Exposición al plomo: consejos para proteger a tu hijo

No permitas que la exposición al plomo dañe la salud y el desarrollo de tu hijo. Infórmate sobre las fuentes comunes de exposición al plomo y cómo evitarlas.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Los niños pequeños son los que corren más riesgo de sufrir problemas de salud relacionados con la exposición al plomo, como daño cerebral y renal grave. Los niños de 3 años o menos son particularmente vulnerables por sus formas de jugar y explorar —como gatear y llevarse objetos a la boca— lo que aumenta el riesgo de estar en contacto con el plomo o de que este ingrese a sus organismos a través de la respiración o por la boca.

¿Cuáles son las causas frecuentes de la exposición al plomo?

Los niños pueden estar expuestos al plomo a través de distintas fuentes, como las siguientes:

  • Exposición prenatal. El plomo atraviesa la placenta. En general, los bebés recién nacidos tienen un nivel de concentración de plomo en sangre similar al de sus madres.
  • Suelo y agua. Las partículas de plomo de aditivos para gasolina o pinturas pueden asentarse y permanecer en el suelo por años, y las tuberías de plomo y de cobre soldadas con plomo pueden liberar partículas en el agua corriente.
  • Pinturas con plomo. El uso de pinturas a base de plomo en las casas, en los juguetes para niños y en los muebles hogareños está prohibido en los Estados Unidos desde 1978. Sin embargo, todavía hay paredes y trabajos en madera que contienen pinturas con plomo en muchas casas y departamentos antiguos, lo que puede provocar que los niños ingieran partículas de pintura a base de plomo.

    Los esmaltes de objetos de cerámica, loza y porcelana también pueden contener plomo, que puede filtrarse en los alimentos. Algunos juguetes y otros productos fabricados en el exterior pueden contener pinturas a base de plomo.

  • Productos para niños. Las joyas de fantasía y los productos para niños fabricados con vinilo o plástico, como baberos, mochilas, asientos para automóvil y loncheras, pueden contener plomo. Los niños pueden absorber el plomo que contienen estos productos al llevárselos a la boca o morderlos, o pueden inhalar el plomo si el producto se quema, se daña o se deteriora.
  • Polvo en el hogar. El polvo en el hogar puede contener plomo proveniente de partículas de pintura o de la tierra que ingresa desde el exterior.
  • Alimentos. Los alimentos se pueden contaminar con plomo durante la producción, el procesamiento, el embalaje, la preparación o el almacenamiento. Por ejemplo, los vegetales se pueden cultivar en tierras que contengan plomo o se pueden exponer a gases de combustibles con plomo. El plomo se puede filtrar en los alimentos enlatados si las latas se fabrican con soldaduras de plomo. Además, algunos envases y recipientes de alimentos contienen plomo, como los de cerámica esmaltada con plomo y la cristalería con plomo.
  • Remedios populares o caseros y ciertos productos estéticos. Algunos remedios tradicionales, como los tratamientos para la indigestión con azarcón y greta, pueden contener plomo. Además, algunos tipos de pinturas y pigmentos utilizados en maquillajes y tinturas para cabello contienen plomo.
  • Campos deportivos artificiales. El césped artificial de nailon o de una combinación de nailon y polietileno puede contener niveles no saludables de polvo de plomo, que los niños podrían inhalar o ingerir.

¿Cómo puedo proteger a mi hijo de la exposición al plomo?

Puedes tomar medidas sencillas para minimizar el riesgo de exposición al plomo de tu hijo. Por ejemplo:

Qué puedes hacer en casa

  • Revisa la casa. Las casas construidas antes de 1978 probablemente contengan plomo. La limpieza profesional, las técnicas apropiadas de estabilización de la pintura y las reparaciones hechas por un contratista certificado pueden reducir la exposición al plomo.

    Asegúrate de proteger a tu familia y tus pertenencias mientras se solucionan los problemas con el plomo. Antes de comprar una casa, haz que la inspeccionen para detectar la presencia de plomo. Antes de firmar un contrato de arrendamiento, pregúntale al propietario acerca del plomo.

