Descripción general

La tiña inguinal (tinea cruris) es una infección por hongos que causa un sarpullido rojo y con picor en las zonas cálidas y húmedas del cuerpo. El sarpullido suele afectar la ingle y la parte interior de los muslos, y puede tener forma de anillo.

La tiña inguinal es común en los deportistas. También es común en personas que sudan mucho o que tienen sobrepeso.

Aunque generalmente es molesta y causa incomodidad, la tiña inguinal no suele ser grave. El tratamiento puede consistir en mantener la zona de la ingle limpia y seca, y aplicar medicamentos antimicóticos sobre la piel afectada.

Síntomas

La tiña inguinal suele comenzar con un área de piel enrojecida en el pliegue de la ingle. Con frecuencia, se extiende a la parte superior del muslo en forma de media luna. El sarpullido podría tener forma de anillo y estar bordeado por una línea de pequeñas ampollas. Podría arder o picar, y la piel podría estar escamosa.

Cuándo debes consultar a un médico

Consulta con el médico si el sarpullido es doloroso o si te da fiebre. Y consulta con el médico si el sarpullido no ha mejorado después de una semana de tratamiento o si no ha desaparecido por completo después de tres semanas de tratamiento.

Causas

Los organismos que causan la tiña inguinal viven en ambientes húmedos y compactos. La tiña inguinal se produce a causa de un hongo que se transmite de persona a persona o por compartir toallas o ropa contaminada. Suele producirse por el mismo hongo que causa el pie de atleta. La infección suele propagarse del pie a la ingle, ya que el hongo puede trasladarse a través de las manos o una toalla.

Factores de riesgo

Corres más riesgo de desarrollar tiña inguinal en los siguientes casos:

  • Eres de sexo masculino
  • Eres adolescente o joven adulto
  • Usas ropa interior ajustada
  • Tienes sobrepeso
  • Sudas mucho
  • Tienes un sistema inmunitario debilitado
  • Tienes diabetes

Prevención

Reduce el riesgo de tiña inguinal tomando estas medidas:

  • Mantente seco. Mantén la zona de la ingle seca. Seca tu área genital y la parte interna de los muslos con una toalla limpia después de ducharte o hacer ejercicio. Seca tus pies al final para evitar que el hongo del pie de atleta se extienda a la zona de la ingle.
  • Usa ropa limpia. Cámbiate la ropa interior al menos una vez al día o más a menudo si sudas mucho. Ayuda usar ropa interior de algodón u otra tela que respire y mantenga la piel más seca. Lava la ropa de entrenamiento después de cada uso.
  • Encuentra el ajuste correcto. Asegúrate de que tu ropa te quede bien, sobre todo la ropa interior, los soportes atléticos y los uniformes deportivos. Evita la ropa ajustada, que puede rozar y raspar la piel y aumentar el riesgo de tiña inguinal. Prueba usar calzoncillos tipo bóxer y no tipo slip.
  • No compartas los elementos personales. No dejes que otros usen tu ropa, toallas u otros artículos personales. No pidas prestado esos artículos a otros.
  • Tratar o prevenir el pie de atleta. Controla cualquier infección de pie de atleta para evitar que se extienda a la ingle. Si pasas tiempo en áreas públicas húmedas, como una ducha en el gimnasio, el uso de sandalias ayudará a prevenir el pie de atleta.