Diagnóstico

No existe una prueba para diagnosticar definitivamente el síndrome de colon irritable. Es probable que el médico comience con los antecedentes médicos completos, un examen físico y pruebas para descartar otras afecciones, como la enfermedad celíaca.

Después de descartar otras afecciones, es probable que tu médico utilice uno de estos conjuntos de criterios de diagnóstico para el síndrome de colon irritable:

  • Criterios de Roma Estos criterios incluyen dolor y malestar abdominal que debe estar presente al menos un día a la semana durante tres meses, asociados con al menos dos de estos factores: el dolor y la incomodidad están relacionados con la defecación, la frecuencia de la defecación se ve alterada o la consistencia de las heces se ve alterada.
  • Tipo de síndrome de colon irritable Para los fines del tratamiento, el síndrome de colon irritable se puede dividir en tres tipos, según los síntomas: estreñimiento predominante, diarrea predominante o mixto.

Es probable que tu médico también evalúe si tienes otros signos o síntomas que podrían sugerir otra afección más grave. Estos signos y síntomas incluyen lo siguiente:

  • Inicio de signos y síntomas después de los 50 años
  • Pérdida de peso
  • Sangrado rectal
  • Fiebre
  • Náuseas o vómitos recurrentes
  • Dolor abdominal, especialmente si no se relaciona con una evacuación intestinal, o que ocurre durante la noche
  • Diarrea persistente o que te despierta
  • Anemia relacionada con concentraciones bajas de hierro

Si tienes estos signos o síntomas, o si un tratamiento inicial para el síndrome de colon irritable no funciona, es probable que necesites pruebas adicionales.

Pruebas adicionales

Es posible que el médico recomiende diferentes análisis, incluso análisis de heces, para corroborar si existen infecciones o problemas en la capacidad del intestino de absorber los nutrientes de los alimentos (absorción insuficiente). También es posible que te realicen otras pruebas para descartar otras causas de tus síntomas.

Los procedimientos de diagnóstico pueden incluir los siguientes:

  • Colonoscopia El médico usa una sonda pequeña y flexible para examinar toda la longitud del colon.
  • Radiografía o tomografía computarizada Estas pruebas producen imágenes del abdomen y de la pelvis que podrían permitirle al médico descartar otras causas de tus síntomas, especialmente si tienes dolor abdominal. El médico podría llenar el intestino grueso con un líquido (bario) para que cualquier problema se pueda ver más claramente en la radiografía. Esta prueba de bario a veces se denomina serie GI inferior.
  • Endoscopia superior Se inserta una sonda larga y flexible por la garganta hasta el tubo que conecta la boca y el estómago (esófago). El médico, mediante una cámara al final de la sonda, inspecciona el tubo digestivo superior y obtiene una muestra de tejido (biopsia) del intestino delgado y del líquido en busca del crecimiento excesivo de bacterias. Tu médico podría recomendarte una endoscopia si se sospecha de enfermedad celíaca.

Las pruebas de laboratorio pueden incluir lo siguiente:

  • Pruebas de intolerancia a la lactosa La lactasa es una enzima que necesitas para digerir el azúcar que se encuentra en los productos lácteos. Si no produces lactasa, podrías tener problemas similares a aquellos causados por el síndrome de colon irritable, como dolor abdominal, gases y diarrea. Tu médico puede ordenar una prueba de aliento o pedirte que elimines la leche y los productos lácteos de tu dieta durante varias semanas.
  • Prueba de aliento por sobrecrecimiento bacteriano Una prueba de aliento también puede determinar si tienes un crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado. El crecimiento excesivo de bacterias es más común entre las personas que se han sometido a una cirugía intestinal o que tienen diabetes o alguna otra enfermedad que ralentiza la digestión.
  • Análisis de heces Es posible que se examinen tus heces para detectar bacterias o parásitos, o un líquido digestivo producido en el hígado (ácido biliar), si tienes diarrea crónica.

