurrir junto con una infección por listeria.
Causas
La bacteria de la listeria puede encontrarse en el suelo, el agua y los deshechos de los animales, conocidos como heces. Las personas se pueden infectar si comen lo siguiente:
- Verduras crudas contaminadas por el suelo o el estiércol que se usa como fertilizante.
- Carne contaminada.
- Leche cruda o alimentos elaborados con leche no pasteurizada, es decir, productos no pasteurizados.
- Ciertos alimentos procesados, como quesos blandos, perritos calientes y fiambres, que se contaminaron después de su procesamiento.
- Pescados ahumados en frío, como el nova o el lox.
- Repollitos de Bruselas.
- Melones.
Las personas embarazadas con infecciones por listeria pueden transmitir la infección al feto. Este riesgo existe sin importar si la persona embarazada no presenta síntomas de la infección.
Factores de riesgo
Las personas embarazadas, las mayores de 65 años y aquellas con sistemas inmunitarios debilitados tienen el mayor riesgo de contraer una infección por listeria.
Personas embarazadas y sus bebés
Las personas embarazadas son mucho más vulnerables a las infecciones por listeria que otros adultos sanos. Una infección por listeria puede ocasionar únicamente una enfermedad leve en la persona embarazada. Pero entre los riesgos se encuentran los siguientes:
- Aborto espontáneo.
- Muerte fetal dentro del útero.
- Nacimiento prematuro.
- Una infección que puede poner en riesgo la vida del bebé después del nacimiento.
En personas con el sistema inmunitario debilitado
Esto comprende a personas con las siguientes características:
- Son mayores de 65 años.
- Padecen afecciones como cáncer, diabetes, enfermedad renal o hepática, enfermedades autoinmunitarias, trastorno por consumo de alcohol y virus de inmunodeficiencia humana o síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
- Reciben quimioterapia para tratar el cáncer.
- Toman medicamentos con dosis altas de esteroides.
- Reciben tratamientos que disminuyen la función del sistema inmunitario. Ejemplos de estos tratamientos incluyen algunos medicamentos para la artritis reumatoide y fármacos para evitar el rechazo de un órgano trasplantado.
Complicaciones
Muchas infecciones por listeria son leves. Algunas personas infectadas no presentan ningún síntoma. Pero, en ocasiones, una infección por listeria puede derivar en problemas médicos graves o emergencias. Estos riesgos aumentan si el tratamiento se retrasa o no se administra.
Una infección por listeria en el torrente sanguíneo puede causar septicemia, una reacción inadecuada del organismo. Esto puede derivar en daño en los órganos o la muerte.
Una infección por listeria en el sistema nervioso puede derivar en lo siguiente:
- Dificultad para mantener el equilibrio, la coordinación o caminar.
- Dificultad para mover un lado del cuerpo.
- Problemas en los nervios.
- Pérdida auditiva.
- Convulsiones.
- Muerte.
Los bebés con infecciones graves por listeria en la sangre o el cerebro pueden desarrollar afecciones de por vida, como las siguientes:
- Discapacidades intelectuales.
- Parálisis.
- Convulsiones.
- Ceguera.
- Afecciones que afectan el cerebro, los riñones o el corazón.
Prevención
Para prevenir la infección por listeria, siga estas simples pautas de seguridad alimentaria:
- Mantenga los objetos limpios. Lávese las manos con agua tibia y jabón antes y después de manipular o preparar alimentos. Frote bien durante al menos 20 segundos. Después de cocinar, lave con agua caliente y jabón los utensilios, las tablas de cortar y otras superficies donde haya preparado alimentos.
- Lave las verduras crudas con un cepillo. Limpie las verduras crudas con un cepillo de fregar o con un cepillo específico para verduras bajo mucha agua corriente. Haga esto antes de comer, pelar, cortar o cocinar las verduras.
- No enjuague la carne ni el pollo crudos. Esto ayuda a evitar que las bacterias se propagen a otras superficies en la cocina.
- Cocine muy bien los alimentos. Use un termómetro de cocina para asegurarse de que los platos de carne de res, carne de aves y huevos se cocinen a una temperatura segura.
- Refrigere los alimentos. Esto ayuda a evitar que los alimentos perecederos se echen a perder. Mantenga la temperatura del refrigerador a 40 °F (4 °C) o menos. Mantenga el congelador a 0 °F (-18 °C) o menos.
Precauciones para personas particularmente en riesgo
Si está cursando un embarazo o tiene un sistema inmunitario débil, tenga especial cuidado con la listeria. Tome medidas adicionales de seguridad con estos tipos de alimentos:
- Quesos blandos y quesos de estilo mejicano. No los consuma, ni siquiera si se elaboraron con leche pasteurizada. Ejemplos de quesos blandos incluyen feta, brie, Camembert y queso azul. Los quesos de estilo mexicano incluyen queso blanco y queso fresco.
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Perritos calientes y embutidos. Evite estos alimentos a no ser que se vuelvan a calentar hasta que salga vapor. Mantenga el líquido de los envases de perritos calientes lejos de otros alimentos, utensilios y superficies donde se preparan alimentos. Lávese las manos después de manipular estos productos.
Consuma los paquetes abiertos de perritos calientes que hay en el refrigerador en el plazo de una semana. Los paquetes cerrados pueden conservarse hasta dos semanas. Cuando refrigere carnes frías o fiambres, o carne rebanada en la charcutería, consuma los paquetes abiertos en un plazo de 3 a 5 días. Los paquetes cerrados y sellados de fábrica pueden refrigerarse hasta por dos semanas.
- Productos de carne para untar. No consuma patés refrigerados de los que venden en charcuterías o carnicerías, ni en la sección refrigerada de las tiendas. Los patés enlatados están permitidos. También están permitidos los patés no perecederos a temperatura ambiente, que se pueden almacenar sin refrigeración. Sin embargo, refrigere los patés después de abrirlos.
- Mariscos ahumados. Estos productos pueden tener las etiquetas “nova style” (estilo nova), “lox” (salmón ahumado), “kippered” (arenque ahumado), “jerky” (tasajo). Está bien comerlos en platos cocinados. Los mariscos ahumados enlatados o no perecederos a temperatura ambiente también se pueden consumir sin riesgos.
- Brotes crudos o ligeramente cocidos. Cocine bien los brotes de cualquier tipo.
- Melón cortado. Consuma la fruta de inmediato o refrigérela. Manténgala refrigerada a 41 °F (5 °C) o menos y consúmala en un plazo de siete días. Deseche los trozos de melón cortado que hayan estado a temperatura ambiente por más de cuatro horas.
- Leche cruda o productos lácteos no pasteurizados. No consuma estos productos bajo ninguna circunstancia. Solo consuma leche y productos lácteos pasteurizados. Asegúrese de que la etiqueta indique que el producto es “pasteurizado”.
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