  • Mantén a los niños alejados de las áreas potencialmente contaminadas. No permitas que los niños estén cerca de ventanas y pórticos viejos, suelo desnudo, tierra cerca de una vivienda antigua o áreas con pintura desprendida o descascarada, así como masilla vieja suelta o descamada en las ventanas.

    De ser posible, siembra césped en las áreas de suelo desnudo o cubre esos espacios con semillas de césped, mantillo o virutas de madera. Si tu casa contiene pintura desprendida o descamada, limpia los restos inmediatamente y cubre los parches descamados con cinta para conductos o papel autoadhesivo hasta que puedas retirar la pintura.

  • Filtra el agua. Los filtros de intercambio de iones, los filtros de ósmosis inversa y la destilación pueden eliminar de manera eficaz el plomo del agua. Si no usas un filtro y vives en una casa antigua, haz correr el agua fría de 15 a 30 segundos antes de usarla.

    Usa agua fría del grifo para cocinar, beber y preparar la leche de fórmula de tu bebé. El agua caliente absorbe el plomo más rápidamente que el agua fría.

  • Toma precauciones en la cocina. Almacena los alimentos en recipientes de vidrio, plástico o acero inoxidable, no en latas abiertas. Si no estás seguro de si la vajilla tiene un barniz de plomo, úsala solo para decoración.
  • Mantén tu hogar limpio. Barre los pisos periódicamente y limpia las demás superficies con un trapeador o esponja húmedos.
  • Fomenta buenos hábitos de higiene. Asegúrate de que tu hijo se lave las manos y la cara después de jugar afuera o con las mascotas, o antes de comer o irse a dormir. Además, lava periódicamente los juguetes de los niños, que pueden contaminarse con la tierra o el polvo de la casa.
  • Evita los remedios tradicionales y ciertos productos cosméticos. Si no estás seguro de si un remedio tradicional o un producto cosmético contiene plomo, no dejes que tu hijo lo use.
  • Promueve una dieta equilibrada. Una dieta alta en hierro y calcio puede disminuir la absorción de plomo en tu hijo.

Consejos para trabajar y jugar

  • Evita ciertos productos y juguetes para niños. Evita comprar juguetes que no sean de marcas reconocidas, los juguetes viejos y los juguetes de tiendas de descuento o vendedores particulares, a menos que tengas la seguridad de que los juguetes fueron fabricados sin plomo u otras sustancias dañinas.

    No les des joyas de fantasía a los niños pequeños. Revisa periódicamente las listas de retiro de productos y ten presente que los kits comerciales de análisis de plomo pueden no ser confiables.

  • Toma precauciones en campos deportivos artificiales. No permitas que tu hijo coma en un campo artificial y mantén los recipientes para bebidas —cuando no estén en uso— en una bolsa o recipiente con tapa. Después de salir del campo, pídele a tu hijo que se quite la ropa y la ponga del revés para evitar que le quede polvo contaminado del área de juego.

    Si no es posible quitarse la ropa, pídele a tu hijo que se siente sobre una toalla o manta en el vehículo. Lava las prendas, toallas y mantas contaminadas por separado. Haz que tu hijo se bañe con agua y jabón después de jugar en el campo.

    Mantén fuera de la casa el calzado que usó en el campo de juego. Lo ideal sería que todos se quitaran el calzado al entrar a la casa y que se quedaran descalzos o usaran pantuflas dentro de la casa.

  • Toma precauciones después de trabajar con plomo. Después de trabajar con plomo, quítate la ropa y el calzado, y toma una ducha. Mantén la ropa contaminada en el área de trabajo o lava la ropa de trabajo —por separado— tan pronto como sea posible.

    Además, mantén los materiales utilizados para pasatiempos que puedan tener plomo, como la cerámica, lejos de los niños y de las áreas donde suelen estar.

Si crees que tu hijo ha estado expuesto al plomo, pregúntale al médico si es conveniente hacer un análisis de sangre para determinar la presencia de plomo.

June 13, 2018 See more In-depth