Tratamiento

El tratamiento del síndrome de colon irritable se centra en aliviar los síntomas para que puedas vivir con la mayor normalidad posible.

Los signos y síntomas leves a menudo se pueden controlar reduciendo el estrés y haciendo cambios en tu dieta y tu estilo de vida. Intenta lo siguiente:

  • Evita los alimentos que desencadenan los síntomas
  • Come alimentos ricos en fibra
  • Bebe mucho líquido
  • Haz ejercicio regularmente
  • Duerme lo suficiente

Tu médico podría sugerirte que elimines de tu dieta:

  • Alimentos con alto contenido de gases. Si experimentas hinchazón o gases, puede evitar alimentos como bebidas carbonatadas y alcohólicas y ciertos alimentos que pueden provocar un aumento de gases.
  • Gluten. Las investigaciones muestran que algunas personas con síndrome de colon irritable reportan una mejoría en los síntomas de la diarrea si dejan de comer gluten (trigo, cebada y centeno), incluso si no son celíacas.
  • FODMAP. Algunas personas son sensibles a ciertos carbohidratos como la fructosa, fructanos, lactosa y otros, conocidos como FODMAP: oligosacáridos fermentables, disacáridos, monosacáridos y polioles. Los FODMAP se encuentran en determinados granos, vegetales, frutas y productos lácteos.

Un dietista puede ayudarte con estos cambios en la dieta.

Si tus problemas son moderados o graves, tu médico podría sugerirte asesoramiento, especialmente si tienes depresión o si el estrés tiende a empeorar tus síntomas.

Además, según tus síntomas, tu médico podría sugerirte medicamentos como:

  • Suplementos de fibra. Tomar un suplemento como psyllium (Metamucil) con líquidos puede ayudar a controlar el estreñimiento.
  • Laxantes. Si la fibra no ayuda con el estreñimiento, tu médico puede recomendarte laxantes de venta libre, como hidróxido de magnesio oral (leche de magnesia de Phillips) o polietilenglicol (Miralax).
  • Medicamentos antidiarreicos. Los medicamentos de venta libre, como la loperamida (Imodium AD), pueden ayudar a controlar la diarrea. Tu médico también puede recetarte un aglutinante de ácidos biliares, como colestiramina (Prevalite), colestipol (Colestid) o colesevelam (Welchol). Los aglutinantes de ácidos biliares pueden causar hinchazón.
  • Medicamentos anticolinérgicos. Los medicamentos como la diciclomina (Bentyl) pueden ayudar a aliviar los espasmos intestinales dolorosos. A veces se recetan a personas que tienen episodios de diarrea. Estos medicamentos son generalmente seguros, pero pueden causar estreñimiento, sequedad en la boca y visión borrosa.
  • Antidepresivos tricíclicos. Este tipo de medicamento puede ayudar a aliviar la depresión e inhibir la actividad de las neuronas que controlan los intestinos para ayudar a reducir el dolor. Si tienes diarrea y dolor abdominal sin depresión, tu médico puede sugerirte una dosis menor de lo normal de imipramina (Tofranil), desipramina (Norpramin) o nortriptilina (Pamelor). Los efectos secundarios, que pueden reducirse si tomas el medicamento antes de acostarte, pueden incluir somnolencia, visión borrosa, mareos y sequedad de la boca.
  • Antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. Los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, como fluoxetina (Prozac, Sarafem) o paroxetina (Paxil), pueden ayudar si estás deprimido y tienes dolor y estreñimiento.
  • Analgésicos. La pregabalina (Lyrica) o la gabapentina (Neurontin) pueden aliviar el dolor intenso o la hinchazón.

Medicamentos específicos para el síndrome de intestino irritable

Los medicamentos aprobados para ciertas personas con síndrome de colon irritable incluyen los siguientes:

  • Alosetrón (Lotronex). El alosetrón se utiliza para relajar el colon y desacelerar el movimiento de los desechos a través de la parte inferior del intestino. Solo pueden recetar alosetrón los médicos registrados en un programa especial. Este medicamento se usa para casos graves de síndrome de colon irritable con predominio de diarrea en mujeres que no hayan respondido a otros tratamientos, y su uso en hombres no está aprobado. Se lo ha vinculado a efectos secundarios poco frecuentes pero importantes, por lo que solo se lo debería considerar cuando otros tratamientos no son exitosos.
  • Eluxadolina (Viberzi). La eluxadolina puede aliviar la diarrea ya que reduce las contracciones musculares y la secreción de líquidos en el intestino y aumenta el tono muscular en el recto. Los efectos secundarios pueden incluir náuseas, dolor abdominal y estreñimiento leve. La eluxadolina también se ha asociado con pancreatitis, que puede ser grave y más común en ciertas personas.
  • Rifaximina (Xifaxan). Este antibiótico puede disminuir el crecimiento excesivo de bacterias y la diarrea.
  • Lubiprostona (Amitiza). La lubiprostona puede aumentar la secreción de líquidos en el intestino delgado para ayudar con la evacuación de las heces. Está aprobado para mujeres que tienen síndrome de colon irritable con estreñimiento y, generalmente, se receta solo para mujeres con síntomas graves que no han respondido a otros tratamientos.
  • Linaclotida (Linzess). La linaclotida también puede aumentar la secreción de líquidos en el intestino delgado para ayudar con la evacuación de las heces. La linaclotida puede causar diarrea, pero podría ser de ayuda tomar el medicamento de 30 a 60 minutos antes de comer.

Posibles tratamientos futuros

Los investigadores están buscando nuevos tratamientos para el síndrome de colon irritable, como por ejemplo el trasplante de microbiota fecal. El trasplante de microbiota fetal, que por el momento se considera experimental, ayuda a recuperar las bacterias intestinales beneficiosas, colocando materia fecal procesada de otra persona en el colon de una persona que sufre de síndrome de colon irritable. Actualmente se están realizando ensayos clínicos para estudiar los trasplantes de materia fecal.

Estilo de vida y remedios caseros

En muchos casos, algunos cambios simples en tu alimentación y tu estilo de vida pueden proporcionarte alivio en relación con el síndrome de colon irritable. Tu cuerpo necesitará tiempo para responder a estos cambios. Intenta lo siguiente:

  • Experimenta con la fibra. La fibra ayuda a reducir el estreñimiento, pero también puede empeorar los gases y los cólicos. El mejor enfoque es aumentar lentamente la cantidad de fibra en tu dieta durante un período de semanas, con alimentos como cereales integrales, frutas, verduras y frijoles. Un suplemento de fibra puede causarte menos gases e hinchazón que los alimentos ricos en fibra.
  • Evita los alimentos problemáticos. Elimina los alimentos que te provoquen síntomas.
  • Come a horas regulares. No saltees comidas y trata de comer a la misma hora todos los días para regularizar el funcionamiento intestinal. Si tienes diarrea, es posible que notes que comer comidas más pequeñas y con mayor frecuencia hace que te sientas mejor. Sin embargo, si sufres de estreñimiento, comer grandes cantidades de alimentos ricos en fibra puede ayudarte a que los alimentos se muevan por los intestinos.
  • Haz ejercicio con regularidad. El ejercicio ayuda a aliviar la depresión y el estrés, estimula las contracciones normales del intestino y puede ayudar a que te sientas mejor contigo mismo. Habla con tu médico sobre un plan de ejercicios.

Medicina alternativa

El papel de las terapias alternativas para aliviar los síntomas del síndrome de colon irritable no está claros. Pregúntale a tu médico antes de comenzar cualquiera de estos tratamientos. Las terapias alternativas incluyen:

  • Hipnosis. Un profesional capacitado te enseña cómo entrar en un estado de relajación y luego te guía para que relajes los músculos abdominales. La hipnosis puede reducir el dolor abdominal y la hinchazón. Varios estudios respaldan la eficacia a largo plazo de la hipnosis para el síndrome de colon irritable.
  • Yerbabuena. Los estudios demuestran que, en personas que tienen síndrome de colon irritable con diarrea, una tableta con recubrimiento especial que libera lentamente aceite de yerbabuena en el intestino delgado (aceite de yerbabuena con recubrimiento entérico) alivia la hinchazón, la urgencia, el dolor abdominal y el dolor al defecar.
  • Probióticos. Los probióticos son bacterias "buenas" que normalmente viven en los intestinos y se encuentran en determinados alimentos, como el yogur, y en suplementos dietéticos. Estudios recientes sugieren que ciertos probióticos pueden aliviar los síntomas del síndrome de colon irritable, como dolor abdominal, hinchazón y diarrea.
  • Disminución del estrés. El yoga o la meditación pueden ayudar a aliviar el estrés. Puedes tomar clases o practicar en casa usando libros o videos.

Preparación para la consulta

Es posible que te deriven a un médico que se especializa en el aparato digestivo (gastroenterólogo).

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta las restricciones previas a la cita médica, como restringir tu dieta.
  • Anota los síntomas que sientas, incluidos aquellos que quizás no parezcan relacionados con el motivo de la cita médica.
  • Toma nota de cualquier factor desencadenante de los síntomas, como, por ejemplo, ciertas comidas.
  • Haz una lista de todos tus medicamentos, vitaminas y suplementos.
  • Anota tu información médica clave, incluidas otras afecciones.
  • Anota información personal importante, incluidos cualquier cambio o situación estresante reciente en tu vida.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.
  • Pídele a un amigo o a un familiar que te acompañen para ayudarte a recordar lo que diga el médico.

Preguntas para hacerle al médico

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme? ¿Existe alguna preparación especial para estas?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento me recomienda? ¿Estos tratamientos tienen efectos secundarios asociados?
  • ¿Debo cambiar mi dieta?
  • ¿Me recomienda otros cambios de estilo de vida?
  • ¿Me recomienda que hable con un asesor?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cómo puedo controlarlas de manera conjunta?
  • Si tengo síndrome de colon irritable, ¿cuánto tiempo tardaré en ver mejoras con el tratamiento que me indicó?

Además de las preguntas que preparaste para hacerle al médico, no dudes en preguntar cada vez que no entiendas algo durante la cita.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas. Estar listo para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos a los que quieras dedicarles más tiempo. Es posible que te pregunte lo siguiente:

  • ¿Qué síntomas tienes y cuándo comenzaron?
  • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas? ¿Son permanentes u ocasionales?
  • ¿Algo parece desencadenar los síntomas, como los alimentos, el estrés o, en las mujeres, el período menstrual?
  • ¿Has bajado de peso sin intentarlo?
  • ¿Has tenido fiebre, vómitos o sangre en las heces?
  • ¿Has tenido un estrés importante, dificultades emocionales o pérdidas recientemente?
  • ¿Cuál es tu dieta diaria habitual?
  • ¿Alguna vez te han diagnosticado una alergia alimentaria o intolerancia a la lactosa?
  • ¿Tienes antecedentes familiares de trastornos intestinales o cáncer de colon?
  • ¿En qué medida dirías que los síntomas afectan tu calidad de vida, como las relaciones personales o tu capacidad para desempeñarte en la escuela o en el trabajo?

Qué puedes hacer mientras tanto

Mientras esperas la cita con el médico:

  • Pregunta a los integrantes de tu familia si a algún familiar le diagnosticaron enfermedad intestinal inflamatoria o cáncer de colon.
  • Comienza a notar la frecuencia con la que ocurren tus síntomas y cualquier factor que parezca desencadenarlos.